“Hay que revalorizar la paternidad”

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María Calvo (Foto: cortesía de la entrevistada)

La figura del hombre que asume la paternidad desde su masculinidad –lo esperable, en todo caso– no vive sus mejores horas. “Llegábamos a casa a medianoche, después de trabajar todo el día, y mi padre nos mataba y bailaba sobre nuestras tumbas cantando ‘¡aleluya!’”, caricaturizaba Monty Python en un viejo sketch. Pero para algunas corrientes actuales no es una imagen humorística: el hombre, “opresor congénito”, no tendría nada positivo que aportar a la crianza de los hijos. Al menos no desde su perspectiva de varón.

En su último libro, Paternidad robada (1), María Calvo Charro, profesora titular en la Universidad Carlos III de Madrid y autora de varias obras sobre educación, toma nota de las consecuencias del repliegue social del varón. Consecuencias para los menores, para sus madres, para la sociedad. Por eso pide un cambio de mentalidad, pues “si el hombre pierde, perdemos todos”.

— “Paternidad robada”. El título, profesora, ya nos indica que el estado de cosas no va bien…

— Hay una crisis de identidad personal en general, que afecta a la feminidad, pero especialmente a la masculinidad, una de cuyas facetas esenciales es la paternidad. Ahora mismo se quiere prescindir de los hombres para ser madres, pues por las técnicas de reproducción asistida ya no hace falta físicamente un hombre.

¿Por qué paternidad robada? Porque en la medida en que hay mujeres que están teniendo hijos sin padre, o hijos “huérfanos de padre” antes de nacer, en las familias llamadas “monomarentales” (madres solas con hijos), se está privando al hombre del papel de la paternidad y se está condenando a los hijos a ser huérfanos de padres vivos.

También se evidencia una especie de prejuicio de inutilidad masculina que se ha extendido desde la revolución del 68, que hace que las familias tiendan a la “matrifocalidad”. Hay mujeres que consideran que el hombre es poco apto, que no tiene calidad, que es perjudicial para el equilibrio emocional de los hijos, y lo van apartando. El espacio paterno es un espacio invadido por la madre, y él queda relegado a ser espectador benévolo de la relación madre-hijo.

Otra cosa: cuando se le permite intervenir se le exige muchas veces que lo haga como nosotras lo hacemos, desde lo femenino, no desde una plena masculinidad. Que sea, la “mamá bis”, el padre que ejerce la paternidad con modelos femeninos.

— En los medios, la recurrente imagen del hombre como instigador de la violencia, como persona instintivamente falta de delicadeza, tampoco lo favorece mucho…

— Efectivamente. Se ha extendido el desprecio social hacia la paternidad, y aparecen retratos del padre como el violento, el alcohólico, el que abandona el hogar. Pero no están reflejando una realidad, pues es en el siglo XXI cuando los padres quieren estar más involucrados. Nunca se han visto tantos padres en las consultas de pediatría, en los colegios; a tantos de ellos luchando por la patria potestad en los juzgados cuando las parejas se separan…

El padre actual, lejos de esa agresividad, es un hombre que quiere ejercer de tal, que quiere ser competente. A esos padres los encontramos en las reuniones del colegio o en el pediatra. Y han aprendido una expresividad emocional que no tenían las generaciones anteriores. Son más afectuosos. Son capaces de decir “te quiero”, de dar un abrazo. Es una generación de padres muy emotivos, pero que no aplican otros valores y atributos del pasado que necesitan también para ser padres equilibrados. Como no es “políticamente correcto”, no se atreven a aplicar la autoridad, los límites…

Frustrar no “traumatiza”

— Visto que ejercer la autoridad, en la familia o en lo social, no cotiza demasiado, ¿es contraproducente que el padre imponga límites? ¿No convendría a todos que intentara “suavizarse” y ser más transigente?

— ¡Qué va! ¡Es maravilloso que ponga límites! Les está haciendo un regalo a los hijos. Osvaldo Poli, psiquiatra, dice que vivimos bajo una especie de encantamiento que nos hace difícil poner a nuestros hijos frente a la realidad, encararlos con el sentimiento de culpa. Les evitamos el conflicto, que sufran…

Es muy positivo que el padre ponga límites a los hijos: “Les está haciendo un regalo”

Es el padre quien regala los límites; los hijos los quieren, pues son como las barandillas de una escalera. Al llegar a la adolescencia, los límites son imprescindibles. Ellos reclaman la imposición de una ley, de una barrera, para traspasarla, para infringirla. La necesitan para ejercer su libertad. Un niño sin límites no es libre para saber si obedecer o no. Si se le deja hacer lo que le da la gana, esa libertad está mutilada.

— Aunque ser el que pone los límites puede ser ingrato. ¿No es mejor ejercer de “amigo” del hijo que de “Señor No”?

— Ser amigo de los hijos es el peor maltrato que se les puede dar. Amigos pueden tener muchos, pero padre solo pueden tener uno. El padre tiene que dar esa seguridad a sus hijos, ayudarles a saber dónde están en el mundo. En la familia hay un orden jerárquico, y él tiene que imponerles la ley simbólica de la familia, el orden de filiación. Porque van a ser mucho más felices luego. En la medida en que acepten un “no” de su padre van a ser capaces de aceptar un “no” de la autoridad, de un policía, sin una frustración.

Al padre le corresponde ese papel: confrontar al hijo con la realidad. Los hijos, para ser felices, tienen que madurar, y el padre, con los límites, los ayuda a ello. ¿Qué es la felicidad: que estén contentos? No. Que sean autónomos, independientes. Que vuelen. Como decía Goethe, “solamente podemos dejar un legado a nuestros hijos: raíces y alas”. Tenemos que regalarles las alas, que suponen la maduración personal, y esta pasa por la frustración, los límites y el esfuerzo.

— La idea reinante, sin embargo, es que frustrar “traumatiza”…

— Los hijos tienen el “derecho fundamental a la frustración”. ¡Habría que reconocerlo en la Declaración de Derechos de la Infancia! Ahora mismo hay miedo a frustrarlos, a confrontarlos con la realidad. Y esto es horrible, porque la frustración nos rodea como las cuatro paredes de una casa. El covid-19 nos lo demuestra: queremos salir a la calle y no podemos; estar sanos, y enfermamos; vivir para siempre, y nos estamos muriendo.

Eso es frustración, y si no sabemos gestionarla, tenemos un problema. Cuando los niños no saben gestionar la frustración, tienen muchísimas papeletas para padecer problemas psíquicos cuando son adultos.

No hay educación sin frustración. Desde que el niño nace, empieza a llorar pidiendo el pecho de la madre. Si se le da a demanda, que es lo que está de moda, nunca se frustra. Los pediatras clásicos decían que era cada cuatro horas. El niño lloraba los primeros días; luego ya esperaba las cuatro horitas perfectamente. Aprendía a gestionar la frustración.

Frustrar es amar. Hay que amar mucho a un hijo para aguantar el llanto cuando es pequeño; las malas caras cuando son más mayorcitos, aguantar que incluso nos odien cuando son adolescentes… Es una manifestación de amor.

Un “agujero negro” en el hogar

— Hay madres que crían solas a sus hijos. ¿Para qué necesitarían un padre? ¿Acaso no pueden poner ellas los límites?

— Los hijos necesitan de la alteridad sexual en torno a su vida. No es solo tema de límites. Ahora mismo, tal como está configurada, sumergida en la ideología de género, tenemos un problema con la identidad sexual de niños que viven solo con la madre, rodeados de feminidad. Los varones en este caso, y contando con que en el colegio más del 85% de los profesores son mujeres, crecen en un mundo totalmente feminizado, sin referencias masculinas.

Los psiquiatras coinciden en que niños y niñas, al nacer, tienen una identificación primaria con la sexualidad de la madre, de modo que ambos sufren un itinerario para desvincularse de ella: a la hija le es más fácil, porque no debe sufrir la desvinculación de la feminidad; el hijo sí debe pasar esa desvinculación, en un itinerario más complejo, porque experimenta pequeños desgarros.

Llegar a ser varón es un camino complicado, tortuoso. Las madres podemos ayudarlos en afectividad, enseñarles inteligencia emocional, etc., pero no podemos enseñarles a transformarse en hombres. Podemos transformar un embrión en un niño, pero no un niño en un varón. Eso corresponde a su padre, luego su no presencia genera un problema de identidad sexual brutal, cuyas consecuencias vemos después en la sociedad.

Por supuesto, la ausencia del padre no es solamente su ausencia física, sino la simbólica. En el caso de las madres que han tenido hijos en soledad, sin querer saber nada del padre, hay un agujero negro en el lugar de este, lo que les genera ansiedad a los niños. Además, hay mujeres que tienen hijos con la intención de llenar sus vacíos existenciales. Depositan en ellos todas sus esperanzas; toda su vida gira en torno a ellos, que se convierten en sus confidentes. Es una especie de relación de pareja. Los psicólogos llegan a hablar incluso de “incesto psíquico”.

Tras muchos comportamientos delictivos, se halla un perfil muy común: “Varón, sin padre”

A esos niños no los dejan volar. Tienen una especie de deuda de gratitud eterna con su madre, que les dice: “Eres la razón de mi existencia”, y es un error horrible, pues queda encerrado en una cárcel de amor equivocada. Pero también lo es para la mujer: el niño no puede ser la razón de nuestra existencia. Jamás.

El mejor regalo que le puede hacer la madre a un hijo es el desapego. A partir de los seis años, todo niño y niña deben experimentar un desapego de ella y una resintonización con el campo magnético masculino. La madre regala la vida carnal, biológica, y el padre la vida social.

Enseñar la empatía

— Usted habla de consecuencias de esa ausencia masculina para el niño en lo personal. ¿Y en lo social?

— En lo personal, como te he dicho, están los problemas de identidad sexual, pero también una menor capacidad de mostrar compasión; menos empatía, menos autocontrol… ¿Por qué? Porque la educación femenina en ausencia del padre es coja. Tiende, por ejemplo, a la inmediatez de la satisfacción de los deseos: ¿tiene hambre? Le doy de comer inmediatamente. Le pongo el vaso de agua antes de que lo pida. El abrigo, antes de que tenga frío… Luego es imposible tener autocontrol. ¿Cómo va a tener empatía, si no ha experimentado el sufrimiento, el hambre, la sed…?

No puede tener empatía por otros ni ser sensible. Además, es inmaduro, y las personas inmaduras piensan que se lo merecen todo y que lo que no les gusta, sencillamente no existe. “Me molesta todo lo que sea feo, todo lo que sea sufrimiento…”.

Esto se refleja luego en la vida social. Las estadísticas demuestran que la ausencia paterna está la base de la mayoría de los problemas sociales más graves: la delincuencia, los abortos adolescentes, el fracaso escolar, la drogadicción… Antes se pensaba que estas situaciones estaban relacionadas con la marginalidad y la pobreza. Nada de eso: se dan también en niños de clase alta, en menores que son violentos.

En Francia, a propósito del yihadismo, se observa que los terroristas tienen en común ser varones, jóvenes y sin padre. Si vamos a Colombia, investigaciones sobre el sicariato y el narcotráfico muestran que la inmensa mayoría de los involucrados tienen el mismo perfil. En España, el último informe del fiscal de menores dice que el retrato del delincuente es “varón, sin padre”.

— Pero no siempre el padre está ausente de la vida del hijo por incompatibilidades con la madre. Puede que haya fallecido. ¿Los riesgos y consecuencias son los mismos?

— Nada que ver. El padre siempre ha estado ausente de alguna manera. En el pasado mucho más que ahora, porque emigraba por razones de trabajo, porque fallecía, o por mil motivos. Pero había una presencia simbólica, espiritual. Para la madre existía, y lo nombraba: “Cuando venga papá te vas enterar”, o “te va a dar un premio”, o “se va a alegrar de esto”. Si había fallecido, aun así estaba simbólicamente presente: “A papá le habría gustado…”.

“Se necesitan modelos masculinos que los niños puedan asumir como líderes”

Había, pues una presencia. El horror es cuando no hay nadie. Hay un vacío, un agujero, y el hijo no sabe de dónde viene. Somos seres genealógicos. Necesitamos raíces. Esto se observa mucho en niños que vienen por reproducción asistida. La donación de gametos, en España, es anónima, y a estos niños, no saber quién es su padre les genera una ansiedad terrorífica. El Comité de Bioética está luchando para que los donantes no sean anónimos.

Modelos masculinos

— Se dice que “madre solo hay una”, y en mi tierra complementan: “Padre es cualquiera”. ¿Es “cualquiera”? Las leyes de varios países vienen a ratificar esto.

— Padre es quien adopta al hijo, lo acompaña, le pone límites. Lo “paterniza”. Padre no es padre biológico: inseminar no es paternizar, como no es pianista quien tiene un piano. El padre biológico tiene que “adoptar” al hijo, simbólicamente hablando. Es quien hace la reconfiguración mental para serlo y se adapta a las nuevas circunstancias. Tiene un papel distinto y nuevo, en el que se crece con el ejercicio. Es quien se hace cargo de un hijo en todas sus facetas: espiritual, física y psicológica, y puede no ser el padre biológico.

— Ud. señala que el padre influye en la conformación de la identidad sexual del hijo y de la hija. ¿Es una tarea indelegable?

— No. Hay padres que están ausentes por muchos motivos. Otro adulto puede jugar un papel importante en esto: un tío, un abuelo, un profesor, el guía de un club… Es importante que esté esa figura masculina. Sería muy positivo, en este sentido, favorecer la presencia de profesores varones en las escuelas, pues ahora mismo los escolares están absolutamente feminizados, sobre todo en los primeros estadios: en infantil y primaria.

Paternidad robada

Se necesitan modelos masculinos que los niños puedan asumir como líderes. Los menores necesitan un liderazgo. Si no lo encuentran en el padre, en el abuelo, en el profesor, lo buscan fuera. En las pandillas, por ejemplo.

— Dice Ud. además que es el hombre quien enseña a los hijos a respetar al sexo femenino. Para el que se cría solo con su madre, ¿no vendría ya esto incluido “en el paquete”?

— Todo lo contrario. Las estadísticas demuestran que los niños que se crían solos con sus madres son muy agresivos y violentos cuando llegan a la adolescencia. Se revuelven contra las madres, porque estas no les han dado autonomía; el hijo no ha sido un ser independiente, sino un apéndice. Ya en la adolescencia, el hijo quiere esa autonomía, y entonces se revira contra ella, que ha sido toda dación, pero dación equivocada, amor asfixiante. Ellos luchan por respirar, y a veces reaccionan con mucha violencia.

Paternidad equilibrada

— Si el padre es un ogro, lo mismo que si es una “madre bis”, todos en el hogar pierden. ¿Por dónde debe ir la línea y cómo puede ayudar la madre en esto?

— El padre tiene que ejercer una paternidad equilibrada. No puede ser ni lo uno ni lo otro. Tiene que exteriorizar todo desde el afecto. Claro, como tendemos a repetir modelos, hay muchas paternidades incorrectas heredadas. Nuestros padres no han sido muy de dar afecto. Las mujeres jugamos un papel esencial, porque sabemos mucho de inteligencia emocional, y por suerte, las emociones son educables. Podemos tender puentes, buscar momentos de intimidad entre padre e hijo; ayudar al hombre a expresar su sentimiento, a que el hijo entienda la diferencia entre la masculinidad y la feminidad.

Por otra parte, ¿a que llamamos ogro? Hay que tener cuidado. Se tiende a pensar que los hombres aman menos que las mujeres porque tienen menos expresividad emocional. Su manifestación del amor es muy diferente a la nuestra, sin por ello tener menos calidad. Aman, pero desean fortalecer a los hijos.

Es una manifestación del amor que a las mujeres nos cuesta comprender. Está cuajada de silencios. Para nosotras, la comunicación es amor; para ellos, es hacer cosas juntos. Se llevan al hijo a la montaña, como estuvieron mi marido y mi hijo adolescente días atrás: cuatro horas en silencio allí. ¡Cuatro horas! Y felices los dos, con una conexión emocional fortísima.

Eso puede hacernos entender que, antes que calificar al hombre de poco cariñoso, hay que comprender que su manifestación de amor es diferente a la nuestra. No podemos feminizarlo.

— Por último, en su libro, Ud. advierte de que, de seguir como vamos, arrinconando la figura del padre, se viene una “vuelta a la horda”, una crisis de la civilización occidental. ¿Hay voluntad de corregir este menosprecio y sus consecuencias? ¿Vamos tarde?

— Todavía estamos yendo hacia atrás. Aún no se ha reaccionado. Por ejemplo, en el Real Decreto que se ha aprobado sobre el permiso de paternidad, no aparece la palabra padre. Y no aparece a propósito: lo que no se nombra no existe. Porque el padre es el “perturbador”, el “no apto”, el “perjudicial”, el “prescindible”…

Estamos yendo todavía contra la figura paterna, así que queda mucho por hacer socialmente. En el imaginario colectivo hay que cambiar esa percepción, pues el hombre libera a la mujer. Libera al hijo y a la madre. Es libertad. Tenemos que revalorizar la paternidad, la masculinidad equilibrada, porque necesitamos a los hombres. Si no, vamos a tener una sociedad muy complicada.

(1) Paternidad robada. Almuzara. Córdoba (2021). 274 págs. 19,95 €.

“Hay que revalorizar la paternidad”

 

POR LUIS LUQUE PARA  ACEPRENSA

UE: LAS ESPAÑOLAS SON LAS EUROPEAS QUE MÁS TARDAN EN SER MADRES

En la Unión Europea las madres españolas son las mujeres que más retrasan la maternidad, alcanzando el 8,8% las madres mayores de 40 años. Esto refleja el estado demográfico de España, cuya tendencia no asegura el mantenimiento del sistema de bienestar

Las españolas son las europeas que, de media, más tardan en tener hijos de toda la Unión Europea. Así lo confirman los datos publicados este Jueves por el Eurostat. En la actualidad el 8,8% de los nacimientos del primer hijo fueron de madres mayores de 40 años. En el estudio anterior, realizado hace dos años, Italia lideraba este ránking, pero la proporción de mujeres españolas que han decidido ser madres a más edad ha crecido más rápidamente que en ningún sitio. Detrás de España se encuentran Italia (8,6%), Grecia (6,6%), Luxemburgo e Irlanda (5,9%). Por otro lado, cabe destacar que la media europea es del 4% de los primogénitos nacidos de madres de 40 años o más.

En España, tener un hijo antes de los 30 años va camino de convertirse en una anomalía. El 60,2% de las madres primerizas lo tienen en el intervalo de entre 30 y 39 años, la tasa más alta de la UE. En Grecia, Irlanda, Italia y Luxemburgo también es más común dar a luz por primera vez en la treintena que en la veintena.

Siguiendo esta comparativa en la cota de edad más tardía, son es Lituania (1,3%) el país que tiene menos madres de primogénitos con más de 40 años, seguidas de las mujeres de Polonia (1,4%), Eslovaquia (1,5%) y Letonia (1,8%).Por otro lado, las mayores tasas de madres que lo son por primera vez antes de cumplir los 20 años se dieron en Bulgaria (12,5% del total de nacimientos de un primer hijo, o uno de cada ocho), Rumanía (12,1%), Hungría (8,5%) y Eslovaquia (8,1%).

Este desequilibrio, ocasionado principalmente por la baja natalidad y el incremento de la esperanza de vida, pone en jaque la sostenibilidad en un futuro próximo del sistema de pensiones, que actualmente cuenta con una ratio de 2,3 afiliados a la seguridad social por cada pensionista, muy próximo al límite de 2 que establecen los expertos para asegurar la sostenibilidad del sistema.

El contexto de estos malos resultados sería el de una población cada vez más envejecida. Hace justo un mes Octavio Granados, secretario de Estado de Seguridad Social, afirmó que la única solución viable para mejorar el grave problema demográfico es incrementar la inmigración en España. Por ello, considera que “los que quieren defender a los pensionistas y a la vez oponerse a tener una política razonable de inmigración, están faltando a la verdad y engañando a las personas”

POR FORUM LIBERTAS 

RETOS PARA HACER FAMILIA EN EL SIGLO XXI

 

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Imagen de la familia Radford – FACEBOOK

La familia es hoy, como siempre, el ecosistema de la vida de la mayoría de personas, pero hoy debe afrontar unos retos singulares y específicos de nuestra época. Entre ellos, la pérdida de convicciones humanistas en nuestra sociedad y la presencia de ideologías antifamiliares como la ideología de género. Sin embargo, hacer familia hoy sigue siendo tan posible e ilusionante como siempre y para ello es bueno conocer cómo afrontar estos retos.

POR ACEPRENSA

LA FAMILIA MÁS NUMEROSA DE GRAN BRETAÑA ANUNCIA QUE ESPERA AL BEBÉ NÚMERO 22

Imagen de la familia Radford

Imagen de la familia Radford – FACEBOOK

Sue Radford, de 44 años, y su marido Noel, de 48, anuncian que el nuevo miembro de la familia nacerá en abril del próximo año

Nadie podía imaginarlo. Pero sí. Los Radfords, la familia más grande de Gran Bretaña, esperan al bebé número 22. Este ha sido el anuncio que el clan ha dado a conocer en su canal de Youtube: el nuevo miembro de la familia nacerá en abril del próximo año.

Sue Radford, de 44 años, y su marido Noel, de 48, viven en la ciudad de Morecambe, condado de Lancashire, junto a sus 21 hijos. Esta familia saltó a la fama en 2012 tras participar en la serie documental «15 Kids and Counting», que narra las aventuras y desventuras de clanes numerosos.

Tal y como recoge « The Mirror», Bonnie fue la última en ampliar la familia. Nació en 2018, elevando el número de hijos a 21, y la pareja, que ha estado teniendo hijos durante tres décadas, prometió que sería la última. Con ella -decían- había completado su familia. Pero no ha sido así.

POR ABC 22/10/2019

LA FAMILIA ES LA PIEZA MÁS IMPORTANTE DE LA SOCIEDAD

 

La familia es la pieza más importante de la sociedad, donde Dios tiene su más firme apoyo. Y, quizá, la más atacada desde todos los frentes: sistemas de impuestos que ignoran el valor de la familia, determinadas políticas educativas, materialismo y hedonismo que tratan de fomentar una concepción familiar antinatalista, falso sentido de la libertad y de la independencia, programas sociales que no favorecen que las madres puedan dedicar el tiempo necesario a los hijos… En numerosos lugares, principios tan elementales como el derecho de los padres a la educación de los hijos han sido olvidados por muchos ciudadanos que, ante el poder del Estado, acaban por acostumbrarse a su intervencionismo excesivo,  renunciando al deber de ejercer un derecho que es irrenunciable. A veces y debido en parte a esas inhibiciones, se imponen tipos de enseñanza orientados por una visión materialista del hombre: líneas pedagógicas y didácticas, textos, esquemas, programas y material escolar que orillan intencionadamente la naturaleza espiritual del alma humana.

Los padres han de ser conscientes de que ningún poder terreno puede eximirles de esta responsabilidad.

POR FRANCISCO FERNÁNDEZ

INTERROGANDO A LA AGENDA TRANSGÉNERO

Un psiquiatra cuestiona las bases científicas de las pretensiones transgénero

El Dr. Paul McHugh es uno de los principales psiquiatras de Estados Unidos. En su testimonio ante la Corte Suprema de los EE.UU. en el caso de R.G. & G.R. Harris Funeral Homes Inc. v. Equal Employment Opportunity Commission, reproducido en Mercatornet, McHugh realiza una serie de preguntas y observaciones que se deberían tener en cuenta:

El sexo se refiere a las dos mitades de la humanidad, hombre y mujer. Está bien definido en base a los roles binarios que los machos y las hembras juegan en la reproducción. “En biología, un organismo es macho o hembra si está estructurado para desempeñar uno de los respectivos papeles en la reproducción. Esta definición no requiere ninguna característica o comportamiento físico arbitrario, medible o cuantificable, requiere entender el sistema reproductivo y el proceso de reproducción”.

La diferencia estructural a efectos de reproducción es la única forma “ampliamente aceptada” de clasificar los dos sexos. “Esta base conceptual de los roles sexuales es binaria y estable, y nos permite distinguir los machos de las hembras en función de sus sistemas reproductivos, incluso cuando estos individuos exhiben comportamientos que no son típicos de los machos o las hembras“.

El sexo no es ni puede ser “asignado al nacer”. El lenguaje de “asignado al nacer” es deliberadamente engañoso y sería idéntico a la afirmación de que el tipo de sangre se asigna al nacer. Sí, un médico puede comprobar tu tipo de sangre y clasificarlo. Pero el tipo de sangre, como el sexo, es objetivamente reconocible, no asignado. De hecho, el sexo de un niño puede ser determinado mucho antes de su nacimiento.

La “identidad de género” no tiene relación con el sexo masculino o femenino. El equipo legal de Stephens sostiene que, aunque biológica y fisiológicamente hablando es un hombre, Stephens es realmente una mujer. Stephens siente una profunda afinidad hacia las cosas que se asocian cultural y estereotipadamente con las chicas. Pero Stephens no era, y no es, una mujer, no importa cuántos estereotipos sobre las mujeres adopte Stephens y no importa cuán profundamente Stephens crea que la afinidad por esos estereotipos sobre las mujeres transforma a Stephens en una mujer.

¿Una mente de chico en un cuerpo de chica?

La “noción popular sobre la identidad de género” que dice que una persona tiene una “mente de hombre en un cuerpo de mujer” o viceversa, es simplemente un modismo utilizado por una persona que busca describir algún tipo de angustia… Tal “punto de vista implica que la identidad de género es un rasgo persistente e innato de la psicología humana”. Pero basándose en “la investigación neurobiológica y genética sobre los orígenes de la identidad de género, hay pocas pruebas de que el fenómeno de la identidad transgénero tenga una base biológica”…

No hay estudios que demuestren que alguna de las diferencias biológicas que se examinan a través de imágenes cerebrales tenga poder predictivo, y por lo tanto todas las interpretaciones, generalmente en los medios populares, que afirman o sugieren que una diferencia estadísticamente significativa en los cerebros de las personas que son transgénero es la causa de ser transgénero – es decir, que las diferencias biológicas determinan las diferencias en la identidad de género – son injustificadas. En resumen, los estudios actuales que asocian la estructura del cerebro y la identidad transgénero son pequeños, metodológicamente limitados, no concluyentes y a veces contradictorios.

En resumen, la ciencia no apoya la noción de que la identidad de género sea una propiedad física innata e inmutable de los seres humanos. El sentido de sí mismo y el deseo de presentarse a los demás como un miembro del sexo opuesto no tienen ninguna relación con la realidad biológica objetiva de que uno es hombre o mujer.

Por difícil que sea la condición de la disforia de género, nada de ella afecta a la realidad objetiva de que quienes la padecen siguen siendo las personas de sexo masculino o femenino que fueron en el útero, al nacer y posteriormente – como tampoco la creencia de un anoréxico de que tiene sobrepeso cambia el hecho de que es, en realidad, delgado.

La identidad de género no es inmutable, sino que se basa en las creencias de las personas asociadas a cualquier estereotipo que tengan sobre las personas del sexo opuesto. Es una percepción subjetiva que no se limita a los dos sexos, sino que se expande a otras categorías que no sean la masculina o la femenina. Por el contrario, el sexo no es una creencia. Es una realidad objetiva y científicamente demostrable.

POR FORUM LIBERTAS

LA PANDEMIA , LA SOCIEDAD DESVINCULADA Y EL ESTADO UNITARIO

sociedad desvinculada

La sociedad desvinculada era la cultura hegemónica que nos destruía como personas y como sociedad antes de la pandemia. Sigue ahí y depende de nosotros, que lo que vaya surgiendo de esta crisis, la acentúe o por el contrario consigamos superarla.

Hay signos esperanzadores, como la solidaridad o el esfuerzo más allá de la profesión de tanta gente, pero también evidencias de todo lo contrario: el mal trato de la gente mayor, que aun perdura, hasta haber llegado al extremo del cribaje por edad. El predominio hasta caer en su propia ilegalidad del estado es otra manifestación, porque la sociedad desvinculada, estadio superior del individualismo de la subjetividad sin freno, conduce precisamente a la creación de un estado intrusivo e inocente de toda responsabilidad, que primero suplanta a la comunidad, para después convertirse en autoritario.

La pandemia está ocasionando en el caso de España esta dinámica, primero por la deriva lógica porque es el estado quien detenta los recursos, pero también por la naturaleza del gobierno español, que lo acentúalas personas importan. Un presidente que presenta de forma alarmante las características de un “cesar augusto”, y la presencia de un partido, Podemos, que entiende la democracia como un medio -que lo es- que solo es útil si sirve a su ideología -cosa que obviamente no es.

Y esto es terriblemente peligroso. Porque precisamente la pandemia expresa en toda su crudeza que las grandes respuestas son del estado; que depende de Europa, pero del propio estado en último término. Lo son las políticas de sanidad. Lo es la red de alerta epidemiológica e intervención inmediata, que ha fallado estrepitosamente, y lo es la respuesta a la crítica situación económica. Ahora mismo, no se si han reparado en ello, 19 millones de adultos dependen, para sus ingresos, del estado: gentes del ERTO, paro, renta mínima, pensionistas y funcionarios. Heterogéneo, sí, pero unidos por un mismo aprovisionamiento económico.

Normalmente, la justificación autoritaria se dice que es debida a la ineficacia democrática. Es quienes venden el ejemplo chino. En realidad, la mayoría de los casos históricos demuestran más bien lo contrario. El propio origen de la democracia en Grecia radica en su mayor eficiencia bélica frente a los ejércitos de pueblos que viven bajo tiranías. Pero no siempre es así, como nos recuerda la República de Weimar, que no supo o no pudo soportar una serie de desafíos terribles: las cargas del tratado de paz primero, y el Crack del 29, después.

Pero lo que sucede en España es distinto. El crecimiento del autoritarismo gubernamental, revestido de una retórica cotidiana que poco resuelve, crece en la medida que crecen los registros de la incompetencia e insensibilidad gubernamental.

Un solo dato para no extenderme en el análisis. Somos el país de Europa con las medidas de confinamiento, y por tanto de parálisis económica, más duras y, a su vez, el que menos ha definido cómo y cuándo va a ser el desconfinamiento. Se está aceptando inanemente ignorar toda previsión -modificable claro, pero previsión- sobre nuestro futuro, y con ello se nos niega el derecho a opinar sobre ella. Nos hemos entregado a Sánchez e Iglesias. Se podrá razonar la bondad de tal cesión de muchas maneras, pero si se da un paso atrás para ver todo el panorama, el pasado y lo que ha de venir, hay que reconocer, que es una cesión muy peligrosa, porque nada que no sean afirmaciones abstractas permite pensar que el resultado de lo que hagan será bueno.  ¿Cómo puede serlo si en medio de tanta muerte y dolor tramitan la ley para legalizar la eutanasia?

La respuesta a todo esto surge del necesario afrontamiento cristiano. Surge de desarrollar y fortalecer las comunidades, organizarlas y darles más sentido y brío, de luchar por la subsidiariedad, la que forja el capital social que vamos a necesitar más que nunca, ahora que el capital económico será escaso. Mas comunidad, y no más estado.

La respuesta surge también de la formación de la conciencia que surge de la fe en Jesucristo, libre de la intromisión del estado y de la ideología. La respuesta surge de preguntarnos en términos encarnados en realidad qué significa y cómo se realiza nuestra oración, pidiendo al Señor que establezca su Reino en la tierra, y cuál es nuestra misión en todo ello. Cuando decimos que cuanto más anhelamos el cielo y la tierra nuevos, más trabajamos para mejorar el mundo, ¿qué significa todo esto ahora y aquí?

POR JOSEP MIRÓ I ARDÈVOL EN FORUM LIBERTAS

UN ESTADO QUE NOS ALARMA: RENDICIÓN DE CUENTAS Y LIBRO BLANCO

Estado de alarma

Este miércoles 6 de mayo volverá a debatirse en el Congreso una nueva prórroga del estado de alarma, con un resultado previsiblemente afirmativo

Este miércoles 6 de mayo volverá a debatirse en el Congreso una nueva prórroga del estado de alarma, con un resultado previsiblemente afirmativo, porque bastan más síes que noes para aprobarlo y es previsible que el PP se abstenga, pero no que vote en contra.

Con independencia del resultado, afirmamos que ha llegado el momento de empezar a emitir un juicio ponderado sobre la acción de gobierno, porque sin él no hay posibilidad de que se rectifiquen los graves errores que han convertido a España en el país con más muertos en relación a su población, a igualdad de criterios de cómputo.

Este hecho sumamente grave enmarca toda la acción de gobierno y debe ser analizado con luz y taquígrafos, de lo contrario se estaría trivializando la vida humana. No son de recibo las explicaciones, justificaciones más bien, de la elevada edad de los españoles, que nos sirvió el presidente del gobierno, como si Japón, o el mismo Portugal, o Grecia, casos claros de éxito, fueran países exultantes de juventud; o el turismo. No, se ha de entrar a fondo en lo sucedido, porque además en pleno estado de alarma subsisten graves deficiencias

¿Cómo es posible que continúe el déficit abrumador de test de contagio, y que al mismo tiempo una empresa española los esté exportando? ¿Cómo es posible que todo un cuerpo de policía, el de Cataluña, esté las tres últimas semanas sin practicar una sola prueba, y tenga a mil efectivos, incluido el máximo responsable uniformado -que no el político- aislados en sus casas por ser sospechosos de ser portadores del virus, sin poder verificarlo?

Sin duda una de las causas que explican la mayor mortalidad ha sido la tragedia de las residencias, que en último término y bajo el estado de alarma, tenían como máxima autoridad a Pablo Iglesias., y también el trato recibido por las personas mayores en los hospitales sin acceso, en demasiados casos, a la UCI, como muestran los datos. Concretar la cadena de acontecimientos y responsabilidades para que se llegara a este final es una necesidad.

¿Como es posible que se privara a los familiares más próximos al acompañamiento final a quienes morían, solos y aislados, una muerte terrible porque se añadía al sufrimiento físico, el del aislamiento radical? ¿Quiénes son los responsables de todo esto, y por qué no arbitraron medidas paliativas? ¿Por qué se podía salir a pasear al perro, pero no acudir a orar a una Iglesia, y al mismo tiempo se consideraba el aborto como una práctica de primera necesidad?

Esto nos conduce a una conclusión: El estado de alarma ha tenido un contenido desviado por la ideología del gobierno. No ha sido pensado desde la totalidad de los españoles, sino desde la visión ideológica en el sentido más peyorativo del término de la coalición de Sánchez e Iglesias.

Y esto se constata con la tramitación sigilosa de la ley de la eutanasia en el Congreso. En una pandemia que nos ha llenado de muertos quieren aprobar una ley para matar, en lugar de otras que ayuden a vivir, como la de disponer de una red de prevención y detección de infecciones epidémicas. En lugar de concentrar todos los esfuerzos en el mejor retorno a la normalidad, prever una segunda oleada, y favorecer la recuperación económica, el Congreso tramita una ley para facilitar la muerte.

Y no solo eso, la ministra Celaá aprovecha el estado de alarma para lanzar una orden sobre educación que vulnera la legislación vigente.

Los mismos que piden unidad y consenso para establecer una nueva prórroga, y que querían unos nuevos pactos de la Moncloa se dedican a empujar su propio carro ideológico mediante acciones de gobierno que exacerban la división. Pero, ¿qué idea tienen de lo que es consensuar? ¿Qué soberbia les ciega el entendimiento, y sobre todo por qué, si han demostrado tan escasas capacidades?

En cualquier caso, una obligación ante los ciudadanos debe cumplirse: el fin del estado de alarma, cuando se produzca, debe llevar aparejado un debate parlamentario que examine su aplicación, llegue a conclusiones y la creación de una comisión específica para estudiar a fondo lo sucedido, que culmine con un libro blanco. Solo a partir de esta revisión a fondo podremos encarar el futuro con garantías.

POR FORUM LIBERTAS

CORONAVIRUS Y HAMBRE EXTREMA: EL IMPACTO DE LA PANDEMIA DUPLICARÁ ESTE AÑO EL NÚMERO DE AFECTADOS

 

coronavirus y hambre

En 2019 había 135 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda en todo el mundo. La ONU advierte de que el Covid-19 elevará esa cifra este año hasta los 265 millones si no se adoptan medidas urgentes

Coronavirus y hambre extrema son dos conceptos que van a estar muy ligados en un futuro inmediato. Hasta tal punto esto es así que la ONU advierte de que el impacto de la pandemia duplicará este mismo año el número de afectados.

Según una información publicada en la web de la ONU este martes, 21 de abril, en 2019 había 135 millones de personas de 55 países y territorios en el mundo en situación de inseguridad alimentaria aguda.

Sin embargo, si no se adoptan medidas urgentes, Naciones Unidas advierte de que el Covid-19 elevará esa cifra este año hasta los 265 millones de personas.

“Se pueden enfrentar múltiples hambrunas de proporciones bíblicas en unos pocos meses”, aseguran expertos de la mayor organización internacional existente.

Cabe recordar que, también en abril de 2019, la FAO preveía que 143 millones de personas estaban en riesgo de enfrentarse a esa situación y analizaba el gran reto que supone erradicar el hambre aguda en el mundo.

De hecho, con la extensión de la pandemia a nivel planetario, los países más vulnerables ante el Covid-19 afrontarán en breve plazo de tiempo “una crisis dentro de una crisis”, como auguran la FAO y la OMS.

La situación de hambruna de 2019…

El ‘Informe de la Red Mundial contra las Crisis Alimentarias’ de 2019 destacaba que aquellos 135 millones de personas que padecía entonces hambre aguda eran la cifra más alta documentada desde la primera edición del estudio en 2017 y suponía un incremento de 22 millones respecto al año 2018.

En todos esos países afectados por la hambruna, 75 millones de niños sufrieron retraso en el crecimiento y 17 millones sufrieron delgadez excesiva causada por la falta de alimentación.

“Los principales factores que motivaron este crecimiento fueron los conflictos (el factor clave que empujó a 77 millones de personas a la inseguridad alimentaria aguda) en particular la República Democrática del Congo y en Sudán del Sur, junto a los fenómenos meteorológicos extremos (34 millones de personas) y las turbulencias económicas (24 millones) en Guatemala, Haití, Pakistán, Zambiay Zimbabwe”, añade la ONU.

De los 135 millones de personas que padecían entonces hambre extrema, “alrededor de 73 millones viven en África; 43 millones viven en Oriente Medio y Asia y 18,5 millones viven en América Latina y el Caribe”, cita la ONU.

“Venezuela aparece como la cuarta mayor crisis alimentaria del mundo, con 9,3 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria aguda y necesitadas de asistencia urgente, a tenor de los nuevos datos disponibles en 2019”, detalla.

“En los cuatro países del Corredor Seco centroamericano (El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua), la sequía ha dejado a 3,2 millones pasando hambre, mientras en Haití la crisis política y socioeconómica empeoró la inseguridad alimentaria extrema, con 3,7 millones de personas afectadas”, agrega.

“Además, 1,2 millones de migrantes y refugiados venezolanos en Colombia y Ecuador también sufren hambre aguda”, concluye.

…va a peor con el Covid-19

Sin embargo, el Programa Mundial de Alimentos calcula que “el impacto económico del Covid-19 durante este año elevará a 265 millones el número de personas expuestas a inseguridad alimentaria aguda”, insiste Naciones Unidas.

En la relación coronavirus y hambre extrema, la anterior previsión de afectados “casi dobla los registros de 2019 cuando se contabilizaron 135 millones en esa situación”.

Ante este espectacular aumento, la ONU destaca como “fundamental la necesidad de mantener los programas de asistencia alimentaria” en general, incluyendo los suyos propios, que sirven para “ayudar a casi 100 millones de personas vulnerables en todo el planeta”.

Las cifras clave del coronavirus y hambre extrema

Para hacernos una idea de hasta qué punto es crítica la situación que ha creado la expansión del coronavirus y hambre extrema en todo el mundo, la ONU detalla hasta cinco cifras clave respecto a esta cuestión:

1. Unos 265 millones de personas en los países de ingresos bajos y medios estarán en situación de inseguridad alimentaria aguda a finales de 2020 de no adoptarse medidas rápidas.

2. La mayoría de las personas que padecieron inseguridad alimentaria aguda en 2019 se encuentran en países afectados por conflictos (77 millones), por el cambio climático (34 millones) y por crisis económicas (24 millones de personas).

3. Las peores crisis alimentarias en 2019 se centraron en 10 países: Yemen, la República Democrática del Congo, Afganistán, Venezuela, Etiopía, Sudán del Sur, Siria, Sudán, Nigeria y Haití.

4. En 2019, el 61% de la población de Sudán del Sur se encontraba en estado de crisis alimentaria o peor. Otros seis países tenían al menos el 35% de su población en estado de crisis alimentaria: Sudán, Yemen, República Centroafricana, Zimbabwe, Afganistán, República Árabe Siria y Haití.

5. Estos diez países representaban el 66% de la población total en, es decir, 88 millones de personas.

“Una catástrofe humanitaria mundial”

El escenario que dibuja la pandemia del Covid-19 en el mundo es de tal envergadura que David Beasley, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, afirma que “no sólo nos enfrentamos a una pandemia de salud mundial, sino también a una catástrofe humanitaria mundial”.

Beasley recuerda además que, actualmente, 821 millones de personas se van a la cama con hambre cada noche en todo el mundo.

“Todavía no hay hambrunas, pero debo advertirles que, si no nos preparamos ahora mismo para asegurar el acceso, evitar la falta de financiación y las interrupciones, podríamos enfrentarnos a múltiples hambrunas de proporciones bíblicas en unos pocos meses“, insiste.

Cuatro prioridades ante la pandemia

Por todo ello, la ONU propone cuatro prioridades para contrarrestar la extensión del coronavirus en el mundo:

1. Aumentar y expandir los sistemas de vigilancia a distancia de la seguridad alimentaria, casi en tiempo real, que proporcionen información actualizada sobre los efectos del brote en la seguridad alimentaria y en los medios de vida, la salud, el acceso a los servicios, los mercados y las cadenas de suministro, entre otros aspectos, para adoptar medidas inmediatas y de mitigación.

2. Mantener la asistencia humanitaria crítica en forma de alimentos, medios de subsistencia y nutrición para los grupos vulnerables -adaptada a los posibles efectos del Covid-19- que garanticen la satisfacción plena de las necesidades.

3. Reforzar y ampliar los sistemas de protección social para garantizar que los más vulnerables, que se encuentren afectados por el COVID-19 o corran un alto riesgo de padecerlo, puedan seguir teniendo acceso a los alimentos.

4. Aumentar el apoyo a la elaboración de alimentos, al transporte y a los mercados locales de productos, y fomentar la apertura de los corredores comerciales que garanticen el funcionamiento continuo de la cadena de suministro de alimentos y los sistemas agroalimentarios esenciales en los países con crisis alimentarias.

POR VÍCTOR RUIZ PARA FORUM LIBERTAS

CANADÁ USA LA CRISIS DEL CORONAVIRUS PARA SEGUIR EXPORTANDO ABORTO

 

Lo explica Luca Volonté en IFN: “El gobierno canadiense de Justin Trudeau utilizan los fondos autorizados por el parlamento para combatir el Covid-19 para financiar los “derechos reproductivos”, es decir, el aborto en el mundo.

En marzo, el Primer Ministro canadiense donar al menos 50 millones de dólares canadienses para “ayudar a los países subdesarrollados durante la pandemia”; ahora está multiplicando sus esfuerzos y ha prometido otros 100 millones para diversos objetivos, entre los que se incluye la supresión de vidas humanas inocentes.

Karina Gould, Ministra de Desarrollo Internacional del Canadá, anunció los detalles: “El virus Covid-19 no conoce fronteras”, explicó Gould. “Para el mundo, ésta es una llamada de atención, una oportunidad para mostrar solidaridad y trabajar juntos. Si alguna vez hubo un momento en el que los países y los gobiernos tuvieron que apoyarse mutuamente e invertir en la salud mundial, ese momento es ahora”.

Todo muy bonito, pero en ese mismo comunicado aparece un párrafo que explica que, entre otras cosas, se financiarán abortos.

“Esta inversión también tiene por objeto garantizar que los socios internacionales del Canadá puedan mantener sus servicios a las poblaciones vulnerables siempre que sea posible, incluido el apoyo a la salud y a los derechos sexuales y reproductivos“, prosigue el comunicado, afirmando que “la inversión del Canadá en estos programas está en consonancia con el enfoque internacional feminista y asistencial del país […], en particular para las mujeres y los niños que ya figuran entre los ciudadanos más pobres y vulnerables del mundo”.”

Pero como señala Volonté, “No hay nada de feminista en el aborto. Las propias feministas lo consideran un fracaso… Dar más de 150 millones de dólares para aliviar el sufrimiento de una pandemia mundial es sin duda un gran gesto de generosidad. Pero usar ese dinero para promover y apoyar el aborto internacional sólo significa una cosa: usar la tragedia de la pandemia para añadir y exportar otra.”

POR FORUM LIBERTAS