EL 15 DE MAYO ES EL DÍA INTERNACIONAL DE LA FAMILIA: ¿DIRÁN ALGO LOS POLÍTICOS EN CAMPAÑA?

El 26 de mayo hay elecciones europeas y municipales en España, y autonómicas en la mayoría de las regiones. Once días antes, el miércoles 15 de mayo, se celebra el Día Internacional  de la Familia (que en Madrid coincide con el patrón de la ciudad, San Isidro Labrador). Esta fiesta la estableció en 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas, pero las entidades políticas españolas le prestan poca atención.

“Celebramos el Día Internacional de la Familia de puntillas, como si la célula fundamental de la sociedad fuera algo negativo o retrógrado, cuando es el motor de la sociedad y la respuesta correcta frente a la violencia creciente y la despoblación“, lamentó el presidente del Foro de la FamiliaIgnacio García-Juliá.

Desde el Foro resaltan que los ataques a esta institución “se están convirtiendo, por desgracia, en algo habitual desde las instituciones”.

Como ejemplos de estos ataques, el Foro enumera algunos:

– Se reduce a los padres a meros ‘guardadores‘;
– se habla de ‘pobreza infantil’, cuando lo que hay es pobreza familiar;
– a la crianza de los hijos ahora se la considera  ‘trabajo reproductivo‘;
– el matrimonio es considerado ‘opresión patriarcal’, y se facilita el divorcio como liberación;
– un discurso presenta a la maternidad como algo machista;
– la educación de los hijos se quiere entregar al Estado (o a cualquiera antes que a los padres)
– se vende la misma familia como una opresora de las libertades individuales en lugar del lugar de encuentro y crecimiento que es…

¿En la campaña electoral se habla de la familia?

“Hasta ahora”, analiza el presidente, “las campañas electorales servían para que los políticos hablaran de la familia e intentaran llevarlas a su terreno con promesas que, en su mayoría, quedaban sin cumplir o muy rebajadas. En cambio, ahora, en esta campaña permanente que vivimos últimamente, la mayoría de los partidos rehuyen la palabra [familia] y, los que lo hacen, se centran sobre todo en el aspecto económico, que no es todo lo que esta institución requiere”.

Reforzar a la familia, invertir en ella, daría como resultado un tejido social más fuerte y la recuperación de valores para la juventud que terminarían con muchos de los grandes males actuales, como son la creciente agresividad y violencia de los jóvenes, la violencia contra la mujer, la despoblación y las adicciones“.

POR RELIGIÓN EN LIBERTAD

EL MATRIMONIO GARANTÍA DE LAS RELACIONES FAMILIARES

Si la familia es una institución capaz de cumplir las vitales funciones que veíamos anteriormente, es porque se fundamenta en un cimiento excepcional: sólo el pacto matrimonial es capaz de crear esos lazos familiares tan fuertes; sólo la entrega mutua incondicional y permanente de los cónyuges puede servir de base al resto de la construcción familiar. Sobre la mera relación de hecho —continuidad, no fidelidad— no puede construirse el complejo entramado familiar que coadyuva al bien común. Esta base sobre la que se sustenta la familia es tan importante, que sin matrimonio la familia no existe. Cualquier otro tipo de compromiso no tendría la fuerza suficiente como para sustentar una institución tan importante. ¿Cómo crear los vínculos de afecto y entrega sin límites que deben regir las relaciones entre todos los miembros de la familia, si ya en el pacto fundacional —unión de la pareja— ponemos límites al compromiso o ni siquiera existe compromiso? Así lo sigue entendiendo la mayoría de los españoles, cuando manifiestan en un 70% que el matrimonio es la mejor forma de unión (encuesta del CIS de fecundidad y familia en España).
Otras ventajas de la unión matrimonial como cimiento de la familia son la estabilidad económica que aporta a sus miembros y la mayor adaptación social de los hijos, concretada en su rendimiento escolar y salud psíquica. La probabilidad de violencia doméstica es muy superior entre las parejas de hecho (13%) que en los matrimonios (4%). Con respecto a los hijos, vivir con un padrastro o madrastra es el factor más frecuente de malos tratos infantiles; y la posibilidad de ser víctima de abusos sexuales es cuarenta veces superior que cuando se convive con ambos progenitores.
Por otra parte, sólo el matrimonio tiene respaldo constitucional como contrato fundacional de la familia: artículo 32.1. — El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica. Otros pactos públicos o privados podrán ser libremente establecidos entre hombre y mujer y generarán formas de convivencia distintas de la familia; pero no son un derecho constitucional. Por lo tanto, el legislador sólo deberá contemplarlos y protegerlos cuando contribuyan especialmente al bien común.
El concepto de familia podría confundirse con el concepto sociológico de convivencia, que permite una interpretación más abierta; pero el concepto de matrimonio es jurídico y está muy bien determinado: “es la forma legítima de formar una familia”. Desde el punto de vista jurídico, el matrimonio es el único pacto que determina la seguridad jurídica de las relaciones familiares. Una pareja sabe claramente cuándo está casada y cuándo no; de lo que se derivará la existencia o no de una serie de derechos y deberes recíprocos y sociales; y también el resto de la sociedad sabrá a que atenerse. Es en el caso de que sí estén casados en el que se puede hablar de la existencia de familia, conociendo todos con certeza cuáles son las relaciones jurídicas existentes entre sus miembros. Cuando no hay matrimonio, tampoco hay familia porque no existen relaciones jurídicas ni recíprocas ni frente a la sociedad. A partir de este principio, resulta más fácil entender la definición de familia propuesta al principio.
Por todo esto es muy importante que no exista ambigüedad con respecto a lo que se entiende por matrimonio y por cónyuge; y resulta una barbaridad jurídica y social admitir como matrimonio —elemento fundacional de una familia— a la unió entre dos personas del mismo sexo. Este falso progresismo social que consiste en relativizar todo, en dar todo por válido, en confundir las instituciones, únicamente lleva al caos social. Tenemos que repetir que una cosa es la permisividad y tolerancia con las actitudes privadas y otra, muy distinta, confundir las instituciones jurídicas. Este problema lo han zanjado en Estados Unidos (vanguardia del progresismo social) de una vez por todas con la “Ley de Defensa del Matrimonio”, aprobada por el Senado el 11-9-96 (con el beneplácito del entonces presidente Clinton), que dice textualmente: “…para determinar el sentido de cualquier norma, regulación o interpretación de los distintos departamentos administrativos y agencias de los EE. UU., el término matrimonio significa solamente una unión legal entre un hombre y una mujer como marido y esposa, y el término cónyuge se refiere tan sólo a una persona del sexo contrario que es marido o esposa”. Su progresismo social no les ha impedido ver que la tolerancia tiene como límite el bien común: y el matrimonio es un importante bien común actualmente necesitado de defensa.
Por otra parte, la ambigüedad introducida por las leyes de uniones de hecho de algunas Comunidades Autónomas atenta contra la seguridad jurídica, tanto de los unidos (no se sabe si han formalizado algo que no querían formalizar) como del resto de la sociedad (no sabe si de los derechos concedidos a los unidos se derivará alguna obligación en favor de ésta). Si se pretendía regular una forma de convivencia distinta del matrimonio, se debería haber hecho con la suficiente diferenciación jurídica. Si se pretendía regular una nueva forma de matrimonio, se deberían haber contemplado tanto derechos como deberes; y tanto los recíprocos entre los contratantes, como los que nazcan con el resto de la sociedad.
La realidad es que con estas Leyes únicamente se ha pretendido otorgar derechos a una situación de hecho, con el único objetivo de allegar votos o satisfacer el llamado complejo progresista del que hacen gala algunos políticos. Y la consecuencia es que homologar las parejas de hecho es discriminar a la familia: es injusto tratar igual a los distintos. Se ha reducido la familia a un mero centro de consumo con el que el único compromiso social es elevar su calidad de vida. A la inversa, cualquier tipo de convivencia que consuma es considerado familia. Es curioso que el Estado únicamente persiga la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos, cuando para muchas personas su principal y más dramático problema es la dificultad de realizar su proyecto de vida familiar: se ofrecen soluciones a los problemas económicos, mientras se ignoran —o se juega frívolamente— con los problemas sociales.
La consecuencia de esta frivolidad progresista es evidente: la fidelidad entre los menores de 30 años es del 50%; ha crecido el porcentaje de cohabitación; tenemos la más baja natalidad del mundo; el porcentaje de familias monoparentales (soltería, divorcios, viudedad) ronda el 5%; el porcentaje de niños extramatrimoniales se ha elevado al 11%; ha disminuido la nupcialidad y ésta se retrasa hasta los 27-30 años; se ha reducido drásticamente el número de familias con 5 o más miembros. La sociedad se asusta hipócritamente con estos datos, porque una sociedad con familias inestables también es inestable; pero no parece dispuesta a exigir a sus gobernantes que pongan coto a las causas.
Como decíamos al principio, el matrimonio nace con vocación vitalicia; pero desgraciadamente, en muchas ocasiones termina antes que la vida de uno de los cónyuges. Donde hay libertad humana habrá discrepancia de pareceres y planes; y en algunos casos esta discrepancia llevará a la ruptura. Pero ésta debería ser la excepción, debiendo ayudar la sociedad a llevar a término el mayor número de proyectos matrimoniales iniciados. Es obligación del Estado fortalecer en la medida de sus posibilidades —la libertad humana no puede violarse— la institución matrimonial, estableciendo una regulación de la separación matrimonial y el divorcio que persuada a los cónyuges de la ruptura, evitando la frivolidad con que

se producen muchas de ellas (desde 1982 se han producido 1,4 millones de separaciones o divorcios).
Se debe evitar que la mera existencia legal del divorcio se configure como una causa de la ruptura, al presentarse como camino fácil frente al esfuerzo necesario para superar cualquier crisis matrimonial. Por otra parte, la facilidad del divorcio introduce un elemento de desconfianza en la relación matrimonial, dificultando la entrega absoluta que es la base imprescindible de su permanencia y éxito. Se ha demostrado eficaz en este sentido establecer plazos de reflexión y reconciliación, durante los que se descubre que el remedio de la ruptura es peor que la enfermedad de la discrepancia; y a largo plazo se reconducen con éxito crisis matrimoniales que a corto —en plena confrontación— no veían salida. Por el contrario, puede constatarse que en los países europeos, cuando se ha flexibilizado la regulación del divorcio simplificado los trámites, el número de estos ha subido rápidamente.
Por otra parte, se debe fortalecer la seguridad jurídica de los cónyuges, dificultando al máximo el acceso al divorcio en contra de la voluntad de una de las partes; e incluso regulando un contrato matrimonial que no fuese nunca disoluble judicialmente sin el previo consentimiento de ambas partes. Todo ello, sin limitar la actuación de los jueces en los casos de nulidad matrimonial o de violencia doméstica física o psicológica.

IDEARIO PARTIDO FAMILIA Y VIDA

 

LA FAMILIA VERTEBRA EL SISTEMA SOCIAL


La familia es la célula que vertebra todo el tejido social y, por lo tanto, resulta imprescindible. Bien es cierto que, en una sociedad libre, no se puede exigir a nadie que adopte un modo de vida concreto: la sociedad, aunque conozca sus necesidades, ha de ser tolerante con cualquier opción que no atente al bien común. Pero una cosa es la tolerancia y otra, muy distinta, es la indiferencia: la sociedad sabe qué es lo que necesita y tiene el derecho y la obligación de fomentar las actitudes que cubran dichas necesidades. Algún político lo ha explicado clarísimamente: “No atenta a la libertad de empresa, la necesidad de establecer Zonas de Urgente Reindustrialización, allí donde haga falta”. En resumen, máximo respeto hacia las opciones de vida privadas; pero potenciando aquellas que coadyuvan al bien común.
Ante el pluralismo de figuras de convivencia que se da en la actualidad, la sociedad se desconcierta y pone en duda el modelo familiar y el concepto de vida familiar. A veces, desde la vida política se promociona este pluralismo por una especie de complejo de progresía, que considera mejor todo lo que sea novedoso. Semánticamente, también provoca confusión que se denomine como familia cualquier forma de convivencia que, en muchos casos, ni siquiera es hogar (se ha llegado a hablar de familias unipersonales). También desde los medios de comunicación se aprecia una creciente hostilidad hacia el concepto de familia, porque vende más la novedad de algunos planteamientos que los modelos tradicionales. Paralelamente, han aparecido grupos de presión que tratan de obtener beneficios y privilegios que no les son propios, mientras que —hasta ahora— no han aparecido dichos grupos de presión en defensa de la familia.
Pero este panorama no puede disuadir a las autoridades de la necesidad que la sociedad tiene de fomentar la familia para asegurar su propia existencia: si la familia no lograse su supervivencia frente a otras formas de convivencia que la marginan, la propia sociedad desaparecería; la familia no sólo genera la estabilidad social, sino que sin familia simplemente no hay futuro.
Por tanto, debemos reconocer la función social que cumple la familia: cuando una familia se ocupa de sus niños, de sus enfermos o de sus mayores, no sólo genera bienestar a sus propios miembros, sino que es también fuente de estabilidad social. Sólo así la sociedad española pudo soportar el inmenso peso del elevado número de
parados que había en la década de los ochenta, y el embate del sida y la droga; y sólo así superará el esfuerzo para compensar el elevado porcentaje de ancianos que en un futuro muy próximo tendremos con respecto a la población activa. Si estas personas no hubiesen sido acogidas y mantenidas por sus familias, no habría sido posible mantener la paz social. Lo mismo ocurre con los enfermos, los discapacitados o, simplemente, con la educación de los niños preescolares.
Pero esta función social de la familia supone un peso importante para sus miembros, peso que no deben soportar sin ayuda del resto de la colectividad. La sociedad debe compartir este peso de alguna forma, además de reconocer su esfuerzo. No se puede seguir privatizando los costes derivados de la asunción de responsabilidades familiares, mientras se socializan los beneficios derivados de dichas responsabilidades. Por ejemplo, los niños de hoy serán los cotizantes que mañana mantendrán el sistema publico de Seguridad Social, del que se beneficiarán por supuesto las personas que ahora no soportan la carga de mantener y educar a esos niños. Por esto, cuando se piden ayudas para la familia no se está reclamando sino una acción de justicia social; y esta ayuda debe ser prioritaria a la ofrecida a otras formas de convivencia que no soportan un peso idéntico.
Se constata que, en nuestra incorporación a Europa, se han ido adoptando todas las medidas legislativas que perjudican a la familia (aborto, divorcio, permisividad pornográfica, regulación de uniones de hecho, etc.), mientras que no hemos adoptado ninguna de las que la benefician (ayudas, prestaciones por hijo, reducciones fiscales, etc.). España es el país de Europa que menor porcentaje del PIB dedica a ayudar a la familia (2,1% cuando la media comunitaria se sitúa en el 8,5%: ¡cuatro veces menos!); y por ello es el país del mundo con menor índice de natalidad y el que será mas viejo en el 2050. El Partido Familia y Vida cree que es el momento de modificar radicalmente esta situación; e implantar ya en España la política familiar que en Europa se viene haciendo desde hace décadas, tanto desde los partidos de la izquierda como desde los de la derecha política.
Hemos visto que, entre sus funciones, la familia es el principal creador de capital social, que es un factor imprescindible, pues sin confianza y sin cooperación un sistema social no puede sobrevivir. Por esto, no sólo es de justicia ofrecer ayuda prioritaria a la familia, sino que también se le debe reconocimiento y gratitud. Si queremos fortalecer la familia, deberemos aumentar el prestigio social de la maternidad o la paternidad; y agradecer el esfuerzo de quien renuncia a una vida social o profesional más floreciente por formar una familia mejor o más numerosa: éste es el servicio social más importante que se puede prestar actualmente en España; y debería ser compensado adecuadamente por la sociedad, además de la satisfacción personal que la formación de una familia ya lleva implícita.

IDEARIO Y PROPUESTA PROGRAMÁTICA

PARTIDO FAMILIA Y VIDA

TRANSHUMANISMO Y LIBERTAD

El transhumanismo es un concepto que preocupa, al menos a persona sensatas que tienen cierta idea de por dónde van los tiros. Es difícil, para un inexperto, hacerse cargo de lo que ocurre realmente, y hasta qué punto nos puede afectar. Se puede escribir desde un punto totalmente científico que será, normalmente, difícil para profanos. Se ha escrito sobre el transhumanismo desde la antropología, que interesa a aquellos con más conocimientos filosóficos. Pouliquen ha escrito un libro más divulgativo, para que cualquiera pueda internarse en ese mundo que produce, de entrada, un cierto vértigo. Al escribir en 115 apartados -que no capítulos-, encontramos, ya desde el índice, asuntos que pueden interesar a cualquiera.

El transhumanismo es entendido, de un modo general, como mejora-aumento de la persona umana. Esto, ya de por sí, produce una cierta extrañeza. ¿Cómo se aumenta a una persona? Desde un puhnto de vista moral tenemos claro lo que significa que una persona mejore. Es más, desde un punto de vista cristiano, sabemos que eso es lo importante, porque queremos prepararnos para la vida eterna.

Pero aquí viene otro de los retos de este planteamiento tecnológico: dicen que, a través de la tecnología, el hombre no morirá. Dicho así, sin más, nos suena a auténtica estupidez. Y lo es. Pero hay quien se lo cree. Esto es algo que puede resultar apetecible a un muchacho de veintitantos, pero seguro que le parece terrorífico a uno de sesenta y tantos ¡Inmortales! Pero si llevo toda la vida pensando en ganarme el cielo, diría un creyente y practicante.

La eternidad es un estado trascendente, es decir, que nada tiene que ver con la tecnología, ni con los modos de vivir, ni con la salud. Es vivir junto a Dios, gozando de Él para siempre -o sufriendo su ausencia para siempre-, en una felicidad que no se puede ni imaginar en el tiempo actual. Este tiempo que se termina, pues llegará, en un momento que desconocemos, el juicio final. A esto podemos llegar los creyentes sin demasiado problema.

Si la eternidad fuera algo de aquí, si el hombre, por un perfeccionamiento técnico, no muriera, esa mejoría del hombre máquina impediría la mejoría moral. Si no hay un final y un juicio y una eternidad con Dios, de nada sirve la lucha contra nuestro egoísmo, la generosidad, el amor, en definitiva.  Y sin amor y sin lucha se acabaría la libertad y la sociedad sería un desastre. Solo hay libertad en la medida en que el hombre se empeña en conseguir el fin último. La libertad de elección se queda en algo muy pobre si no se busca esa libertad ontológica, libertad de adhesión, que supone un fin último sobrenatural.

Veo, en el autor del libro, un cierto miedo a que la gente pierda la libertad si deja entrometerse a la tecnología en su vida sin orden. Es verdad que los diversos mecanismos que ya utilizamos muchas personas, y los que puedan venir en un futuro cercano, pueden llegar a esclavizarnos, pero es un problema que tendrán sobre todo quienes no saben bien para qué viven.

¿Sacará el transhumanismo de la pobreza al Tercer Mundo? ¿Es socialmente deseable? ¿Se puede llegar a crear un bebé sintético? Son preguntas que quedan en el aire, entre otras muchas cosas, ya que, por muy rápidos que vengan estos descubrimientos de la tecnología, realmente no sabemos hasta donde pueden llegar.

Por Ángel Cabrero Ugarte en Ideas Claras

JORDAN B. PETERSON, DEFENSOR DE LA RESPONSABILIDAD PERSONAL

“La corrección política nos puede llevar a lugares muy peligrosos”

Las teorías de este profesor de Psicología canadiense, defensor de la responsabilidad personal, no dejan indiferente a nadie.

Sincero y polémico, llega a España con su último trabajo, “Doce reglas para vivir”, del que ha vendido un millón de copias en el mundo.

Por ABC

EL ASALTO DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO A LA RAE Y LA CONSTITUCIÓN

La propuesta de Carmen Calvo de adaptar la Carta Magna a un lenguaje inclusivo de las mujeres es contestada, entre otros expertos, por Pérez-Reverte, que ha prometido dejar la Real Academia Española si se atiende la exigencia feminista

Las reivindicaciones feministas para que el lenguaje se adapte a las propuestas de la ideología de género están generando una nueva polémica social, política y en el seno de la propia Real Academia Española (RAE).

En esta ocasión, el origen del debate es el encargo de la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Presidencia, Carmen Calvo, de un estudio sobre la Constitución española para adaptarla a un lenguaje “inclusivo, correcto y verdadero a la realidad de una democracia que transita entre hombres y mujeres”.

La propuesta, que de salir adelante vendría a suponer un asalto de la ideología de género a la RAE y la Constitución, no ha sido recibida de forma positiva por algunos expertos de la lengua, como el académico Arturo Pérez-Reverte, quien ya ha anunciado que, de retocarse la Carta Magna atendiendo a las exigencias feministas, abandonaría la RAE.

Pérez-Reverte no considera que sea necesario modificar la Constitución con un lenguaje inclusivo de las mujeres

“Tiene usted mi palabra”

La propuesta, según la vicepresidenta, tiene como objetivo perfilar las líneas de actuación en igualdad consideradas prioritarias para el Ejecutivo, como la de llevar el “solo sí es sí” a la reforma del Código Penal, algo que podría “asegurar mucho mejor en términos de garantías los tipos penales que no pongan en riesgo a través de la interpretación lo que son gravísimos delitos contra las mujeres”.

Un factor fundamental para conseguir este objetivo es que se revise el papel que juega la cultura y concretamente la RAE en la ruptura de estereotipos o prejuicios machistas, a juicio de Calvo.

Sin embargo, Pérez-Reverte no considera que sea necesario modificar la Constitución con un lenguaje inclusivo de las mujeres como pretende la ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad del Gobierno de Pedro Sánchez.

Ante el interés de un usuario de Twitter por saber si abandonaría la RAE de salir adelante la propuesta del Gobierno de adaptar la lengua a hombres y mujeres, el escritor respondía con un contundente “tiene usted mi palabra”.

Es un intento de domesticar la RAE. Cederán los académicos, tras intentar suertes de esgrima desganada, algún bizantinismo apolillado. Sólo Arturo Pérez-Reverte, el viejo león, marchará dando un sonoro portazo. País de cobardes…”, apuntaba el tuitero; a lo que el autor de El capitán Alatristerespondía con la afirmación de que dejaría la RAE si se revisa la Constitución para adecuarla al lenguaje inclusivo.

Posteriormente, el académico compartía dos enlaces relacionados con el tema. El primero redirigía a una entrada de la RAE donde se explica que desdoblamientos como “los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas” son “artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico”.

El segundo es un texto titulado ‘Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer’ escrito por Ignacio Bosque, catedrático de Lengua Española de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), que rechaza las propuestas del lenguaje inclusivo y en el que señala cómo “en los últimos años se han publicado en España numerosas guías de lenguaje” y la mayoría de ellas “sin la participación de los lingüistas”.

“La RAE debe resistir presiones y defender los derechos de la lengua”, afirma Gutiérrez Aragón

Gutiérrez Aragón: “la RAE, en contra del lenguaje inclusivo”

Por su parte, el cineasta Manuel Gutiérrez Aragón, que entró en Real Academia en 2016, no ve tanto una demanda social del lenguaje inclusivo como una presión política, a la que cree que la Academia debe resistir.

La RAE siempre ha estado en contra del lenguaje inclusivo, porque una cosa es la visibilidad de las mujeres y que ocupen cargos en las instituciones y otra que se fuerce el lenguaje”, aseguraba en declaraciones publicadas por el diario El País publicadas el pasado 13 de julio.

Aunque no considera que cambiar “los españoles” por “la población española” sea un problema, su crítica se centra en la duplicidad, como “los vascos y las vascas”.

En cualquier caso, Gutiérrez Aragón considera que “no se pueden buscar sinrazones a la lengua y las presiones políticas producen rechazo. La RAE debe resistir presiones y defender los derechos de la lengua”.

Por su parte, la filóloga Paz Battaner, que ingresó en la Academia el año pasado, se posiciona a favor del citado “informe Bosque”. Y hace una consideración sobre la propuesta del Gobierno: “no me parece lo más importante que haya que hacer ahora… pero quizá un texto se puede modificar con gracia y sentido de la lengua, sin forzarla…”.

“Hay que hablar de todo”

Otros miembros de la Academia no se muestran tan contundentes ante la iniciativa de Carmen Calvo. “El tema está en la calle, en la prensa, en los bares. Claro que hay que echar un vistazo a la Constitución y hablar de todo”, dice la escritora Soledad Puértolas.

De la misma opinión es Inés Fernández-Ordóñez, quien también opina que el debate está en la calle: “en los textos administrativos se puede hacer constar la presencia de la población femenina y recogerlo de una forma sensible. Si se empieza una conferencia con un ‘señores y señoras’ en otras situaciones también se puede marcar, de entrada, esa presencia femenina”.

“Desde la absoluta normalidad”

Por otra parte, Darío Villanueva, director de la institución, consideraba en declaraciones a ABC que “esto no está provocando en la Academia una conmoción, forma parte del trabajo de la institución, ya que se trata de un mandato que entra dentro de sus obligaciones, como es la elaboración de los diccionarios o de la gramática”.

En ese sentido, la Academia empezará a trabajar en dicho informe a partir de septiembre, cuando el pleno se vuelva a reunir tras el verano. Una vez obtenidos los resultados, será una comisión la encargada de valorarlos para posteriormente remitir las consideraciones pertinentes al Gobierno.

Villanueva afirmaba que tampoco “ha tenido ocasión de tomarle el pulso a los académicos”. Por ello, el director considera que este proyecto se abordará desde “la absoluta normalidad” y sin tener en cuenta ningún partido político.

POR FERRAN ESTEVE FORUMLIBERTAS 25/07/18

EXPULSAN A UN GRUPO PROVIDA EN LONDRES POR EXHIBIR IMÁGENES DE NIÑOS POR NACER

La directora de educación de Life sostuvo que quienes intentan silenciar organizaciones provida deben reconocer que están perjudicando a las mujeres en crisis que pueden necesitar la ayuda que brindan

Un grupo provida de Gran Bretaña fue expulsado de una feria comunitaria este domingo después de que el Gobierno local afirmara que su exhibición de imágenes de niños por nacer era “inapropiada”. La organización afectada, Life, ahora está considerando emprender acciones legales por la “expulsión autoritaria y discriminatoria” ocurrida el domingo 22 de julio en el evento Lambeth Country Show, de Londres.

Life News indicó que aproximadamente 150.000 personas asisten anualmente a la feria, que es “anunciada como el festival gratuito y orientado a la familia más grande de Londres”. En un comunicado, el grupo provida sostuvo que habían solicitado un stand en la feria desde enero de 2018. “Después de enviar información y fotos sobre la apariencia del stand y la información que se proporcionaría, se recibió la aprobación de los organizadores de la feria y se pagó la tarifa”, indicaron.

El stand incluía fotografías de bebés en el útero, réplicas en plástico de niños por nacer e información sobre el embarazo. También indicaron que el objetivo era hablar sobre la vida y los servicios de apoyo, no sobre el aborto.

“Nada en nuestro puesto fue ofensivo. Hubo figuras de fetos reales y fotos de bebés por nacer en diferentes etapas gestacionales y que se pueden ver en cualquier sitio web sobre embarazos, incluido el Servicio Nacional de Salud”, dijo Anne Scanlan, directora de educación de Life.

El grupo indicó que el sábado 21 julio muchas personas respondieron positivamente a la información proporcionada. Sin embargo, durante la noche algunos asistentes los agredieron verbalmente debido a su postura provida. Cuando el personal de Life y los voluntarios regresaron el domingo por la mañana, el puesto había sido derribado. Los organizadores de la feria se disculparon y dijeron que el Consejo de Lambeth tomó la decisión de retirar el stand porque iba “contra los valores”.

Ed Davie, miembro del Concejo de Lambeth, dijo que el stand provida no estaba en la lista aprobada de expositores. Sin embargo, los organizadores de Life lo negaron, añadiendo que cuentan con la documentación para probarlo.

“Nuestro mensaje en Life se entrega de una manera compasiva y afectuosa. Los concejos que intentan cerrar y silenciar organizaciones provida como Life deben reconocer que están perjudicando a las mujeres en crisis que pueden necesitar nuestra ayuda”, dijo  Scanlan. También lamentó que el concejo no les permita “educar a la gente sobre la vida en el útero”.

“Según los informes, el Concejo de Lambeth dijo que estamos en contra de sus valores. Tenemos curiosidad por saber cuáles son estos valores y esperamos escuchar una explicación más completa y detallada, y con suerte una disculpa del concejo por la angustia causada a nuestro personal de Life y a nuestros voluntarios”, concluyó Scanlan.

POR FORUMLIBERTAS, VIDA Y BIOÉTICA, 25/07/18