MOCIÓN DE CENSURA DEL 22/10/20 , LAS CORTES GENERALES ¿ES EJEMPLO DE CARIDAD CRISTIANA?

La caridad es una virtud cristiana de la que muchos queremos adornarnos pero que el pecado capital de la soberbia, orgullo, vanidad – uno de los siete pecados capitales –  nos impide practicarla.

Así lo hemos constatado en la moción de censura de los días 22 y 23 de octubre de 2020.en las Cortes Generales.

 

 

¿POR QUÉ ESPAÑA TIENE UN PRESIDENTE SIN APTITUDES PARA GOBERNAR?

Porque a medida que pasan los meses, en la sociedad hay más pobres y menos ciudadanos a darle crédito por su despilfarro, desgobierno y caos.

Porque el gobierno renuncia a la defensa social del interes a la vida, de indefensos e inocentes de la sociedad, con la promoción del aborto y la eutanasia.

Porque no se quiere defender a los españoles ni sus intereses.

¿POR QUÉ ESPAÑA TIENE UN PRESIDENTE SIN APTITUDES PARA GOBERNAR?

 

Porque a medida que pasan los meses, en la sociedad hay más pobres y menos ciudadanos a darle crédito por su despilfarro, desgobierno y caos.

Porque el gobierno renuncia a la defensa social del interes a la vida, de indefensos e inocentes de la sociedad, con la promoción del aborto y la eutanasia.

Porque no se quiere defender a los españoles ni sus intereses.

 

AYUDAS A LA FAMILIA Y A LA VIVIENDA. CLAVES PARA EL BIENESTAR DE LOS JÓVENES

Ajuda a la família

Después del trabajo, poder crear una familia o acceder a una vivienda digna son dos de los elementos esenciales en la vida de una persona, y cuando uno es joven suele ser el momento deseado para hacerlo. Esto no es sólo un beneficio para el mismo joven, sino también un beneficio para toda la sociedad, por ello, las instituciones públicas deben ayudar a que el joven pueda conseguirlo.

Ayudas a la familia

España es el país de Europa con la natalidad más baja, 1,23 hijos por mujer en edad fértil en 2019. Nunca antes, incluso en los años de posguerra, habían nacido tan pocos niños en España en un año, unos 360.000. Por otra parte, España es uno de los países europeos con un envejecimiento más acusado, en parte porque empieza a jubilarse la generación del baby boom.

Toma una especial relevancia que en las próximas décadas el número de trabajadores sea suficiente para sufragar el sistema público de pensiones.  La solución pasa principalmente en tener hijos, además de otras soluciones parciales como son la inmigración o mejoras productivas.

Cuando se pregunta a las mujeres españolas de entre 18 y 55 años cuántos hijos querrían tener, 3 de cada 4 afirman que querrían tener dos o más hijos, una cifra que no se corresponde con la natalidad real española. Dos de las principales razones que argumentan las que tienen menos hijos de los deseados son motivos económicos y falta de conciliación laboral. Así pues, hay barreras económicas que hacen que las familias no puedan tener el número de hijos ansiado, y por tanto, los incentivos económicos a través de ayudas tiene un sentido aún mayor.

Los países europeos más avanzados ya establecen generosos sistemas de ayuda según el número de hijos. España es el país de Europa que adjudica menos ayudas por hijo (31€ PP), por detrás de Rumanía o Bulgaria, y la media europea se sitúa por encima de los 100€ PP. En España se destina el 1,2% del PIB en ayudas a las familias, en cambio la media europea se sitúa en el 2,3%.

La mayoría de países europeos ya han entendido que estas ayudas son una inversión y no un coste, pero en España parece que todavía no.
La vivienda

A finales del 2019, los jóvenes menores de 30 años que vivían de alquiler debían destinar de media el 94% de su sueldo según la media española (un 55% en 2008), cuando teóricamente el máximo que podría tolerar una persona a la hora de pagar el alquiler se situaría en el 30%. El aumento del precio se aceleró a partir de 2014, coincidiendo con el inicio de la recuperación económica, estos precios han crecido por encima de las rentas del trabajo y la venta de viviendas.

Esta dinámica provoca que España tenga una de las tasas de emancipación más bajas de Europa y que haya empeorado en los últimos años, en concreto el 65% de jóvenes entre 16 y 34 años sigue viviendo con sus padres, 7 PP más que hace 10 años.

El aumento del precio del alquiler se ha debido en gran parte por el endurecimiento del crédito a la hora de adquirir una hipoteca. Unos alquileres más altos hace que los jóvenes no puedan ahorrar para adquirir una vivienda, provocando que la demanda de alquiler continúe subiendo con una oferta que no aumenta en la misma proporción, haciendo así que los precios suban y los jóvenes tengan cada vez menos recursos disponibles .

Ante este círculo vicioso, es importante establecer mecanismos que ayuden a mitigarlo.
Políticas de vivienda

La vivienda de protección oficial es uno de los mecanismos más utilizados en Europa. En España, tras la crisis económica, el número de viviendas de protección oficial se desplomó. Por ejemplo, en 2018 se habían construido unos 11.800, cuando en 2008 habían sido 63.292. De hecho es este último dato el que mejor refleja las décadas anteriores a la crisis cuando se construían entre 60.000 y 100.000 viviendas de protección oficial al año. La práctica desaparición de este segmento ha provocado tensiones en los precios de alquiler, ya que muchas personas, por la falta de vivienda protegida, no han podido comprar y han optado por el alquiler.

Así pues, una política que podría ayudar a paliar el aumento de los precios sería la construcción de más vivienda social, ahora bien, limando algunos aspectos de esta política como sería la realización de más vivienda social para alquiler, en lugar de propiedad, para poder crear un mercado más dinámico que podría permitir que más gente tuviera la opción de disfrutar de la vivienda protegida de forma temporal.

También sería necesario que la vivienda social fuera permanente en el tiempo, es decir, que la administración no pudiera vender a fondos privados (un 40% de la vivienda protegida ha hecho esta transición según Carme Trilla, presidenta del Observatorio de la Vivienda de Barcelona), un mayor control hacia ocupaciones o alquileres fraudulentos realizados a terceros por los mismos inquilinos y un mejor filtrado para que quienes más lo necesiten tengan prioridad.

Esta política de vivienda pública está enfocada a la oferta. Una alternativa es hacerlo a la demanda, es decir, que el Estado dé subvenciones a familias de renta baja para que puedan hacer frente a un alquiler a precio de mercado. Esta segunda política es más aplaudida por los economistas, ya que la consideran menos costosa y permite generar una mayor equidad.

Estas han sido sólo algunas pinceladas sobre dos de las mayores problemáticas que viven los jóvenes. Tanto el Estado, como la sociedad deben reaccionar de forma decidida, el primero aportando políticas rigurosas y efectivas y el segundo situando las dificultades de los jóvenes dentro del debate público.

Nos jugamos el futuro.

POR MARC MIRÒ PARA FORUM LIBERTAS

EL ABORTO NO ES UN TEMA SUPERADO

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El aborto es uno de los temas que más ruido mediático provoca. Pero también uno sobre los que menos se reflexiona y se habla en la vida diaria. Un equipo de sociólogos estadounidenses ha buceado en esos silencios y concluye que, para la mayoría de la gente, el aborto dista mucho de ser un bien social.

Dirigidos por Tricia C. Bruce, profesora en la Universidad de Texas en San Antonio, los autores de How Americans Understand Abortion entrevistaron en profundidad a una muestra representativa de 217 adultos. Cada entrevista duró de media unos 75 minutos, tiempo suficiente para valorar aspectos a los que normalmente no atienden las encuestas: la consistencia lógica del discurso, la riqueza del vocabulario moral, la huella de la educación familiar, la experiencia de la maternidad/paternidad, etc.

Tras esta inmersión, han llegado al convencimiento de que las respuestas predeterminadas que suelen dar a elegir los sondeos sobre el aborto no reflejan bien las actitudes posibles en este tema. Tampoco ayuda la falta de acuerdo sobre el significado de ciertos términos, como “provida”, “proelección”, “moralidad”…

Por ejemplo, “no todos los que consideran inmoral el aborto quieren prohibirlo en todas las circunstancias”. A la vez, “no todos los que no tienen problemas morales con el aborto, quieren legalizarlo en cualquier circunstancia”. La variedad de posiciones no acaba aquí, pues el eje moralidad-legalidad admite múltiples opciones: el 14% de los entrevistados quiere prohibir el aborto en todos los casos, porque creen que el aborto está mal; de entre el 35% de los que quieren que el aborto sea legal en cualquier supuesto, la mitad tiene reparos morales; el 38% del conjunto afirma que la moralidad del aborto depende de cada situación, etc.

La compleja casuística que muestra el estudio refuta la idea de que el aborto es un tema superado. “Casi todos los estadounidenses se sienten en conflicto de alguna manera con el aborto. Las encuestas subestiman la ambivalencia”, sobre todo teniendo en cuenta que no son pocos los que aún no tienen clara su postura.

Lo habitual es que unos pocos datos y unos argumentos morales más bien pobres acaben conduciendo a posiciones cuyas implicaciones se han pasado por alto

El aborto no es un tema superado

POR ACEPRENSA

 

EUROPA EXIGE A SÁNCHEZ 200 DIPUTADOS O NO HABRÁ DINERO

 

Pedro Sánchez no tiene contenta a Angela Merkel

Pedro Sánchez no tiene contenta a Angela Merkel

Y esa mayoría sólo se consigue con un acuerdo PSOE-PP… y con Podemos fuera del Ejecutivo.

Europa se empieza a cansar de Sánchez. No hablamos de Holanda o Suecia sino de París y Berlín. Tras el ‘histórico’ acuerdo de reconstrucción, el presidente del Gobierno volvió a las andadas, la política de campanario progre que aplica en España y al gobierno socio-podemita.

Pues bien, Bruselas, es decir, Merkel y Macron, exigen ahora a Sánchez que consiga el apoyo estable de 200 diputados y apruebe unos Presupuestos rigurosos, con pocas alegrías en gastos y un programa de reindustrialización. Porque en Europa saben que si España no se reindustrializa, esto será pan para hoy y hambre para mañana, aunque de esto, aquí, en la vieja Iberia, Pedro Sánchez no se haya enterado y prefiera seguir con su programa de subvenciones y voto cautivo.

En París y Berlín molestan las señales que llegan de España: desastre autonómico, Gobierno de vacaciones, imposibilidad de acuerdo político, Presupuestos en el aire, sin proyecto de reindustrialización…

En París y Berlín molestan las señales que llegan de España: desastre del Estado autonómico ante el Covid, Gobierno de vacaciones, leninistas en el Gobierno, imposibilidad manifiesta de cualquier acuerdo político, Presupuestos en el aire, sin proyecto de reindustrialización y una economía basada en el turismo, es decir, ahora mismo, en quiebra.

España está al borde de una crisis de deuda pública

Ahora bien, Sánchez se niega a romper su gobierno de coalición con Podemos. Y el tiempo para recibir el dinero europeo empieza a estar en marcha atrás. Además si continúa endeudándose, a pesar de las facilidades del BCE, España podría sufrir una crisis de deuda pública. Y eso ya son palabras mayores. En cualquier caso, la manguera del BCE se terminará antes que después.

https://www.hispanidad.com/confidencial/europa-exige-sanchez-200-diputados-no-habra-dinero_12020624_102.html

POR EULOGIO LÓPEZ PARA HISPANIDAD

LAS OMISIONES DE LA CUMBRE DEL G7: LAS BAJAS TASAS DE NATALIDAD Y EL ENVEJECIMIENTO DE SU POBLACIÓN

Cumbre del G7

Este lunes, 25 de agosto, se clausuró la 45ª Cumbre del G7, que se ha celebrado del 23 al 26 de este mes en Biarritz bajo la presidencia de Emmanuel Macron.

Además de analizar la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la crisis del acuerdo nuclear con Irán o los recientes incendios en la Amazonia, se ha debatido también sobre mejoras en la atención médica y la educación, la lucha contra la desigualdad y el cambio climático.

Sin embargo, una de las omisiones de esta cumbre en su agenda ha sido el envejecimiento mundial, algo que la ONU ha identificado como una de las transformaciones sociales más significativas y preocupantes del siglo XXI.

Precisamente, las naciones del G7 se caracterizan por sus bajas tasas de natalidad y el envejecimiento de su población, según advierte un informe elaborado por el Pew Research Center.

En ‘G7 nations stand out for their low birth rates, aging populations’ (‘Las naciones del G7 destacan por sus bajas tasas de natalidad y envejecimiento de la población’), se constata que la tasa de fertilidad en estos países ha estado históricamente por debajo de la mundial, aunque la brecha se estrecha.

Al respecto, se prevé que Japón e Italia serán los países más envejecidos de las naciones del G7 en 2100, mientras Estados Unidos y Canadá tendrán la edad media más joven.

Cabe recordar que, concretamente en Europa, la soledad y el envejecimiento se han instalado hasta el extremo de que uno de cada tres hogares es unipersonal en Italia, Francia, Austria y Holanda; en Alemania, Finlandia, Dinamarca y Suecia superan el 40%.

Por su parte, “España está abocada a tener una sociedad solitaria y envejecida” si no se adoptan medidas, dado que su tasa de fecundidad es la más baja de la UE-28.

Cumbre del G7

Avances puntuales y poco más

En esta Cumbre del G7, dos de las cuestiones más preocupantes eran las tensas relaciones entre Estados Unidos e Irán y los incendios que están devastando la Amazonia.

En la primera de ellas, una de las sorpresas más sonadas fue la presencia del ministro de exteriores iraní, Mohamed Yavad Zarif, invitado por Macron, lo que causó un gran revuelo ante las divergencias que Estados Unidos mantiene con sus aliados europeos sobre cómo gestionar la crisis del acuerdo nuclear con Irán.

Sin embargo, el presidente francés ha conseguido acercar posturas al promover una cumbre “en las próximas semanas” entre Donald Trump y Hasan Rohani, presidente iraní.

En la rueda de prensa de Macron y Trump al término de la cumbre del G7, el presidente de Estados Unidos manifestó que “si las circunstancias son correctas” está dispuesto a celebrar la cumbre. “Creo que tendremos un acuerdo con Irán”, aseguró.

Por otra parte, en una sesión dedicada al medio ambiente y la biodiversidad, los mandatarios del G7 dijeron estar de acuerdo en para ayudar “lo más rápido posible” a los países afectados por los incendios en la Amazonia, y Londres prometió 10 millones de libras esterlinas para restaurar el hábitat de la mayor selva tropical del planeta.

En su conjunto, los países del G7 acordaron una donación de 22 millones de dólares para combatir efectos de las llamas, aunque posteriormente el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, rechazó esa ayuda y aconsejó a Macron que se ocupe de “su casa y sus colonias”.

En otros asuntos, como la imposición de las multinacionales tecnológicas o el proteccionismo, Trump y los socios del G7 también buscaron la conciliación más que la exhibición de las diferencias.

Progresivo envejecimiento del G7

Tasas fertilidad G7

Volviendo al informe del Pew Research Center y al silencio en la Cumbre del G7 en cuanto al envejecimiento de la población mundial, un hecho constatado en los últimos decenios es que las tasas de fertilidad de los países del G7 han sido más bajas que las tasas mundiales, como se aprecia en el siguiente gráfico, reproducido a partir del estudio.

Pero, la preocupación aumenta al observar que “la brecha entre las tasas de fertilidad global y las de las naciones del G7 se ha cerrado dramáticamente desde entonces”; y la ONU proyecta que esa brecha “continuará estrechándose”.

En cualquier caso, aunque el progresivo envejecimiento de los países del G7 es motivo de preocupación para la ONU, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos siguen sin adoptar medidas que frenen ese deterioro.

Cabe recordar que en el periodo 1950-1955 la fertilidad en el mundo era de 4,97 hijos por mujer en edad fértil y en los países del G7 de 2,76, como se ve en el gráfico.

La brecha más grande ocurrió durante 1970-1975, cuando se estableció el grupo de naciones industriales líderes”, cita el estudio.

“En ese momento, la tasa de fertilidad global era de 4,47 nacimientos proyectados por mujer a lo largo de su vida, pero entre las naciones del G7 era de 2,03”, añade.

Para el periodo de 2020-2025, se proyecta que el número de nacimientos en el mundo por mujer en edad fértil será de 2,42, mientras el de las naciones del G7 será de 1,61; y en 2090-2095 se prevé que la brecha se reduzca hasta los 1,94-1,74, respectivamente, como muestra el gráfico.

Natalidad

Japón e Italia, los más envejecidos

El informe del Pew Research Center advierte además de que “Japón tiene una historia especialmente larga de baja fertilidad, habiendo experimentado una fertilidad por debajo del reemplazo durante décadas”.

Tanto es así que, mientras en el mundo la edad media en 1950 era de 23,6 años y la proyección para 2100 de 41,9; en Japón en 1950 era de 22,3, mientras se prevé que a finales de este siglo será de 53,8 años, como se aprecia en este segundo gráfico.

Envejecimiento Japón e Italia

De hecho, en el gráfico se aprecia como Japón e Italia tendrán “la edad media más envejecida de las naciones del G7 para 2100”; mientras “Estados Unidos y Canadá, la más joven”.

“En 2018, el Gobierno japonés informó el menor número de bebés nacidos desde 1899, cuando se recopilaron estos datos por primera vez”.

Por su parte, “Italia registró su menor número total de bebés nacidos en 2018, cita el informe. De hecho, la edad media de Italia pasará de los 28,6 en 1950 a los 53,4 a finales de siglo, según se ve en el gráfico.

Envejecimiento

Al mismo tiempo, “los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades dicen que Estados Unidos alcanzó el menor número de nacimientos en 32 años después de una disminución continua durante muchos años”.

Sin embargo, las previsiones para los estadounidenses son más optimistas que para el resto de países del G7, ya que su edad media en 2100 (45,5 años) será la más baja del grupo, aunque por encima de la mundial (41,9).

El informe resume todo ello de esta manera: “además de una disminución general en las tasas de fertilidad a lo largo del siglo XXI, la ONU proyecta un envejecimiento de la población mundial”.

“Mientras que la ONU prevé que la edad promedio global será de 41,9 en 2100, se proyecta que las naciones del G7 tengan una edad promedio más alta (48,5) que la media global”, detalla.

“Japón e Italia se destacan especialmente por sus poblaciones mayores. Para 2025, se proyecta que la edad promedio en Japón sea un poco más de 50 años, mientras que se prevé que Italia alcance esa marca cinco años más tarde, en 2030”, agrega.

Más optimista se muestra el informe con Estados Unidos y Canadá, donde “se proyecta que tengan las edades promedio más jóvenes de todas las naciones del G7 para 2100, 45,5 y 46,8, respectivamente, en gran parte debido a la migración a estas naciones desde el resto del mundo”.

También destaca que “algunos expertos afirman que el envejecimiento de la población presenta desafíos para las economías y los gobiernos nacionales, mientras que otros sostienen que el envejecimiento de la población no es tan problemático como cabría esperar”.

“Un grupo demográfico más viejo puede crear escasez de mano de obra, como es el caso de Japón, o cargar el sistema de pensiones de una nación, un dilema que enfrenta Italia”, concluye el informe sobre el silencio en la Cumbre del G7 ante las bajas tasas de natalidad y envejecimiento de su población.

CAUSAS Y FINES DE LA REINGENIERÍA SOCIAL PROGRESISTA

Cómo se hace la reingeniería social de un país

No conocía el blog de Fray Nelson, pero la reproducción de un artículo suyo, Cómo se hace la reingeniería social de un país, en la Actualidad Económica me ha llevado a interesarme por él. Posteriormente lo he visto ampliamente reproducido en diversos digitales, y la razón es muy evidente: describe perfectamente la estrategia que, desde finales del siglo pasado, se viene utilizando, primero en Estados Unidos, y luego en todo Occidente, y que en la última década apunta masivamente sobre América Latina.

Creo que puede ser útil resumir la explicación de Fray Nelson para, sobre ella, realizar algunas consideraciones.

La cuestión de fondo es cómo se ha conseguido que en relativamente pocos años se construya una antropología política, y a partir de ella unos sistemas legales impensables en los que el aborto masivo y eugenésico, la perspectiva de género tanto del feminismo como de las identidades de género, el uso de embriones humanos en biotecnología, y la eutanasia se han ido imponiendo, y la institución familiar, matrimonio, descendencia, y con ellos la fraternidad y el parentesco y la dinastía, destruyendo. Este cambio ha sido tan radical, y la propia España es un paradigma de ello, que a pesar de que a lo largo de este siglo la desigualdad económica en Occidente ha crecido, las clases medias en parte han quedado maltrechas, y los trabajadores han visto mermados sus derechos, la única desigualdad que está en la agenda como prioridad, o al menos destacada, es la llamada de género, entre hombres y mujeres, y la de identidades sexuales, homosexuales, trans, etc. En el caso de España, el absurdo aceptado inanemente ha llegado a la creación de un Ministerio para la Igualdad que carece de toda competencia económica. No importa.

¿Por qué se ha producido? ¿A quién beneficia esta extraordinaria elusión de la realidad? Las visiones liberales disconformes con estos cambios no ayudan a esclarecer el problema, porque para preservar su ideología, presentan estos cambios históricos como un suceso marxista o post marxista, cuando en realidad expresan una alianza objetiva entre el liberalismo de la globalización, el único que pincha y corta, con la izquierda “post todo”, comunista, socialista, socialdemócrata, que queda acuñada bajo la etiqueta anfibológica de progresismo, que es el nuevo sujeto colectivo que se presenta desde la supremacía moral, como es fácil constatar en la definición de la Wikipedia. Pruebe a sustituir esta palabra por otra que designe un corpus político, por ejemplo, demócrata cristiano, y aplíquele la misma lógica valorativa que no descriptiva de la entrada de la Wikipedia, y constatará otro ejercicio de formateado de mentes. El progresismo es, en último término, la visión de que lo último es lo mejor, la conservación de lo humano es negativa (pero es buena para toda naturaleza no humana) y la tradición una rémora. Se trata siempre de innovar en la vida social, pero siempre en un determinado sentido: el de la desvinculación y la ruptura antropológica.

La Gran ruptura

Lo que ha sucedido es la transformación acelerada de los marcos de referencia, es decir, aquel conjunto de ideas dentro de las que las mayorías sociales, o minorías decisivas en lo comunicativo y lo político, se forman la opinión, emiten juicios y adoptan decisiones.

Veamos el esquema estratégico primero que presenta el artículo de referencia:

Se ordena en cuatro fases

  • Emotiva
  • Normalización
  • Institucionalización
  • Tiránica o de penalización, aunque otra expresión reciente puede expresar bien esta última fase: cultura de la cancelación (cancel culture) porque define la forma de operar.

En esta fase inicial se actúa sobre los sentimientos, aunque en realidad hoy toda la comunicación publicitaria se basa en esta premisa. Según el autor, los concernidos son básicamente tres: la compasión, la simpatía y la ira. Fray Nelson utiliza tres ejemplos.

  1. Compasión: “se presentarán casos de violación brutal, que desembocan en la pregunta dramática: ¿Está condenada esta mujer a seguir adelante con ese embarazo”?
  2. Simpatía: presentar al homosexual en el mundo del entretenimiento, series, películas, novelas como el personaje más agradable, divertido, inteligente. Un correlato es presentar al padre de familia, un matrimonio clásico o un sacerdote como personajes básicamente negativos.
  3. La ira se desarrolla presentando sucesos brutales: por ejemplo, un par de chicas lesbianas que fueron apedreadas en Pakistán. O un travesti que fue dejado en coma por una paliza en el metro de Nueva York.

El resultado posterior de este enfoque es la deformación de los textos legislativos, porque se partirá de los escenarios extremos, inusuales, y estos serán impuestos a los normales, en el sentido estadístico de la palabra. Así, se considerara bueno que los lavabos se compartan por hombres y mujeres, cuando el triunfo de la higiene y el respeto fue precisamente su separación, pero esto se cambiará para no obligar a nadie a optar por un sexo determinado. Una pequeña minoría, ínfima, impondrá su interés a la mayoría. Es la legislación a través de los extremos.

Normalización

Una vez alcanzado el objetivo de aceptar pasivamente o ver con buenos ojos lo que se postula aceptar; la eutanasia, por ejemplo, y cuando la ruptura antropológica que se propone ya no despierta un rechazo instintivo, sobre todo en los medios de comunicación, llega el momento de la fase siguiente, la normalización, que “intenta que los nuevos comportamientos sean integrados sin fisuras en el tejido social”. La normalización hace uso intenso de paradigmas, por lo menos de tres maneras: celebridades, autoridades y publicidad masivaLas llamadas celebridades son fundamentales en este proceso. Son las “Madonnas” besando en la boca a otras mujeres; son las actrices rutilantes que se declaran bisexuales en una entrevista que de inmediato recibe primeras planas. La población púber y adolescente es extraordinariamente sensible al impacto de estos ejemplos porque a su edad lo que más buscan es modelos a seguir. Las autoridades son aquellos científicos-o a veces simples cientificistas-que presentan argumentos con ropaje de seriedad. Una gran cadena de televisión, famosa por su seriedad científica, presenta un documental sobre el homosexualismo en los pingüinos, para dar una “base científica” para aprobar los nuevos comportamientos. En este ámbito juegan también la manipulación o simple invención de datos. Esta es una técnica habitual para legalizar el aborto. Se presentan cientos de miles de abortos ilegales, que nadie sabe cómo han sido contabilizados, y se repiten una y otra vez. En la España de los años ochenta, antes de la aprobación de la primera ley del aborto de 1985, según la propaganda abortaban tantas mujeres que, cuando se legalizó y hubo una estadística oficial, aquella cifra, cerca de cien mil, no se alcanzó hasta 20 años después.

El magnífico texto de Fray Nelson se refiere en este grupo normalizador a los políticos que acuden a estos temas por oportunismo. Esto ciertamente sucede, pero la cuestión tiene otras dimensiones mayores.

Los partidos socialdemócratas, socialistas y comunistas, han vivido a lo largo del siglo XX una crisis terminal. Sus planteamientos de transformación radical o progresiva del sistema económico han quedado desplazados por el éxito del capitalismo. Incluso el emporio nórdico de la socialdemocracia hubo de imprimir un fuerte viraje hacia las privatizaciones en la década de los años noventa. El resultado fue que perdió sus banderas y motivos, y masivamente los ha substituido por los del feminismo y las identidades de género. La igualdad económica ha quedado sustituida por otro tipo de igualdad antropológica, donde el transexual- última oleada- ocupa el lugar del obrero. Esto explica por qué en distritos obreros, en Francia o Italia, son los partidos llamados populistas los que han recogido el antiguo y fiel voto comunista. Y a la inversa. En Polonia no existe un partido de izquierdas mínimamente potente, porque el partido del gobierno, el Partido de la Ley y la Justicia (PiS) -enllaç- absorbe las políticas sociales, y la oposición se sitúa a su derecha económica; son los liberales, que a pesar de ello acusan al gobierno de ser de derechas, una crítica compartida por la mayoría de los medios de comunicación europeos, a pesar de sus políticas sociales y redistributivas. ¿Por qué? Pues porque el PiS se opone al aborto y al matrimonio homosexual. Lo que hoy da la carta de naturaleza progresista no es la justicia social, la forma cómo se distribuye la ganancia o la participación de los trabajadores en la empresa, sino el aborto, el matrimonio homosexual y las leyes que otorgan privilegios legales a los homosexuales– como la terrible, por injusta, inversión de la carga de la prueba. En esta acción, y como apuntaba al principio, se produce una alianza objetiva con el liberalismo globalizado, las grandes compañías tecnológicas mundiales como Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon o Facebook, o del entretenimiento, como Disney o Netflix. La opción política no es solo oportunista, sino ideológica, estructural.

Finalmente hace su entrada la publicidad masiva, que es lo que ha hecho ese banco en Colombia: llenar decenas o centenares de paradas de autobús con la imagen de los hombres abrazados, que son modelo de “nueva familia.”

El ejemplo de Fray Nelson tiene la doble utilidad que permite observar lo apuntado antes: es un gran banco- a escala local- el que desarrolla la publicidad normalizadora. ¿Por qué elige esta opción? Básicamente por dos razones: porque la connotación negativa de todo banco se difumina mediante una reivindicación “progre”, y porque desplaza el eje de la igualdad fuera de la reivindicación económica. Es necesario que “leamos” políticamente los hechos para poder constatar su dimensión y aportar respuestas adecuadas.

Alcanzada aquella fase se abre la operación determinante: la traducción en leyes de lo que se ha mentalizado y normalizado. La parte clave aquí está en tres cosas: las leyes llamadas antidiscriminación, la educación y la administración parcializada de la justicia. Se supone que la intención de las leyes antidiscriminación es buena: corregir excesos históricos. En la práctica esto se traduce en la conversión de derechos en privilegios y la transformación de los fines de las instituciones para asegurar dichos privilegios. Son privilegios en la medida que la real o pretendida discriminación LGBTI- depende del país en cuestión- es corregida otorgando una serie de ventajas que son imposibles de generalizar en el conjunto de minorías mucho más discriminadas, porque su cumplimiento sería imposible. Desde los mandatos de cómo trata la información periodística, a la intromisión en el proceso educativo, a la inversión de la carga de la prueba, no puede extenderse más allá de unos pequeños grupos privilegiados. Los discriminados porque son pobres que viven en la calle, los inmigrantes, los gitanos y un largo etcétera, no disponen de leyes de este tipo que se reservan solo para los grupos LGBTI. Nunca el legislador favorable a este tipo de normas acepta una sola ley contraria a todo tipo de discriminación, porque sabe que entonces los privilegios son incumplibles, y los grupos LGBTI son contrarios a que se les equipare a otros grupos. Su discriminación es única y excepcional. La prueba del algodón de este tipo de legislaciones consiste en responder a esta pregunta. ¿Son o no generalizables? Los fines del matrimonio, que primordialmente no es un proyecto afectivo de vida en común, este es en todo caso el medio, sino la capacidad complementaria de un hombre y una mujer de engendrar y educar a la descendencia, han quedado destruidos cuando el modelo se desplaza para legalizar el matrimonio homosexual. El principio de adopción de que el portador de derechos es el niño, y que no existe un derecho a adoptar, queda destruido en la medida en que se obliga a los menores a habitar en hogares en los que falta el padre o la madre.

Dejo para la próxima semana la fase final del proceso, la que vive de pleno España, y otros países de Europa: la de la penalización o de la cultura de la cancelación, y las consideraciones sobre esta estrategia más allá de ella misma, y que, entre otras cuestiones, pasa por considerar de dónde y por qué surge, lo que requiere de una ontología, y un sujeto colectivo, que la concibe y realice, así como de un fin. Y esto también nos conduce a describir a través de las líneas de fuerza lo que se nos está imponiendo, el modelo de sociedad resultante, así como sus consecuencias.

POR JOSEP MIRÓ ARDÈVOL PARA FORUM LIBERTAS

EN LA DÉCADA DE 2060, LA POBLACIÓN MUNDIAL COMENZARÁ A REDUCIRSE

 

El caso de España será particularmente dramático

Si el estudio llevado a cabo por el Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la universidad de Washington publicado por The Lancet acierta, la población mundial nunca llegará a los anunciados 10.000 millones de habitantes, sino que antes empezará a reducirse, de modo que al final el planeta tendrá el doble de personas mayores que de niños.

China, por ejemplo, se verá muy afectada por la política histórica del hijo único, por lo que perderá el 65% de los jóvenes entre 20 y 24 años.

La previsión del estudio es que el mundo llegue a su máximo en 2060 con 9.700 millones de habitantes y que, a partir de entonces, se vaya reduciendo hasta los 8.800 en el año 2100. Pero esta población se concentrará sobre todo en la población mayor de 50 años, mientras que se reducirá en las edades más jóvenes.

La disminución se producirá especialmente porque África habrá efectuado una transición demográfica que conllevará una importante reducción del número de hijos por mujer. A pesar de este hecho, este continente será el más joven y demográficamente más potente del mundo, de manera que a finales del presente siglo de los 10 países más poblados, 5 serán africanos: Nigeria, República Democrática del Congo, Etiopía, Egipto y Tanzania, mientras que perderán posiciones los que ahora ocupan un lugar más destacado, como Brasil, Bangladesh, Rusia y Japón. Mantendrán una posición equivalente a la actual Indonesia y los EE. UU. China dejará de ser el país más poblado del mundo porque perderá una parte importante de sus habitantes y será superada por la India, que tendrá un decrecimiento menor situándose en torno al millar de millones de habitantes. Las caídas de población se generalizarán a partir de 2050 y serán particularmente intensas en Asia.

Este estudio contradice los pronósticos de la ONU, que prevén 11.000 millones de habitantes para el año 2100.

Esta perspectiva a largo plazo señala que, con una visión tanto local como global, el problema al que se encamina el mundo no es sólo de impacto ambiental de su población, sino de su envejecimiento asimétrico y los cambios geoestratégicos y políticos que se producirán.

En este contexto, Europa, sometida a una notable decadencia demográfica, quedará al arbitrio de la presión africana y especialmente también del norte de África, que mantendrá la vitalidad demográfica hasta bien entrado este siglo.

El caso de España será particularmente dramático, porque su población pasaría de 46 millones de habitantes a 23 millones, con el agravante de que además sería una población claramente envejecida.

Ya va siendo hora de que España y la misma Europa pongan las luces largas y se den cuenta de que su actual civilización tiene todos los números de durar muy poco si no altera cambios importantes, que no sólo tengan en cuenta el cambio climático, sino la necesidad de rejuvenecer su población.

En definitiva, la caída del Imperio Romano no fue tanto producto de acciones agresivas de las poblaciones de los llamados bárbaros como de la continua despoblación del territorio y las sucesivas oleadas de pueblos de más allá de la frontera, que pacíficamente fueron ocupando territorios y partes de la sociedad.

POR FORUM LIBERTAS