¿DA IGUAL TENER PADRE Y MADRE QUE “PADRES” DEL MISMO SEXO? VARIOS EXPERTOS EXPLICAN POR QUÉ NO

 

Reproducimos por su interés el documentado artículo aparecido en Religión en Libertad sobre un tema crucial, el de la “homoparentalidad”:

Un psicoanalista italiano, Giancarlo Ricci, se halla en el punto de mira del lobby gay por sostener que no es lo mismo ser criado por un padre y una madre que por dos “padres” o dos “madres”.

Un compañero de profesión, Stefano Parenti, ha salido en su defensa en La Nuova Bussola Quotidiana, citando casos y estudios que documentan “la vida complicada de los hijos de parejas gay”:

La función del padre y de la madre es esencial y constitutiva del recorrido del crecimiento“. Ésta es la frase “incriminada” que ha levantado una polvareda alrededor del psicoanalista Giancarlo Ricci, actualmente en espera de ser juzgado por una comisión deontológica en el colegio de psicólogos de Lombardía. Como amigo y compañero de profesión no puedo dejar de ofrecerle todo mi apoyo. Poniéndome en la piel del estudioso y profesional me pregunto: ¿qué puede decirnos la psicología sobre la afirmación de Ricci? En otras palabras, la ciencia psicológica, que sabemos que es mucho menos “pura” que otras muchas ciencias “duras” como la física y la biología, ¿corrobora o refuta la afirmación que está bajo acusación?

La problemática de los hijos sin padre

Hace ya bastante tiempo que mi interés se centra en los hijos sin padre, es decir, en esos niños y adolescentes que crecen en un núcleo familiar formado sólo por la madre, o por la madre y su nuevo compañero, o por la madre y un padre que está ausente física y/o psicológicamente. Las investigaciones que se han ocupado de los fatherless [sin padre], como he podido documentar en un librito que lleva el homónimo título de Fatherless. L’assenza del padre nella società contemporanea [Sin padre. La ausencia de padre en la sociedad contemporánea], han revelado una desventaja para los “sin padre” respecto a los hijos que crecen con una pareja de progenitores intacta y partícipe. Ya sea que se investiguen los componentes cognitivos, el rendimiento escolar, los aspectos relacionales, la autoestima o, más en general, la salud mental, los “fatherless” corren un riesgo mayor de desarrollar dificultades.

Muchos fundadores de escuelas psicológicas concuerdan con este punto. Sigmund Freud, por ejemplo, escribió: “No sabría indicar una necesidad infantil tan intensa como la necesidad que tienen los niños de ser protegidos por su padre“. Esto en lo que respecta a la paternidad.

La problemática de los hijos sin madre 

La mayor parte de los estudios de psicología infantil se centran, sin embargo, en la función materna. Uno de los marcos conceptuales más importantes, la famosa “teoría del apego”, sostiene que un determinado tipo de madre, por ejemplo, una madre centrada exclusivamente en sí misma (como las madres adolescentes o las madres deprimidas), o una madre emotivamente ambigua respecto a su hijo, genera una tipología de vínculo de apego del niño a sí mismo que se define como “inseguro”. El niño con un apego inseguro sufre más ansia, desarrolla más fácilmente una escasa autoestima en la adolescencia y tiene, a largo plazo, más posibilidades de dar inicio a una psicopatología en edad adulta. Esto nos dice que si una madre está ausente, el hijo se verá afectado por ello. Hay, además, otro tipo de apego que es llamado desorganizado y que tiende a desarrollarse en presencia de lutos o violencias o por la incapacidad de gestionar acontecimientos significativos, como la pérdida de una figura de apego.

Estos datos nos proporcionan una medida de la esencialidad de la función materna y paterna, y de su ser constitutivos en el recorrido de crecimiento de los hijos. A estos datos parecen oponerse las investigaciones sobre homoparentalidad, es decir, sobre las “parejas” de personas del mismo sexo que conviven y que adoptan un hijo. Cuando escribí Fatherless decidí no ocuparme de este tema, porque los estudios que había examinado estaban viciados por graves errores metodológicos, sobre los que caía la sombra del fanatismo ideológico, como confirmó posteriormente Roberto Marchesini (“Genitori omosessuali: e i figli?”, en Studi Cattolici).

El análisis demoledor de la doctora Canzi 

No obstante, había que desarrollar una profundización específica porque en los últimos tiempos las investigaciones sobre la homoparentalidad se han convertido en el estandarte de concepciones políticas e ideológicas. Elena Canzi, psicóloga y colaboradora del Centro di Ateneo Studi e Ricerche sulla Famiglia de la Universidad Católica de Milán, se ha ocupado de cubrir este vacío y ha publicado un pequeño volumen titulado: Omogenitorialità, filiazione e dintorni. Un’analisi critica delle ricerche (Vita e Pensiero, Milano 2017).

Le estoy muy agradecido a la Dra. Canzi por este texto tan importante, escrito de la mejor manera posible porque se atiene única y exclusivamente a la investigación científica. En su libro no hay divulgación, no hay argumentaciones filosóficas, teológicas o contextuales, sino simplemente un análisis frío y lúcido de la bibliografía. Tal vez lo que le ha faltado al debate científico es precisamente esta actitud seria y rigurosa, como se ha visto por lo acaecido en torno al Giornale Italiano di Psicologia, cuyo número dedicado a la homoparentalidad ha levantado no pocas polémicas.

El texto de la Dra. Canzi se divide en tres secciones. En la primera leemos una voluminosa presentación escrita por Eugenia Scabini Vittorio Cigoli, dos nombres que en el mundo de la psicología no tienen necesidad de presentaciones.

La profesora Scabini ha sido durante veinte años Decana de la Facultad de Psicología de la Universidad Católica de Milán, pero, sobre todo, ha sido directora, durante un periodo aún más largo que el anterior, del Centro de Estudios e Investigación sobre la Familia.

Vittorio Cigoli, además de ser uno de los más importantes terapeutas en el ámbito de la familia y profesor universitario, ha sido director de la Alta Scuola Agostino Gemelli de la Universidad Católica.

Una tesis forzada

Juntos, estos dos grandes profesores no sólo han llevado adelante las investigaciones sobre la familia tanto en el ámbito de la investigación como en el terapéutico, sino que han elaborado un modelo teórico de los vínculos familiares y un paradigma capaz de interactuar con los ámbitos de la prevención y la intervención. Basta decir que su definición de “familia”, resultado de estudios antropológicos, sociológicos y psicológicos, aparece hoy en múltiples tests de especialistas, tanto italianos como extranjeros. La definición dice: “La familia es una organización que mantiene y une las diferencias fundamentales del ser humano: la diferencia de estirpe, la diferencia de generación y la diferencia sexual“. Basta este último pasaje para intuir que allí donde no haya diferencia sexual, difícilmente habrá familia.

En la presentación del libro, Scabini y Cigoli son bastante explícitos: hablan de “problemas metodológicos” refiriéndose a las investigaciones (p. VII); llevan la mirada a los “problemas estructuralmente inherentes a la situación de homoparentalidad (uno solo es el padre o la madre y el otro es el denominado ‘progenitor social’), con los inevitables desequilibrios que comporta dicha doble presencia del mismo progenitor, junto a la ‘desigualdad procreadora’” (p. VIII); y sentencian que “del corpus de las investigaciones resulta evidente lo forzado de la tesis de la ‘no diferencia’” entre hijos de parejas homosexuales e hijos de parejas heterosexuales (p. IX). Denuncian una utilización política de la investigación empírica, que “tiene que ser reconocida y apreciada por lo que es capaz de ofrecer y que no debe cargarse con tareas ajenas a ella, como justificar una nueva concepción antropológica de la filiación” (p. XVI).

El análisis de las investigaciones llevado a cabo por Elena Canzi se desarrolla en tres capítulos y se abre con los estudios realizados en parejas homosexuales con hijos.

Primer problema: desequilibrio relacional

El primer nudo que afronta la autora atañe a las preferencias, es decir, a las relaciones preferenciales entre el progenitor de nacimiento y el hijo “y, en consecuencia, los conflictos, la competitividad, los celos, como también las fantasías específicas entre el progenitor de nacimiento y el denominado ‘progenitor social’, es decir, la pareja/cónyuge del progenitor de nacimiento que no tiene vínculos genéticos con el hijo” (p. 5). El “desequilibrio relacional hacia la madre de nacimiento” que los hijos demuestran respecto a la “madre social” se ha verificado tanto en las formas lingüísticas utilizadas por los niños de “madres lesbianas en pareja”, que “dicen tener dificultades a causa de la ausencia de un lenguaje adecuado que describa su situación”, como por algunas conmovedoras entrevistas estructuradas, como la de una joven que llama a su madre de nacimiento “momma best” (p. 6).

Otros temas importantes son los del dinero, según los cuales “los hijos nacidos a través de donación de semen dicen que les incomoda el papel que ha tenido el dinero en su concepción” (p. 8), y el de la relación con las familias de origen y la red de amistades: “El único elemento crítico puesto en evidencia por la bibliografía sobre este tema”. A pesar de que la contribución de la investigación, aquí como en todo el ámbito de la homoparentalidad, es parcial y sigue siendo insuficiente, “los pocos datos disponibles indican que las parejas homosexuales con hijos están menos apoyadas por las familias de origen y más expuestas al aislamiento y a la negación por parte de los familiares” (p. 10).

Segundo problema: situaciones de extrema complejidad

En el segundo capítulo el texto llega al núcleo de la cuestión, describiendo las investigaciones realizadas sobre los hijos de parejas homosexuales. “En la major parte de los casos los tipos utilizados no son representativos de la población” (p. 13). De hecho, muchos estudios utilizan cuestionarios self-report para la recogida de datos, es decir, preguntas sobre el estado de los hijos realizados por la propia pareja de progenitores homosexuales. Es fácil intuir los riesgos a los que se exponen dichos instrumentos: “En el caso de los progenitores homosexuales, sobre todo los que planifican el nacimiento de un hijo, es lícito suponer que, al haber invertido muchísimo en esta causa y teniendo una notable presión para que demuestren su adecuación, tenderán a demostrar y enfatizar principalmente los aspectos positivos de su experiencia familiar” (p. 14). “Todo esto nos indica que debemos ser cautos cuando generalizamos los resultados” (p. 13). Veamos algunos.

En lo que concierne el comportamiento de género, “los hijos de progenitores homosexuales, en su recorrido de construcción de la identidad sexual y de género, pueden encontrarse en dificultades porque si son heterosexuales tendrán que gestionar una situación que está en contraste con el modelo de sus progenitores; y si son homosexuales decepcionan sus expectativas. Por otra parte, también en relación al ambiente social sienten que tienen que exhibir estándares de comportamiento de excelencia para confirmar la ‘normalidad’ de su familia; esto suele provocar en ellos un sentimiento de inadecuación” (p. 17). En lo que respecta a la orientación sexual, la autora resume así las investigaciones: “A pesar de la disparidad en los datos de la investigación expuestos y la dificultad en comentarlos, vista la heterogeneidad de los tipos implicados, parece que puede haber una tendencia común; es decir, una mayor posibilidad de actitudes y comportamientos homosexuales (vividos o incluso solamente imaginados) en los hijos criados con progenitores homosexuales” (p. 19).

Otro aspecto significativo es el bienestar psicológico, que suele aparecer a menudo en el barullo mediático que rodea la homoparentalidad. Comenta Canzi al respecto: “Ante todo se evidencia un cuadro ciertamente complejo y no unívoco, por lo que resulta difícil sostener que no existe ninguna diferencia entre los hijos de progenitores homosexuales y los hijos de progenitores heterosexuales”. Y añade: “También es verdad que, a día de hoy, las investigaciones no son capaces de dar respuestas claras y definitivas sobre el estado de salud global de estos muchachos” (p. 27).

Otros datos interesantes son los que atañen a la relación de los hijos con los progenitores: “Parece ser particularmente problemático el caso de hijos varones de mujeres lesbianasque parecen tener dificultades en dar valor al propio género, probablemente porque sus madres viven la contradicción de rechazo del varón (como lesbianas pertenecientes a la comunidad lesbiana) y de tener que cuidar de uno (como madres de hijos varones)” (p. 35). Las cosas no son mejores cuando se investigan sus relaciones con sus coetáneos: “En resumen podemos decir que la situación de incomodidad de estos muchachos en relación con sus coetáneos, sobre todo durante la adolescencia, es evidente. […] Los datos puestos a disposición por la investigación […] muestran que, también dentro de contextos en los que desde hace muchos años se han introducido leyes favorables a las uniones homosexuales, los hijos de progenitores homosexuales tiene que afrontar, a pesar de todo, problemas concretos, por lo que su inadaptación es más compleja, profunda, dolorosa y está atravesada por sentimientos de culpa y de vergüenza” (p. 34).

Tercer problema: el interés del menor, convertido en algo secundario

El tercer capítulo se centra en la adopción y, en particular, en los criterios de valoración de la idoneidad de las parejas aspirantes. “Los agentes sociales están llamados, de hecho, a tutelar el interés del menor adoptable y a valorar las competencias como progenitores de las parejas y su capacidad, aunque sea como previsión (y esto es lo que hace que la tarea sea ardua), de responder a las exigencias de los menores que, a menudo, han sufrido separaciones traumáticas y/o vivido en contextos de crecimiento no adecuados” (p. 45).

Las parejas de personas con tendencias homosexuales presentan diferencias significativas en el ámbito de la exclusividad sexual: “No todas las parejas del mismo sexo son monógamas -declara Canzi, citando a la investigadora Abbie Goldberg-. De hecho, los datos que tenemos a nuestra disposición afirman que la exclusividad sexual no es la norma, sobre todo entre las parejas de hombres gays, en las que los porcentajes de relaciones múltiples se confirman alrededor del 50-60%” (p. 45). Números verdaderamente importantes. También la estabilidad de la pareja homosexual es distinta a la de la pareja heterosexual: “Algunos estudios han documentado que los índices de disolución de las relaciones de parejas homosexuales con hijos son mayores respecto a las de las heterosexuales casadas con hijos” (p. 46).

Otro elemento muy delicado de afrontar en el recorrido de valoración de la idoneidad es la salud mental y física, que “sabemos que influye de manera muy importante en el bienestar de los hijos” (p. 46). “Algunas investigaciones han evidenciado que en la población homosexual, respecto a la población general, hay una mayor incidencia de algunas patologías psicológicas, como trastornos del humor y de ansiedad, y la presencia de pensamientos y/o actos suicidas […] y de comportamientos de riesgo como consumo de alcohol y tabaco” (p 46). Un aspecto ulterior es la carencia de apoyo social por parte de las familias de origen: los progenitores adoptivos homosexuales “declaran que reciben menos apoyo por parte de sus familias de origen” (p. 46). En conclusión: “La adopción por parte de parejas homosexuales se configura, por lo tanto, como un cuadro muy complejo, en el que los niños y los adolescentes tienen que enfrentarse a diversas situaciones de riesgo, a las que se suman también tareas de desarrollo “añadidas” que no tienen ni sus coetáneos no adoptados, ni sus coetáneos adoptados por parejas heterosexuales”.

No es una demostración… pero casi 

La última parte del libro incluye valiosas fichas de las principales investigaciones estudiadas. Así, el lector puede verificar personalmente las argumentaciones de la autora. En conjunto, el texto parece sugerir que crecer con dos madres o con dos padres no es precisamente lo mismo que tener una familia tradicional. Más allá de lo que diga la prensa dominante. Tal vez no se ha demostrado aún que “la función del padre y de la madre es esencial y constitutiva del recorrido de crecimiento”, como ha sostenido Giancarlo Ricci. De dos premisas negativas no se llega a ninguna conclusión afirmativa, sostiene la quinta regla del silogismo retomada también por la Dra. Canzi en el texto. Comprender que Mario no es un pez no significa demostrar que es un hombre. Sin embargo, es verdad que se trata de un paso importante.

POR FORUM LIBERTAS 17/04/2019

BAYER RELEVA AL JEFE DE SU NEGOCIO ABORTIVO

Stefan Oelrich deja Sanofi y ficha como jefe de la División de Farmacia.

Bayer releva al jefe de la División de Farmacia, que incluye el negocio abortivo. Entra Stefan Oelrich, sale Dieter Weinand.

El Consejo de Supervisión de Bayer incorpora como jefe de la división de Farmacia a Stefan Oelrich (a la izquierda), hasta ahora en Sanofi, para sustituir a Dieter Weinand (a la derecha), que deja la multinacional a partir del 1 de noviembre por razones familiares, informa el grupo en un comunicado. Curiosamente, Weinard se incorpora al el Comité Ejecutivo de la misma empresa que deja Oelrich, Sanofi.

No es un nombramiento cualquiera si tenemos en cuenta que la división de Farmacia es la que más ingresos aporta al grupo -supone la mitad del Ebitda- y en ella se concentra uno de sus negocios más sucios, el abortivo, que ha llevado a los tribunales de varios países, en España o en la misma Alemania, a la multinacional.

El revés en esa división de Farmacia (-4,5%), fue, de hecho, una de las razones, junto a la digestión por la compra de Monsanto, por las que el beneficio cayó un 35% el último trimestre.

Oelrich conoce el negocio abortivo por sus responsabilidades en Bayer, en EEUU y en Salud para la Mujer

Stefan Oelrich es un viejo conocido en Bayer, empresa a las que ha estado vinculado desde 1989, con responsabilidades importantes en Hispanoamérica, Europa y Estados Unidos, hasta 2011, cuando se incorporó a Sanofi.

Sorprendentemente, Oelrich, aparte de sus cargos en Europa en la división de Farmacia (Bélgica o Francia), fue vicepresidente de Marketing Pharmaceuticals de Bayer en Estados Unidos de 2003 a 2005, cuando empiezan a gestarse muchas de las demandas posteriores en ese país por anticonceptivos y abortivos tan mortíferos como el Yaz y Yasmin, que acabado en acuerdo extrajudiciales tras agolparse miles de demandas.

Un sucio negocio, como hemos contado ya, sometido a cerco judicial. En 2014, multinacional germana tuvo que pagar en EEUU más de 1200 millones por casi 9.000 demandas. En España, la Audiencia Nacional ya ha abierto la vía penal contra Bayer por un anticonceptivo, el Essure, que dejó a 30 mujeres estériles.

Como remate, cuando Oelrich regresa de EEUU, ocupa el cargo de vicepresidente y gerente general del departamento de Salud para la Mujer (Women’s Healthcare), uno de cuyos principales cometidos está también en el negocio abortivo y de anticonceptivos.

POR ANDRÉS VÁZQUEZ DE HISPANIDAD.COM

LAS OBSESIONES SEXUALES DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA

Con discreción en el tratamiento, y como noticia flor de un día, como tantas otras, el Instituto Catalán de la Salud (ICS) ha informado del fulgurante crecimiento de las infecciones de trasmisión sexual (ITS). Nada menos que un 56% en dos años, el periodo 2015-2017. La clamidia (400%) y la gonorrea (182%) han sido las de mayor aumento, aunque la sífilis, si bien comparada con aquellas, aumenta en menor medida (36%), su tasa de crecimiento considerada en sí misma es extraordinaria. El informe en términos muy recatados advierte que “nuestra sociedad ha cambiado mucho la forma de relacionarse, el inicio de las relaciones sexuales, los contactos esporádicos”

Aquellas cifras se refieren a Cataluña, cierto, pero sería utópico creer que esa “forma de relacionarse” es excepcional en España. Solo hace falta ver la bacanal callejera en la que han convertido San Fermín ante la aceptación oficial y mediática, para constatar que el sexo se ha convertido en uno de los ejes de la política. Y esto es así porque se ha liberado de todo cauce este instinto ancestral ilimitado en el ser humano porque es la única especie que siempre está en celo, hasta convertirse en una obsesión con resultados patológicos, como las ITS, precisamente en tiempos donde existen más medios e información para prevenirlas.

Una buena constatación son las reacciones abundantes y excitadas que ha merecido la homilía del obispo Reig,cuando solo ha referido una realidad que ya solo el sentido común nos muestra. Que la obsesión sexual, dentro y fuera del matrimonio, la incapacidad para el autocontrol, la templanza como virtud cristiana, acaban perjudicando a la mujer es una evidencia que pertenece al mismo orden de cosas de por qué la querencia por la prostitución es un vicio esencialmente masculino. Y es que el impulso del deseo sexual, otra obviedad, es muy distinto en el hombre que en la mujer, otra constatación empírica, que el feminismo de género y la cultura mediática se empeñan en negar. A su igual dignidad como seres humanos, se debe añadir una diferencia de comportamiento, que incluye al sexo y que va más allá de él, vinculado a que las funciones de ambos en determinados aspectos básicos son distintas y complementarias. Aquí puede encontrar un interesante resumen. De ahí que el ser humano óptimo sea la pareja.

Mientras la falta de reconocimiento de la realidad sea la que predomine en el espacio político, la obsesión sexual se traducirá en daños crecientes para ambos y especialmente para la mujer, y no solo en las ITS, sino en la extensión de la pornografía y la prostitución, y su acceso a edades más tempranas, la cosificación de la mujer, porque el fin fundamental, en relación a ella, es la práctica sexual, y, con la cosificación, la violencia y la ofensa.

FORUMLIBERTAS, EDITORIAL, 27/07/18

LOS COSTES OCULTOS DE LOS TRATAMIENTOS DE INFERTILIDAD

En un reciente artículo(1) publicado en el British Medical Journal se analizan algunas causas que, al parecer, pueden incrementar los costes originariamente atribuidos a la fecundación in vitro.

Anualmente se estima que el sistema sanitario público de Inglaterra dedica a las prácticas de fertilización in vitro 78 millones de euros. Una primera cosa que sorprende es que los servicios públicos ingleses solamente permiten a las mujeres que acuden a la fertilización in vitro utilizar tres ciclos de fertilización, cuando la mayoría de las clínicas europeas privadas ofertan seis.

En 2016, el 59% de los ciclos de fertilización que se dieron en el Reino Unido se financiaron privadamente. El coste medio de cada ciclo es de 3.348 libras, aunque dichos costes varían ampliamente de una clínica a otra. Pero a ello hay que añadir otros costes por los fármacos utilizados, la sedación, los análisis de sangre y los costes administrativos, lo que puede aumentar la factura entre 655 y 2335 libras por ciclo. Pero, además, se pueden añadir otras 3.500 libras por diversos servicios médicos adicionales. Para calcular el coste total, hay que multiplicar lo que cuesta cada ciclo por el número de ciclos de fertilización a los que la mujer pueda acceder, que por media son seis.

¿Qué otros costes económicos se pueden añadir a la fecundación in vitro?

Uno de los principales, son los riesgos económicos derivados de los embarazos múltiples que se suelen dar secundariamente a la fecundación in vitro, como manifiesta la presidenta del Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos del Reino Unido, Lesley Regant.

El número de embarazos múltiples es cuatro veces mayor en las fecundaciones in vitro que en la vía natural y los mismos pueden asociarse con aumento de diabetes gestacional, hemorragias post-parto, bajo peso al nacimiento, nacimientos prematuros, y depresión post-natal(2). También parece confirmado que los niños nacidos por fecundación in vitro presentan un mayor índice de defectos neonatales, 1,32 veces más que los nacidos por vía natural(3). Incluso un 30% de las mujeres que acuden a la fertilización in vitro pueden padecer un síndrome de hiperestimulación ovárica(4)  y es indudable que tratar todos los cuadros clínicos anteriormente citados implica un objetivo incremento de recursos económicos.

Otros campos menos explorados, pero del que cada vez se tienen más evidencias, son los trastornos mentales que pueden acompañar a la fecundación in vitro, que normalmente también requieren dedicación económica. Así, incluso a los 10 años de la fecundación in vitro, se pueden detectar en las mujeres elevados niveles de depresión y ansiedad. También un estudio llevado a cabo en 2011 en Dinamarca(5) ha puesto de manifiesto que las mujeres que no consiguen tener el tan deseado hijo tienen el doble de riesgo de suicidio que las mujeres que sí lo han conseguido.

Por otro lado, otra razón por la que se pueden incrementar los costes de la fecundación in vitro es por la propaganda engañosa que a veces acompaña a estas prácticas, en las que se exageran las perspectivas de poder alcanzar el hijo y también porque el 30% de las clínicas europeas de procreación asistida informan a sus clientes tener mayor expectativa de conseguir el hijo que las que en realidad tienen(6).

Asimismo, el uso de la fecundación in vitro, que hasta el año 2000 prácticamente solo se usaba para enfermedades de las trompas de Falopio, se ha extendido a un 60% de los casos de infertilidad de causa desconocida o la subfertilidad masculina(7), lo que sin duda está contribuyendo a un incremento de los gastos, no estrictamente debidos a la técnica de fecundación in vitro.

Es decir, parece que los costes ocultos de la fecundación in vitro son bastante mayores de lo que en principio parecen atribuibles a este tipo de técnicas.

Referencias:

1.

Excellence NIfHaC. Fertility: assessment and treatment for people with fertility problems. ; 2013.

2.

RCOG Scientific Impact Paper. Multiple Pregnancies Following Assisted Conception. Scientific Impact Paper. 2018; 22.

3.

Hansen M, Kurinczuk JJ, Milne E, de Klerk N, Bower C. Assisted reproductive technology and birth defects: a systematic review and meta-analysis. Human Reproduction Update. 2013; 19: p. 330-53.

4.

Olivennes F, Mannaerts B, Struijs M, Bonduelle M, Devroey P. Perinatal outcome of pregnancy after GnRH antagonist (ganirelix) treatment during ovarian stimulation for conventional IVF or ICSI: a preliminary report. Human Reproduction. 2001; 16: p. 1588-91.

5.

Kjaer TK, Jensen A, Dalton SO, Johansen C, Schmiedel S, Kjaer SK. Suicide in Danish women evaluated for fertility problems. Human Reproduction. 2011; 26: p. 2401-7.

6.

Boivin J, Bunting L, Koert E, Ieng UC, Verhaak C. Perceived challenges of working in a fertility clinic: a qualitative analysis of work stressors and difficulties working with patients. Human Reproduction. 2017; 32: p. 403-408.

7.

Authority HFaE. Family treatment 2014-2016; trend and figures. [Online].; 2018. Available from: http://ifqtesting.blob.core.windows.net/umbraco-website/1783/fertility-treatment-2014-trends-and-figures.pdf.

Dr. Justo Aznar

Observatorio de Bioética

Universidad Católica de Valencia

Observatorio de Bioética – Universidad Católica de Valencia

Bioética y defensa de la familia

ZENIT – 20 julio 2018

LOS CASOS DE HEPATITIS A SE DISPARAN EN BARCELONA: EL 90% SON DEL COLECTIVO GAY

El número total pasa de 4 a 103 casos en un año. Muchos se infectaron en las fiestas de sexo y drogas “chesmex parties”, según la Agencia de la Salud Pública.

En una rueda de prensa convocada por STOP Sida para presentar su nueva campaña de prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS), Fernández ha explicado que existe un brote de hepatitis A en Cataluña, pero también en otros puntos de España como Madrid o Andalucía y en varias ciudades europeas. En este sentido, ha señalado que del total de casos registrados, casi el 90 % corresponde al colectivo de hombres que tienen sexo con otros hombres, muchos de ellos, además, diagnosticados de VIH.

Muchos de los infectados, en las “chesmex parties”

El epidemiólogo ha asegurado que de la pequeña muestra analizada (unos 15 casos) han identificado un patrón en común, y es que muchos de los infectados habían participado en fiestas sexuales con drogas, las llamadas “chesmex parties”, que explican el incremento significativo de otras enfermedades infecciosas, como la sífilis o la gonorrea.

Para revertir esta tendencia, la Agencia de Salud Pública de Barcelona dispondrá de un estand durante las fiestas del Orgullo LGTBI en el que vacunará de hepatitis A y llevará a cabo también una campaña de sensibilización a través de Grindr, una aplicación móvil de citas dirigida al público gay.

El incremento de casos también se da en otras enfermedades infecciosas, como la gonorrea -que ha pasado de los 600 casos en 2015 a cerca de 1.000 en 2016- y la sífilis -de la que se detectaron 500 casos en 2015 y 700 en 2016-.

Fernández ha asegurado que la importante subida de casos de gonorrea se puede explicar porque se han habilitado más puntos de detección rápida en Barcelona durante el 2016, un motivo que no sería válido en el caso de la sífilis, ya que su sistema de detección no ha variado y, sin embargo, el número de episodios se ha disparado un 40 %.

El fenómeno es multicausal y algunos de los motivos son el descenso del uso del preservativo dentro del colectivo homosexual, la existencia del “chemsex” y de las aplicaciones móviles, que incrementan el número de parejas sexuales que tiene una misma persona.

Por otra parte, hay un dato positivo: el número de casos de VIH ha bajado ligeramente, sobre todo porque se ha conseguido que más gente se haga las pruebas de detección y más gente ha comenzado el tratamiento, ya que está demostrado que cuando una persona toma la medicación, su carga viral baja y el riesgo de contagio también.

En los últimos años, el ránking de las enfermedades infecciosas de declaración obligatoria ha cambiado y, si antes la tuberculosis ocupaba el primer lugar, ahora es la cuarta, mientras las más comunes son la gonorrea, la sífilis y el VIH, en ese orden.

Manuel Fernández también ha subrayado la alta prevalencia del Virus del Papiloma Humano (VPH) y por eso ha pedido que, como ya se hace en otros países, se vacune también a los adolescentes varones, ya que los jóvenes homosexuales “también tienen relaciones sexuales anales y pueden desarrollar un cáncer igual que ellas”.

Por Forumlibertas.com 23/06/17

Dos mil mujeres denuncian daños por los efectos secundarios del anticonceptivo Essure

Dolores, inflamaciones, problemas menstruales e infecciones múltiples debido a que los médicos incumplen el protocolo marcado por la Sociedad de Ginecología

La Plataforma Libres de Essure cifra en 1.850 casos el número de mujeres afectadas en España por los efectos secundarios del anticonceptivo. A raíz de las quejas recibidas, se implantó una guía de colocación y retirada del dispositivo que las afectadas denuncian que se está incumpliendo.

Essure es un dispositivo metálico de Bayer, formado por dos muelles, que se introduce en los conductos ováricos de una mujer que no desea quedarse embarazada. Una vez colocado, los muelles provocan una inflamación que obstruye el paso de espermatozoides.

Se trata de un método más cómodo y barato que la ligadura de trompas, ya que no requiere anestesia ni cirugía. Desde su creación a principios de siglo, se han colocado alrededor de un millón de implantes en todo el mundo y unos 80.000 en España.

El problema son los efectos secundarios que puede provocar, como dolores en distintas zonas del cuerpo, inflamaciones, problemas menstruales o infecciones múltiples. Las afectadas se asociaron y empezaron a trasladar quejas a distintos organismos sanitarios.

Esto provocó que la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) elaborara un protocolo para evaluar e informar debidamente a las pacientes antes de implantar el dispositivo. Además de valorar los efectos nocivos que éste pueda llegar a acarrear después de su colocación. Y su condición para retirarlo en el caso de que les cause problemas.

Pero las afectadas están denunciando que esta guía no se está siguiendo correctamente. Para empezar, en algunas consultas de ginecología ni siquiera la conocen y son las propias pacientes quienes tienen que informarles de su existencia.

También denuncian que algunos facultativos médicos les hacen diagnósticos sin pruebas, relacionando los síntomas con la edad, el peso o una menopausia precoz, sin comprobar si el origen de los mismos pueda estar en el implante.

En algunos casos lo achacan al “desconocimiento” y en otros al “interés” para evitar que las estadísticas de Essure cambien y se mantengan en el 1,5% de fallos. Muchas de las afectadas continúan en listas de espera o descartando otras enfermedades como una Artritis Reumatoide, Fibromialgia, Espondilitis o Sacroelítis.

Retirada del Essure

A la hora de retirar el implante pueden quedar restos en el útero que impiden que los síntomas desaparezcan. Las afectadas avisan de casos en los que el médico certifica en su informe que el dispositivo salió entero cuando no lo hizo.

Y después pasan “un auténtico calvario” para demostrarlo ya que el profesional se escuda en que ya fueron operadas reforzando así su argumento de que no enfermaban por culpa del Essure.

Cuando lo logran y se les retira el útero por completo, comprueban que los efectos desaparecen. Por eso demandan poder exigir este método en caso de duda. El problema es que algunas de las mujeres que han sido operadas en varias ocasiones han llegado a perder las trompas o incluso los ovarios, entrando en una menopausia precoz.

Las afectadas ya se han reunido con varios organismos sanitarios como la SEGO y han logrado que la Audiencia Nacional tramite la primera demanda por el anticonceptivo Essure en España. Pero su objetivo es imitar a Brasil y retirar definitivamente el producto del mercado.

Por FORUMLIBERTAS.COM