La liquidación de la escuela concertada (cristiana)

escuela concertada

El estado, en lugar de ocuparse del fracaso de la enseñanza, pretende formatear a su gusto las mentes de los alumnos. La escuela no puede ser un apéndice ideológico de quienes gobiernan

La demolición de la escuela concertada, sobre todo la católica ya ha empezado, y continuará acelerándose si no hay una pronta reacción eclesial.

Las causas son diversas y confluyen en un cierre, que en el caso concreto de Cataluña, dispone además de un catalizador: un decreto específico de esta comunidad, que establece la posibilidad de que las escuelas con problema económicos pasen al sector público, a cambio de que los titulares del centro perciban un alquiler, y el departamento de Educación se haga cargo del profesorado como personal interino.

Salvan los puestos de trabajo, y la titularidad, generalmente una congregación religiosa, percibe un ingreso, pero la perdida es muy importante en el caso católico. Pierden su ideario, desaparece todo atisbo de confesionalidad, incluidas capillas, imágnes, cruces; hasta el nombre es modificado, y queda regido por un nuevo director nombrado por el Departamento, que vela para que toda raíz de la tradición anterior quede cercenada. Nace una escuela laica, y en la práctica esto significa laicista, y desaparece otra con ideario católico.

En el caso concreto de Cataluña, hasta una veintena de centros han pedido acogerse a estas medidas. Uno lo hizo el año pasado y tres más en este curso, y otros cuatro está ya previsto que lo hagan en el próximo. En total más de 3.000 alumnos catalanes pasaran a la escuela pública, liquidando en el caso de los padres afectados, el derecho a elegir los centros de acuerdo con sus creencias morales y religiosas, que establece la Constitución.

En concreto tres centros de la congregación de las Hijas de la Caridad de Barcelona, los Colegios Marsillac, Sagrada Familia y Sagrado Corazón, que pasan a convertirse en los Institutos escuela Sicilia, Londres y Aldana, tomando el nombre de la calle en la que se encuentran.

También en Sant Hilari de Sacalm, en Girona, el Colegio Sant Josep, surgido hace 50 años del esfuerzo de un grupo de padres, ha solicitado el paso a la pública a causa de sus dificultades económicas.

Pero este catalizador que estimula los cierres no es, obviamente, su causa. El gran motivo es la discriminación económica que siempre se ha mantenido con la escuela concertada, porque la aportación pública representa una financiación muy inferior al coste real de la plaza, concretamente, y en el caso de Cataluña un 33% menos que el coste de la plaza pública según el Síndic de Greuges (Defensor del Pueblo). De manera que, cubriendo el 32 % de las plazas solo reciben el 21% del presupuesto.

Este desequilibrio estructural se ha cubierto con aportaciones de los padres. Pero la acumulación de crisis económicas, la pasada y la actual, han terminado por mermar esta vía, sobre todo en los centros que cuentan con un elevado porcentaje de familias con menores ingresos. También influye la caída de la natalidad y la continuada expansión de los centros públicos, que disputan la matriculación de alumnos en mejores condiciones. La ley Celaà, que hace desaparecer el criterio de la demanda social; es decir, el ejercicio del derecho constitucional de los padres de elegir centro para sus hijos, completará la liquidación a medio plazo. Como lo harán también las mayores dificultades que imponen a las aportaciones familiares.

La reducción de centros católicos es una característica común en toda España, aunque no existan estímulos como el de Cataluña. Desde el 2015 se han cerrado 70 escuelas. Ahora esta dinámica se acelera por la nueva legislación, les situará en mayores aprietos, y también porque condiciona su libertad de ideario al imponer una ideología, la de la perspectiva de género, y una determinada visión de la sexualidad.

El estado, en lugar de ocuparse del fracaso de la enseñanza, pretende formatear a su gusto las mentes de los alumnos. La escuela no puede ser un apéndice ideológico de quienes gobiernan, y en el caso de la pública tampoco constituye un espacio donde se imponga la ideología más allá de los acuerdos fundamentales expresados en la Constitución.  No hay más, y además deben ser rectamente explicados, caso de la laicidad, que no puede quedar convertida en un ateísmo del espacio público.

Al final los centros católicos quedarán como una oferta válida solo para aquellos que la puedan pagar, y entonces será acusada, en parte ya sucede, de elitista.

Porque la escuela concertada y en especial la dotada de más fuerza, la católica, con Congregaciones históricas, jesuitas, escolapios, salesianos y un largo etcétera, y la propia institución eclesial, han asumido aquella situación de discriminación económica década tras década, y no han luchado por un trato justo, por la aplicación de lo que la Constitución garantiza tanto a las familias como específicamente a la Iglesia católica, es una omisión difícil de explicar.

Es extraño este haber aceptado que el estado te tenga agarrado del cuello injustamente, y encima, y según y quien gobierne, acusarte de beneficiado porque recibes una subvención, el concierto, que es la aplicación, ideada precisamente por el PSOE de Felipe González, para aplicar, mal que bien, las reglas constitucionales. La comodidad, quizás, de  recibir la escuela la ayuda, que después ya completan los padres, su oposición al cheque escolar, que desplazaría el centro de financiación de la escuela  a las  familias, la debilidad del propio ideario católico en algunas congregaciones dedicadas a la enseñanza, una combinación de razones de mercado, falta de vocaciones, que ha hecho que el religioso profesor sea una rara avis, y también, en algún caso, el efecto de la laicización de algunas de estas congregaciones, ha construido una realidad fuerte en alumnos y edificios, y débil en su misión religiosa. Jesucristo dejó de ser centro de bastantes de estas escuelas en el pasado.

Se trata, por tanto, de un sujeto institucional débil y un profesorado en condiciones inferiores que el de la pública, y que excepto en casos muy vocacionales, con gusto cambiaría su situación (algo que también sucede en parte con los profesores de religión). En el fondo de todo esto, una renuncia.

Pero lo peor es que ahora ya no se trata de “ir haciendo”, sino de que el cierre y desaparición de centros católicos está asegurado a medio plazo, pero a pesar de ello la omisión sigue.

Si existen escuelas católicas que tienen dificultades para continuar porque los padres no pueden contribuir, y estos centros se encuentran en barrios o tienen alimentos de grupos sociales de bajos ingresos, lo lógico es que la caritas eclesial propicie los recursos necesarios. La Iglesia es una y no 51, y el primer paso es la solidaridad entre las propias congregaciones y dentro de la propia congregación, y el segundo la solidaridad eclesial. Todo antes que perder las escuelas.

También existe la opción de que otros responsables del mismo ideario asuman el centro. Pero estas posibilidades raramente se exploran. Se prefiere la seguridad del alquiler a cargo del erario público.

También una mayor capacidad reivindicativa, un gran bloque que no es solo católico, con presencia de la propia Iglesia y de sus laicos, más allá de los directamente interesados, actuando para conseguir una financiación justa. Esta es una batalla cultural que podría ganar… si quienes tienen la voz de mando deciden darla. ¿Tanto martirio, sufrimiento en el pasado, para llegar a la asfixia de la ranita, que se va cociendo en agua tibia? ¿Es que ya no vibra nada en el corazón de los católicos? ¿Es que la tibieza se ha generalizada? Pues recordad que dice el Apocalipsis 3, 16

POR JOSEP MIRÓ I ARDÈVOL PARA FORUM LIBERTAS

La ley trans destruye la antropología del ser humano y el estado de derecho (II)

ley trans

El proceso que ha conducido a esta situación no nace ahora. Empezó con Zapatero y la Gran Alianza entre el capitalismo globalizado liberal no perfeccionista y el progresismo cosmopolita postsocialista, unidos por las políticas del hedonismo del deseo, que tiene como máximo aglutinante la ideología de género.

Esta ley trans sitúa la ruptura antropológica en un estadio superior al que se inició con la Ley Integral de Protección contra la Violencia de Género del 2004. Con la excusa de proteger a la mujer se legalizó la concepción teórica de la perspectiva de género sobre la existencia de una estructura patriarcal, formada por los hombres que actúa contra las mujeres por el simple hecho de serlo, y que permite castigar más a los hombres que a las mujeres en igualdad de delitos, en razón de su condición de ser hombre.

Siguió con la ley del divorcio instantáneo, que podría producirse a los 3 meses de casados sin necesidad de alegar causa alguna (julio 2005), y que transformó el contrato matrimonial en nada, porque es el único vínculo que no exige razón ni responsabilidad a quién lo rompe.

Siguió aquel mismo año con la modificación del Código Civil qué legalizaba el matrimonio homosexual y la adopción. Lo hacían, además, eliminando las calificaciones de hombre y mujer de padre y madre del Código Civil, sustituyéndolas por las de cónyuge y progenitores. Este cambio significaba el principio de la destrucción del hombre y de la mujer, de la paternidad y la maternidad, en nuestras leyes, y en consecuencia en nuestra cultura y mentalidad.

En el año 2006 se aprobó la fecundación asistida sin ningún tipo de limitaciones para favorecer a las lesbianas que querían ser madres. Ya no se legislaba pensado en el menor, sino en la satisfacción del deseo del adulto. Era una inversión extraordinaria del sujeto a proteger. La figura paterna desaparecía de la necesidad educativa del hijo.  La double motherque permite esta condición a las parejas lesbianas mediante un artículo introducido durante la tramitación de la ley sobre investigación biomédica, es un caso claro de abuso normativo porque lo que se reguló nada tenía que ver con la finalidad de la ley. De esta manera la pareja de una lesbiana puede quedar inscrita en el Registro Civil también como madre sin necesidad de pasar por un proceso de adopción.

La ley sobre el aborto, legislada para proteger a todas las clínicas abortistas después de la sentencia contraria al doctor Morín, y qué ha significado la desaparición literal del ser humano no nacido, que no existe a efectos jurídicos por abortar y carece de toda protección, a pesar de que sí tienen naturaleza jurídica en otros ámbitos, como el de la herencia, creando una contradicción que muestra la incoherencia y la subjetividad que impera en la legislación española.

La edad de emancipación sexual, muy anterior a la mayoría de edad, y que permite relaciones de esta naturaleza, aunque sean adolescentes que carecen de capacidad legal para obrar.

Las comunidades autónomas, muchas de ellas, han competido entre sí para desarrollar legislaciones de ruptura con leyes, que  bajo la excusa de proteger a las personas LGBTI, lo que hacen es otorgarles privilegios, como el de la inversión de la carga de la prueba cuando actúan como denunciantes.

El periodo de Gobierno del PP no desarrolló nueva legislación en esta materia, pero hizo algo terriblemente negativo: mantuvo todas estas leyes sin modificarlas, incluida la del aborto, que él mismo recurrió al Tribunal Constitucional y después de una década sigue escandalosamente pendiente de resolución.

La consolidación del Gobierno Sánchez- Iglesias ha significado un nuevo impulso a las leyes de desvinculación y ruptura antropológica. Lo han hecho  con la ley que suprime el derecho de los padres a la educación moral y religiosa de sus hijos y establece contenidos ideológicos en la escuela, sobre todo de perspectiva de género y de laicismo,

La eutanasia es otro caso relevante que señalará un antes y después en la concepción de la vida humana, como ya ha hecho el aborto. Mientras que la última iniciativa que estamos considerando, el proyecto de ley trans, lleva a un estadio superior la construcción de una nueva antropología. “A imagen de Dios lo creó varón y mujer” ( Genesis  1,27)

Es toda una amplia estructura institucional construida en unos términos incompatibles con el cristianismo. Esta es la realidad que hay que ver, la verdad que hay que decir.

Todo ello se ve afectado además por 3 problemas de fondo.

El primero es que el actual Gobierno continuará con leyes de este tipo porque son las que cimientan su unidad. Los dos partidos  presentan importantes diferencias en la política económica, social, pensiones, política institucional, con el caso más grave de la diferencia sobre la forma de Estado, si república o monarquía, y asumir  o no la Constitución; entre muchos aspectos de la política internacional. Pero lo que realmente les une, además del disfrute del poder, son las leyes de ruptura, las que tienen como proyecto transformar al ser humano y la sociedad, desde la perspectiva de la cultura de la desvinculación, que promueve la gran alianza del capitalismo de la globalización liberal no perfeccionista  y  el progresismo  de las políticas del deseo.

El segundo problema es que, mientras las fuerzas de este signo tienen en este tipo de políticas su santo y seña, su ariete y mascarón de proa, para las fuerzas liberal conservadoras tradicionales se trata sólo de un engorro que no deben afrontar, porque para ellas la política trata de “otras cosas”, que es otra forma de decir que el sentido de la vida y del ser humano les importa bien poco.

El tercer problema surge de la visión más visible de la institución eclesial, que no de los católicos. Vive en un estadio que, al menos visto desde fuera, la sitúa entre toda duda y el silencio. Aquella referencia a Jesús, de que “hablaba con autoridad”, anda muy desaparecida. Seguramente es fruto de la voluntad de adoptar una actitud que polarice menos el ambiente en estas cuestiones, sin atender que  lo único que consigue con el  silencio y una actitud de ponerse de escorzo, es desalentar a los fieles, generar relativismo sobre el valor del Magisterio de la Iglesia, e incentivar el ataque de la Gran Alianza contra ella, el único gran intelectual orgánico cuya visión es totalmente contraria a la ideología de la desvinculación, la perspectiva de género y la cancelación de Dios.

POR FORUM LIBERTAS

La ley trans destruye la antropología del ser humano y el estado de derecho (I)

ley trans

El anteproyecto de ley trans que ha publicitado la ministra Irene Montero es muy grave por su naturaleza y consecuencias

Significa convertir, en muchos casos,  una disfunción objetiva del ser humano en un privilegio que otorga derechos singulares, como el incentivar su contratación en tiempos de paro y crisis. No se entiende muy bien por qué un transexual, por el simple hecho de serlo, debe tener más ventajas que cualquier otra persona que tenga más necesidades objetivas de trabajar. Este es un ejemplo claro de cómo la creación in vitro de presuntos derechos establece en realidad privilegios. Es la misma metodología que se ha utilizado para los grupos LGBTI, que diversas autonomías han desarrollado.

La ley no establece ninguna diferencia entre las personas que presentan estados intersexuales de las disforias de género. Solo esta cuestión ya la sitúa al margen de toda validación médico-científica, y en este sentido se trata también de una ley peligrosa.

Significa también otro recorte más de la patria potestad, que convierte al menor y al estado en soberanos ante el padre y la madre. Esto, unido a la reciente ley de educación, que va a liquidar el derecho constitucional de los padres a elegir la educación moral y religiosa de sus hijos, si el Tribunal Constitucional no lo remedia, constituye una ofensiva en toda regla para convertir a los padres en puros proveedores de servicios, y al estado en garante y educador de sus hijos.

El hecho de que las personas con una simple manifestación de su deseo ante el Registro Civil cambien de sexo, destruye todo principio de realidad objetiva y tendrá consecuencias nefastas en sí mismo y como precedente. Este hecho unido a la adscripción desde la perspectiva de género bulteriana, de la naturaleza multiforme y cambiante a gusto del consumidor de la identidad sexual, y a la inexistencia  de toda transformación acreditada, abre la puerta a conflictos, abusos,  escándalos y usos fraudulentos.

La ley legitima una gran confusión antropológica. Por ejemplo, hombres trans embarazados, parejas trans en las que el hombre es capaz de parir y la mujer no. Este caos social crece si se considera que todos estos estadios son reversibles, y que el cambio de un estado a otro no deja sin efecto los deberes y obligaciones alcanzados en el estadio precedente.

La ley destruye la concepción universal de que el género humano se fundamenta en dos especificidades integrales de naturaleza sexual, la de hombre y mujer, sobre las que se ha construido toda civilización y toda cultura, las relaciones interpersonales y las instituciones insustituibles socialmente valiosas, sobre las que se asienta la sociedad, el bienestar y la economía: el matrimonio, la maternidad y paternidad, la filiación, el parentesco y la dinastía.  De aplicarse, ocasionara un gran daño, tanto mayor cuanto más tiempo esté en vigor.

Su singularidad en el contexto internacional significa, además, que figuras que existirán en España, carecerán de reconocimiento en el resto de Europa y del mundo. Por otra parte, el hecho de que la ley prevea que se aplicará a residentes extranjeros, aunque no dispongan de la condición legal de tales, constituirá un efecto llamada, como ya lo ejerce la legislación LGBTI. Esta perspectiva no puede separarse de los privilegios que la nueva normativa otorgaría a toda persona trans.

La condición de estado de derecho regido por una democracia liberal dejará ya de existir con esta ley, que se añade a toda la legislación ideológica precedente. En efecto, un estado liberal es aquel que no asume ninguna ideología, ni utiliza ninguna creencia; es neutral para justificar sus leyes. En la medida que la ideología de género, también llamada perspectiva por sus defensores, es el fundamento de una serie de leyes del estado, España ha dejado de ser una democracia liberal, porque no es el tipo de ideología que asume el estado lo que la caracteriza, sino el hecho de que sea una ideología basada en una creencia, una fe, la ideología de genero, en este caso. Esta cuestión ha de constituir un doble caballo de batalla, primero para denunciarlo y crear conciencia de ello, y segundo para erradicarlo.

POR FORUM LIBERTAS

LA LEY CELAÁ: LEY DE LA CONFESIONALIDAD DEL ESTADO LAICO Y DE LO POLITICAMENTE CORRECTO

El proyecto de ley con el que se quiere derogar la Lomce o ley Wert ha obtenido 177 votos a favor, 148 en contra y 17 abstenciones.

Al tratarse de una ley orgánica, se necesitaba de una mayoría absoluta (176 de los 350 diputados de la Cámara Baja), con la que sí ha contado, aunque escasa, la ley Celaá.

Votos a favor de la Ley de Educación Celaá:

PSOE, Unidas-Podemos, Más Compris, Nueva Canarias, Compromis, ERC, PNV

Abstención:

Bildu, BNG, Teruel Existe, CUP, Junts per Catalunya

Votos negativos:

PP, VOX, CIUDADANOS, Coalición Canaria, Foro Asturias, UPN, Partido Regionalista Cantabro.

 

https://www.abc.es/sociedad/abci-alumno-impone-celaa-sin-castellano-sin-eleccion-sin-religion-y-educacion-sexual-202011191708_noticia.html

LA LEY CELAÁ: LEY DE LA CONFESIONALIDAD DEL ESTADO LAICO Y DE LO POLITICAMENTE CORRECTO

El proyecto de ley con el que se quiere derogar la Lomce o ley Wert ha obtenido 177 votos a favor, 148 en contra y 17 abstenciones.

Al tratarse de una ley orgánica, se necesitaba de una mayoría absoluta (176 de los 350 diputados de la Cámara Baja), con la que sí ha contado, aunque escasa, la ley Celaá.

Votos a favor de la Ley de Educación Celaá:

PSOE, Unidas-Podemos, Más Compris, Nueva Canarias, Compromis, ERC, PNV

Abstención:

Bildu, BNG, Teruel Existe, CUP, Junts per Catalunya

Votos negativos:

PP, VOX, CIUDADANOS, Coalición Canaria, Foro Asturias, UPN, Partido Regionalista Cantabro.

 

https://www.abc.es/sociedad/abci-alumno-impone-celaa-sin-castellano-sin-eleccion-sin-religion-y-educacion-sexual-202011191708_noticia.html

LA ESCUELA CONCERTADA SE MOVILIZA CONTRA LA LEY CELAÁ

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El sector de la escuela concertada, que escolariza a uno de cada cuatro alumnos en España, está convencido de que el proyecto de la LOMLOE, más conocida como ley Celaá, supone un retroceso, porque limita la libertad de los padres (y sobre todo de los que disponen de menos recursos económicos) al “teledirigir” su elección escolar, y porque reduce la heterogeneidad de la oferta educativa.

No son críticas nuevas, pero ante las prisas del gobierno por adelantar la tramitación del proyecto, y el poco interés mostrado hasta ahora por contar con la comunidad educativa, la plataforma Concertados –que agrupa a las asociaciones de padres, patronales y sindicatos más representativos de esta red– ha convocado una campaña de movilizaciones.

Estatismo educativo

En la presentación de esta iniciativa, Jesús Muñoz de Priego, experto en derecho educativo, ha criticado duramente la que considera una mala ley por el momento escogido para su tramitación, por las formas de hacerlo y, sobre todo, por su contenido. En su opinión, el texto supone un grave ataque a las libertades de todas las familias, que ven silenciada su voz en el diseño de la planificación educativa, independientemente de qué opción quieran elegir para sus hijos.

Se refiere específicamente a la eliminación del término “demanda social”. Con esta mención, la anterior ley establecía que la voluntad de los padres, expresada en su intención de matricular a su hijo en un centro u otro, sería tenida en cuenta. “No era el único criterio –puntualiza Muñoz de Priego–; ni siquiera se destacaba como principal. Pero la nueva ley lo elimina por completo, consagrando una planificación unilateral”. “Esto –añade– vulnera el espíritu de la Constitución, que habla de una planificación participada; participada por los padres, entre otros”.

También ha criticado la figura del concejal adscrito al Consejo Escolar de los centros concertados. “Se entiende que haya uno en los Consejos de los colegios públicos, porque en la mayoría de ellos el suelo es propiedad del ayuntamiento. Pero en los concertados no tiene sentido. Solo cabe interpretarlo como una especie de comisario político, que puede acabar limitando el desarrollo del ideario propio del colegio. Pero este ideario es la razón de ser de los centros de iniciativa social, y el motivo de que sean financiados con dinero público, pues gracias a él garantizan la pluralidad real de oferta”.

Tentación totalitaria

En términos parecidos se expresaba recientemente Alfonso Aguiló, presidente de la CECE y autor de numerosos libros sobre educación. En una conferencia sobre la nueva ley, señalaba que el texto supone un paso atrás en la evolución del derecho a la educación en las sociedades democráticas.

“Para que la libertad sea real, es necesario que exista una pluralidad de oferta, lo que exige a su vez el derecho a la creación de centros con una identidad propia”

La intervención del Estado en la educación a partir del siglo XVIII y sobre todo en el XIX –comentaba Aguiló– supuso un gran avance social: en cobertura, en calidad de la enseñanza y en seguridad jurídica. Sin embargo, desde bien pronto se vio la necesidad, por un lado, de no ahogar la iniciativa social que funcionaba y, por otro, de limitar la capacidad del poder político para configurar la enseñanza según su propia voluntad. Esto implicaba, en países confesionales, poder crear centros laicos, y viceversa.

La necesidad de acotar el poder del Estado se percibió de forma mucho más dramática y acuciante tras el auge de los totalitarismos del siglo XX. “El monopolio del espacio público por parte del Estado ha sido siempre un rasgo de los regímenes totalitarios: partido único, sindicato único y enseñanza única”, señalaba Aguiló. Precisamente por eso, desde entonces todos los tratados internacionales en materia educativa refrendan el derecho de los padres a escoger centro y el de educar a sus hijos según sus propias convicciones. Pero para que la libertad sea real y no solo hipotética, es necesario que exista una pluralidad de oferta, lo que exige a su vez el derecho a la creación de centros con una identidad propia, se configure esta en torno a unos valores antropológicos o a una propuesta estrictamente educativa.

Igualdad real

No obstante, también compete al Estado garantizar que esto derechos puedan ser ejercidos por todos, independientemente de su nivel económico; si no, sería solo una libertad para los ricos. Ahí es donde entran los conciertos. A veces, comentaba Aguiló, “las familias con recursos, que no necesitan de la ayuda del Estado, ven el tema de los conciertos como algo menor”; pero “la educación no se puede dejar a las leyes del mercado. Solo con las leyes del mercado, seguiríamos en una situación de analfabetismo generalizado”.

La enseñanza concertada garantiza que el derecho a la educación conjugue la libertad, la pluralidad y la equidad, los tres pilares sobre los que debe sostenerse cualquier sistema educativo; mas para ello debe estar suficientemente financiada. No se puede pedir a una institución (sea una ONG o un colegio) que contribuya a un fin social a base de perder dinero o no pagar lo justo a sus empleados. La escuela pública no lo pierde, porque se financia con los impuestos de todos, incluidos los que pagan las familias que luego matriculan a sus hijos en otros centros y por tanto no se benefician directamente de esa prestación.

Al reforzar la proximidad al domicilio como criterio para asignar centro, la ley Celaá limita la oferta también dentro del sector público

El Estado sí puede –y debe– exigir eficiencia en el gasto y rendición de cuentas a los centros que reciben un concierto. A este respecto, comenta Aguiló que “pocos euros del presupuesto nacional están tan controlados como los que se destinan a este fin”. También puede reclamar que se apliquen medidas concretas para favorecer la equidad. El sector de la concertada está abierto a la discusión de cuáles son las más efectivas, pero pide a cambio un trato de igualdad respecto de la red pública en cuanto a la financiación.

Falta de diálogo social

La falta de diálogo social ha sido la tónica general en la tramitación de la ley. Un ejemplo es la última votación de la Comisión de Educación y Formación Profesional del Congreso, en la que, con los votos de PSOE y Podemos, se rechazó la posibilidad de que distintos miembros de la comunidad educativa comparecieran ante ella, tal y como había ocurrido en todas las anteriores leyes educativas.

Juan Pablo Luque, miembro del Consejo Escolar del Estado y presidente de la Federación de Granada de Concapa (una de las asociaciones de padres que forman Concertados), se mostraba muy crítico con la falta de diálogo de los partidos gobernantes en un artículo reciente: “Obvian el diálogo, la solidaridad para construir el sistema. Sólo hay planteamientos políticos y réditos electorales”. En términos parecidos se expresaba el sindicato USO, también integrante de la plataforma Concertados: “Lo hemos dicho en repetidas ocasiones desde hace meses: en medio de una gravísima pandemia con efectos devastadores y todavía por determinar su alcance final, no es el momento de tramitar ninguna ley educativa ni de aprovechar las circunstancias para progresar en la agenda ideológica”.

Por su parte, Begoña Ladrón de Guevara, presidenta de Cofapa (otra de las asociaciones de padres que participan en Concertados) destacaba recientemente que la nueva ley no solo limita la libertad de las familias de la red concertada, sino que, al reforzar el baremo de la proximidad al domicilio como criterio para asignar centro, limita la oferta también dentro del sector público. Por eso, explicaba que las movilizaciones anunciadas pretenden beneficiar a todos, porque “todos tienen derecho a escoger su escuela, del tipo que sea, y no a que se la asigne el Estado”.

La escuela concertada se moviliza contra la ley Celaá

 

POR FERNANDO RODRÍGUEZ-BORLADO

CÓMO AYUDAR A NUESTRAS HIJAS A FORJAR SU PERSONALIDAD

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En Raising a Strong Daughter in a Toxic Culture (1), la doctora Meg Meeker comparte su larga experiencia como pediatra y divulgadora. Casi quince años después de su celebrada obra Padres fuertes, hijas felices, Meeker ofrece en este nuevo libro hasta once claves para que tanto padres como madres ayuden a sus hijas a hacer frente a una sociedad acostumbrada a enviarles mensajes tóxicos que no corresponden con su naturaleza y dignidad.

Si ya en el libro anterior señalaba el papel imprescindible de los padres en el desarrollo de la personalidad y el carácter de las hijas en un entorno peligroso, para Meeker la cultura en la que vivimos hoy es todavía más hostil con respecto a los intereses de nuestros hijos. Pero continúa insistiendo en que los padres y los abuelos tienen una enorme capacidad de influencia en sus vidas y en las decisiones que toman.

En un momento en el que la sociedad trabaja por evitar los peligros de un virus, Meeker propone un protocolo para minimizar el efecto tóxico de la cultura en que vivimos.

Conocer su corazón

Cuando se habla del corazón de una hija se habla de emociones, carácter, y espíritu. Y para Meeker, el corazón de una chica acoge cuatro elementos que están latentes en él, aunque no sean reconocibles a primera vista: la necesidad de amar, de establecer vínculos fuertes, de cuidar y de ser amadas.

Para una hija resulta tan natural como para los padres mostrar su cariño, a través de abrazos, besos o pintándoles en un dibujo. También se siente mal cuando rompe las reglas o no se porta bien. Las hijas son conscientes de que si dan amor, lo más probable es que reciban amor también. Cuando una niña pequeña expresa su cariño, analiza si su padre le dedica tiempo o le hace ver con gestos que no debe incordiarle porque está hablando por teléfono.

Desde pequeñas, las niñas están más interesadas en las relaciones humanas que los chicos. A las chicas les gusta interactuar, quieren comunicarse, sentir y ofrecer cariño. Meeker ironiza con la interpretación constructivista que hacen algunos psicólogos sobre los motivos por los que las niñas juegan con muñecas y los niños con coches. Y remite a la obra de expertos como Leonard Sax y su libro Why Gender Matters.

Responder a cuatro grandes preguntas

Toda hija –afirma Meeker– nace con una tendencia innata a buscar respuesta a cuatro preguntas existenciales: ¿De dónde vengo? ¿Tengo valor y soy importante (especialmente para mis padres)? ¿Existe un estándar moral? ¿Hacia dónde me dirijo?

Nada refuerza más la autoestima de una hija que decirle que Dios la ha creado con un propósito, que no es un accidente o únicamente un cúmulo de células. Cuando una persona toma conciencia de esta realidad, tiene una mayor capacidad para apreciar su valor como persona y el de los demás. Está claro que resulta más fácil para los padres que tienen fe explicar a una hija esta realidad.

Para tener verdadera autoestima, una hija necesita ver que sus padres no la valoran por sus éxitos y fracasos, sino por ella misma

Por otra parte, comenta la autora, con frecuencia cometemos el error de valorar a las personas, incluidos nuestros hijos, por sus éxitos y fracasos, en lugar de hacerlo a pesar de ellos porque tienen un valor incalculable solo por el hecho de existir. Una hija necesita saber que el amor de un padre es incondicional. Eso le vacunará contra los mensajes que le hacen ver que para tener verdadera autoestima debe estar delgada, ser guapa, popular o atractiva, ir a una universidad de prestigio o romper el techo de cristal impuesto a las mujeres llegando a ser CEO de una empresa importante.

Las madres como mentoras

Se sabe por múltiples investigaciones que las madres conectan más fácilmente con los hijos que los padres, son más empáticas y son vitales para proporcionarles sensación de seguridad. Los niños perciben que el amor de las madres es innegociable e inherente a su figura, mientras que el amor de un padre debe merecerse, una percepción que estos últimos tienen que trabajar para cambiar.

La acción de mentorizar consiste en enseñar y hablar de manera consciente y abierta a las hijas sobre la vida. Normalmente, mediante el debate y un diálogo constante. La madre puede acompañar a su hija de un modo en que el padre no puede hacerlo, porque ambas son mujeres y tienden a hablar de sus sentimientos con mayor facilidad. Las mujeres piensan diferente a los hombres, y eso les favorece a la hora de acompañar a sus hijas en su desarrollo porque tienen una idea más fiel del modo en que ellas piensan y perciben el mundo.

El mentoring sitúa el aprendizaje en un nivel diferente, más intelectual. Mientras que el aprendizaje convencional señala cuáles son las conductas correctas, el mentoring se centra en entender los motivos por los que esas conductas son correctas. Una estrategia eficaz es la de proporcionar a los hijos un vocabulario emocional con palabras que sirvan para explicar los sentimientos que se derivan de sus experiencias.

Padre, primer amor, protector y líder

Un padre es el hombre más importante en la vida de una niña. Todo padre es inevitablemente la referencia de la imagen que tiene una hija del planeta masculino. Si su padre es amable con ella, una niña confiará en los hombres sin problemas. Si su padre es afectuoso, una hija esperará que los hombres sean afectuosos, y al contrario. A las personas que no han tenido un padre cariñoso les cuesta incluso ver en Dios a un padre amoroso.

Los padres protegen a sus hijas, en parte fijándoles límites; nadie puede hacerlo mejor. Y cuando un padre lo hace, enseña a su hija a respetarse a sí misma y demandar un mejor comportamiento por parte de los chicos y hombres en general. Los padres entienden cómo es la mirada de los chicos, y no quieren que su hija sea vista como un objeto sexual sino como una mujer joven, inteligente y capaz.

Lejos de lo políticamente correcto, Meeker recomienda a los padres que se dejen llevar por su instinto protector e intervengan cuando piensen que una hija no viste dignamente. Le harán un favor a su hija enseñándole que su personalidad y su carácter son más importantes que lo atractiva que se muestre.

Los beneficios para una hija de tener a su padre cerca son incalculables. Tienen mayor desarrollo cognitivo y lingüístico; obtienen mejores resultados académicos; se comportan mejor; tienen una mayor autoestima; socializan con más facilidad; tienen menos tendencia a sufrir depresiones, a tener relaciones sexuales tempranas o a consumir drogas; tienen más éxito en su desempeño profesional y suelen tener matrimonios más felices.

Tomar el control de las pantallas

Si antes la principal preocupación de los padres era cómo proteger a sus hijos adolescentes del sexo, las drogas y el alcohol, ahora es cómo protegerles de las redes sociales.

Cuando las chicas entran por primera vez en Instagram, Facebook, Snapchat o TikTok, ven en las plataformas una oportunidad de expresarse y medir su popularidad. Buscan el reconocimiento constante y las redes sociales ofrecen esa aprobación. Si una chica comprueba que gusta a los demás, entonces puede quererse a sí misma. Pero resulta peligroso, porque este tipo de reconocimiento no solo es superficial, sino que es efímero. Lo mismo que reciben comentarios positivos, puede haberlos negativos, y estos pueden llegar a ser devastadores para una adolescente, generándose con frecuencia casos de cyberbullying.

Melissa Hunt, investigadora de la Universidad de Pensilvania, ha estudiado el efecto de un menor uso de las redes sociales entre chicas jóvenes, y encontró una clara correlación con la disminución de las depresiones. Es importante que los padres entiendan que esta vinculación es real. Para disminuir el riesgo de depresión de un modo significativo, Meeker recomienda a los padres que reduzcan a treinta minutos el uso que hacen sus hijas de las redes sociales.

La constante estimulación audiovisual es insana para los niños en general y puede producir ansiedad y adicción. Los niños necesitan periodos de calma, necesitan aprender a concentrarse. Si realmente los padres quieren ayudar a sus hijos, Meeker recomienda apartarles de las pantallas y ofrecerles alternativas sin imponérselas.

Recuerda que el mejor modo de enseñarles es el ejemplo. Tristemente –dice Meeker–, muchos padres que dicen estar preocupados porque sus hijas sean fuertes frente a la presión de sus compañeras, a la menor oportunidad les dan un teléfono con al argumento de que todas sus amigas lo tienen. Le puedes facilitar un teléfono a tu hija cuando realmente lo necesita, pero no cuando ella lo quiere.

El buen feminismo frente al feminismo tóxico

Meeker analiza el movimiento feminista desde su experiencia personal y señala que debería dar un paso atrás en su evolución: volver al tiempo en el que su lucha se centraba fundamentalmente en la igualdad de oportunidades, y no como ahora que lucha por cambiar incluso la realidad biológica de las personas.

El menor uso de las redes sociales por parte de las chicas está correlacionado con una frecuencia más baja de depresiones

Meeker señala que frente al movimiento feminista tóxico que hace creer a la mujer que la mitad de las personas que habitan el mundo son detestables, hay una versión del feminismo que sí tiene sentido. Los padres pueden enseñar a sus hijas a ser fuertes y trabajar duro para desarrollar sus talentos y su carácter de la mejor manera posible a través de las virtudes; y ayudarles a entender la feminidad como algo bello y positivo. Hacerles ver que, como mujeres, tienen una gran capacidad para el amor y la compasión. Y enseñarles las maravillas y las responsabilidades que supone decidir ser madres.

El equilibrio entre la alimentación y la imagen

Aunque los trastornos alimentarios que puede sufrir una niña tienen habitualmente su origen en factores genéticos y psicológicos, también hay factores culturales que influyen al respecto. Si antes las niñas aspiraban a ser como sus madres, ahora aspiran a emular los estilos de vida de las celebridades e influencers.

El problema se agrava cuando las madres adoptan también este comportamiento adolescente, orgullosas de vestir como sus hijas, de participar en sus conversaciones y de compartir el mismo tipo de contenido en las redes sociales.

Para ayudar a nuestras hijas a encontrar el equilibrio correcto entre la alimentación y la imagen, los padres deben prestar más atención a lo que ven y oyen. Para ello, Meeker recomienda limitar el uso de las redes sociales, cuidar el lenguaje que se utiliza en casa. Una madre no puede estar todo el día diciendo que sueña con estar tan delgada como tal o cual amiga, etc. Es necesario ser ordenados en las comidas: con los horarios, los platos y lo que se come.

Arraigar su fe en Dios

Meeker afirma que en los últimos quince años ha sido testigo de un cambio de actitud vital, moral y con respecto a Dios de muchos jóvenes. Se afirma con frecuencia que los jóvenes viven muy centrados en sí mismos, no están interesados en trabajar y tampoco en la religión. Pero Meeker confiesa que, a través de múltiples conversaciones, ha podido comprobar cómo muchos jóvenes están comprometidos con la búsqueda de la verdad. Muchos han abandonado la religión porque la percibían como algo superficial –a su edad los comportamientos incoherentes les hacen más mella–, pero su búsqueda profunda de la verdad puede terminar por hacer arraigar mejor su fe.

Estar más cerca de Dios suele mantener a salvo a las hijas de los problemas con los que las personas de su generación se encuentran. Para que una hija pueda alcanzar el verdadero éxito importa primero que sepa en qué consiste: ser la mejor persona que se puede llegar a ser, según las propias capacidades. Probablemente, estar cerca de Dios le ayudará a lograrlo. Y eso le facilitará además identificar cuál es su propósito y vocación, ya sea llegar a CEO de una gran empresa, enfermera, o ama de casa. El verdadero éxito de una vida radica en hacer de la mejor manera posible aquello para lo que crees haber nacido.

Una sexualidad sana

Según Meeker, uno de los principales problemas de los jóvenes con respecto a su sexualidad es que la sociedad les transmite contantemente que es la parte más importante de su personalidad y define quiénes son. Pero eso no es verdad. La parte más importante de nuestra identidad es que somos seres humanos con un valor intrínseco.

Los adolescentes están más dispuestos a posponer su actividad sexual si tienen padres que mantienen con ellos conversaciones abiertas y honestas sobre el sexo y su desarrollo sexual. A muchos padres les puede parecer incómodo, pero es fundamental para el correcto desarrollo de los hijos. Meeker comparte con sus lectores su programa “How to have the Talk”, en el que explica cómo preparar esas conversaciones. En España, un equivalente es el curso “Aprendamos a amar”, organizado por el Instituto Desarrollo y Persona de la Universidad Francisco de Vitoria (ver Aceprensa, 8-03-2017).

Los adolescentes retrasan la iniciación sexual si tienen con sus padres conversaciones abiertas sobre el sexo

Cómo ayudar a nuestras hijas a forjar su personalidad

POR ÁLVARO LUCAS PARA ACEPRENSA

EDUCAR A LOS JÓVENES PARA QUE SEPAN MANEJAR RIESGOS

Para superar la tendencia fatalista de la cultura del miedo, Frank Furedi concluye su libro (1) con una propuesta de cambio sobre el modo de socializar a las nuevas generaciones.

“Las nuevas actitudes modernas sobre la crianza y la educación desempeñan un papel principal en el aumento de la importancia concedida al miedo en nuestra vida”.

“Que algo realmente importante ha fallado en la socialización de los jóvenes se demuestra por las numerosas iniciativas lanzadas para proporcionar a los niños y a los jóvenes más autoestima, más confianza, más resiliencia o más valentía. (…) Desgraciadamente, la introducción de una nueva moda es difícil que mejore la situación, ya que apela a una técnica para resolver un problema de socialización”.

https://www.aceprensa.com/sociedad/juventud/educar-a-los-jovenes-para-que-sepan-manejar-riesgos/

POR ACEPRENSA

CATALUÑA ES LA COMUNIDAD AUTÓNOMA CON MÁS OCUPACIÓN ILEGAL

ocupación ilegal

En los últimos años la ocupación ilegal es cada vez un problema mayor, intensificándose la situación en Cataluña. El principado en este 2020 tiene más del 50% de las 7.450 denuncias contabilizadas en España

 

Pese a la situación del primer semestre de confinamiento, las denuncias de ocupación ilegal en Cataluña no ha parado de crecer. La situación es tal que Cataluña, por delante de Andalucía, es la autonomía con una problemática más grave puesto que tiene más del 50% de las 7.450 denuncias contabilizadas en España. Por detrás le siguen Andalucía con 1.183 denuncias y una caída del 4,28%, Madrid con unas 657 y la Comunidad Valenciana con otras 566.

Desde enero hasta junio los casos probados de ocupación ilegal alcanzaron los 3.611 casos. El número de casas ocupadas ilegalmente en toda Cataluña es seis veces superior a las registrada en la Comunidad de Madrid en el mismo período, unas 657. Asimismo, mientras que en esta última autonomía la situación de pandemia parece haber actuado de freno, con una caída semestral del 9,5% respecto al primer semestre de 2019, en el caso de Cataluña se registró un incremento del 13,19%, según datos del Ministerio del Interior.

Conflictos abundantes generan también los pisos ocupados por delincuentes profesionales. En ellos ha puesto la mirada los Mossos d’Esquadra que recientemente solicitaron al fiscal jefe de Catalunya, Francisco Bañeres, “armas legales” para desocuparlos y precintarlos. Se trata de poco más de medio centenar de viviendas en edificios de Barcelona y el área metropolitana que sirven de guarida de delincuentes multirreincidentes y provocan una gran alarma entre los vecinos con los que comparten escalera.

Respecto al último semestre de 2020, el fenómeno también se ha intensificado en la Comunidad Valenciana, con un aumento semestral interanual del 14,11%, hasta un total de 566 denuncias; en Galicia donde la progresión registrada ha sido del 33,89% para llegar a las 79 demandas de enero a junio pasado, y en Murcia, donde los casos han crecido un 19,72%. En el caso de Cataluña, la mayor parte de denuncias se producen en la ciudad de Barcelona. En el primer semestre de este año, las ocupaciones ilegales en la ciudad alcanzaron los 2.644 casos demandados, más de 200 respecto del mismo periodo de 2019. El último censo de vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, de marzo de 2019, había detectado unas 10.052 pisos vacíos, que representaba el 1,22% del parque de viviendas de la ciudad.

POR FORUM LIBERTAS