ESPAÑA: IDEOLOGÍA DE GÉNERO CONTRA ESTADO DE DERECHO

El debate está abierto, y ciertamente no es la defensa de la mujer y sus derechos lo que está en cuestión, sino sus excesos, que justifican en su nombre la imposición de una ideología que dice cosas como esta: “que un hombre te golpee, te asesine y te deje tirada semidesnuda entre unas matas es fruto de un sistema en el que las mujeres no valemos nada… porque pueden hacerlo-los hombres -y el sistema los ampara…- nos matan al igual que los niños mueren de hambre en África”.

Este tipo de discurso falso y demagógico se ha aceptado como normal, al tiempo que se ha vituperado el proponer que los menores y los ancianos tengan un nivel de protección semejante al de las mujeres. Se considera un insulto que alguien diga que prefiere el rosa para las niñas, y se acusa a los niños de integrar el patriarcado porque con la pelota ocupan la mayor parte del patio, mientras las niñas se reúnen a hablar en una esquina, como si no existiera una elección natural y se las segregara. Es el mismo discurso que equipara la crítica a lo que hace una mujer, con el asesino de Laura. Es la negación a toda crítica de hechos, descalificando como persona a quien la hace. Es la intransigencia radical y la deriva totalitaria, que no admite oposición. Todo al servicio de la argumentación de la ideología de género para quien el chivo expiatorio no es el burgués y el kulakde los bolcheviques, ni el judío de los nazis, sino el “Hombre”, todos los hombres, el patriarcado.

La defensa de los derechos y la seguridad de la mujer debe ser eso, y no instrumentalizar esta necesidad confundiéndola con la perspectiva de género, que es una ideología política que criminaliza al hombre y destruye la naturaleza humana. Y aquellos derechos y aquella seguridad no pueden ser incompatibles con los de los realmente más débiles y desatendidos, los menores y los ancianos. No puede ser que el único delito que realmente importe a los políticos y la atención mediática sea la violencia de la pareja o el morbo de la agresión sexual. Porque, incluso, cuando la mujer es agredida o asesinada en otras circunstancias, como la anciana en su casa o la enferma desatendida, esto ocupa una atención y un interés marginal, porque no responde a la lógica del patriarcado, agrediendo, violando, matando mujeres.

La ideología de género está destruyendo los cimientos de la convivencia. Es contraria al Estado de derecho, y como ideología que es, ha de ser excluida de nuestra legislación y de las escuelas públicas. No puede formar parte del estudio obligatorio en nuestras universidades, como no lo es el marxismo, el conservadurismo o cualquier otra ideología. No puede ser objeto de subvenciones como tal ideología, y en todo caso, como los demás en función de lo que haga de servicio y sirva. Hay que volver a un Estado de derecho y rechazar el estado de una creencia, una ideología. Hay que recuperar un estado en el que los problemas y necesidades se valoran por su dimensión real y objetiva, y por la debilidad de quienes lo sufren. Se ha de recuperar el principio de la presunción de inocencia, de la equidad, y de procurar las respuestas de acuerdo con el grado de necesidad y dependencia, sea niño, mujer u hombre.

POR FORUM LIBERTAS

 

PEOR DEMOGRAFÍA, PEOR ECONOMÍA

El declive demográfico que se está viviendo en gran parte de Occidente trae consigo unos efectos devastadores y de difícil solución. La ONU advierte que en 2035 más de la mitad del crecimiento de la demografía será formado por personas de más de 60 años

 

 

 

 

 

 

 

Después de que Occidente experimentará un gran crecimiento demográfico, ahora se encuentra en una fase nueva: el envejecimiento de la sociedad. Más allá de los problemas lógicos de la existencia de una predominancia de personas con una media alta de edad, este escenario desencadena una serie de efectos que afectan a la totalidad de las estructuras de las cuales se fundamenta la economía.

No sólo los distintos estudios de los últimos años alertan sobre este silencioso enemigo: La ONU admite que “en los próximos cuarenta años el 58% del crecimiento de la población mundial se corresponderá con el incremento del número de personas de más de 60 años, mientras que solo un 6% se corresponderá con personas de menos de 30 años”.

Demografía

Tanto es así que Naciones Unidas prevé que, “para el 2035, la población de niños menores de 5 años, ya en declive en muchos de los países desarrollados, caerá también a nivel global”.

“Esto significa que la cifra de población mundial podría estar descendiendo con el cambio de siglo, sobre todo si las tasas de fecundidad no rompen con la tendencia a la baja”, añade.

En más de 75 países, la tasa de fecundidad está muy por debajo del nivel de reemplazo —2,1 hijos por mujer— necesario para mantener la mano de obra en los niveles actuales. Un buen ejemplo de ello es el estancamiento económico de Japón por su déficit de natalidad originado en los años setenta del siglo pasado; y la caída del índice de fecundidad en China en los posteriores años noventa.

Menos natalidad, menos crecimiento

El economista Josep Mestres describe las nuevas amenazas que poco a poco son más latentes. El autor del estudio económico apunta la relación entre el crecimiento económico y la natalidad del país. Si bien los países que actualmente muestran un mayor crecimiento tienen altas tasas de natalidad, en Occidente las tendencias demográficas irán desacelerando las economías.

Eléctrico

La disminución de la población en edad laboral reducirá de manera significativa el crecimiento en los países de la OCDE entre 2015 y 2025. En promedio, se estima una reducción de la tasa de crecimiento potencial del 0,64%.

Cabe destacar que el impacto no se produciría solo por el menor crecimiento de la fuerza laboral, sino también por la reducción de la productividad laboral asociada al envejecimiento.

POR FORUM LIBERTAS

¿CAMINO A LA RECESIÓN? SE DISPARA LA DEUDA ESPAÑOLA

En el último trimestre España ha registrado la mayor deuda jamás alcanzada por la economía. Los esfuerzos por la recuperación económica podrían quedar en balde

España ha marcado un máximo histórico en cuanto a endeudamiento se refiere. La deuda en el último trimestre ha alcanzado la cifra de los dos billones de euros, un umbral jamás alcanzado en España. La cifra de deuda pública pone en cuestión la senda de recuperación económica que emprendió España en los últimos años.

Entre septiembre de 2017 y septiembre de 2018, la deuda total con el extranjero ha subido en 76.000 millones de euros. Mientras que la deuda de las Administraciones y la de los bancos también siguen con un comportamiento alcista, creciendo respectivamente 38.000 y 24.000 millones. Sin embargo, la deuda empresarial desciende unos 22.000 millones de euros.

Deuda

En sus últimos informes, el Banco de España y el FMI han alertado de que España padece un problema de alta deuda pública y externa. Y para seguir haciendo frente a esos pagos tiene que generar continuos superávits con el exterior. Lo que a su vez implica que tiene que mantener la competitividad. Hasta ahora España ha combinado crecimientos robustos del PIB con saldos positivos con el exterior, un hecho inimaginable en periodos de expansión anteriores.

Sin embargo, en los últimos meses el saldo se ha deteriorado con rapidez. Todavía aguanta con un 1,4% del PIB frente al 2,1% anotado un año antes. Pero el Banco de España advierte “un posible agotamiento del proceso de ganancia de competitividad observado tras la crisis”. Y una disminución de la deuda pública ayudaría mucho, señalan siempre los organismos internacionales.

bancos

Pese a siete años de superávit con el exterior y cinco de crecimientos, la deuda externa se corrige más lento de lo deseable. Sigue repuntando en euros. Y ha descendido en proporción al PIB desde el 174% al 167%, una medida más apropiada porque tiene en cuenta la capacidad de pago. Aun así, la reducción resulta escasa porque la caída del endeudamiento privado ha sido sustituida por la escalada de la deuda pública. Y el 43% de los bonos españoles están en poder de inversores foráneos, según cifras del Tesoro.

Como destaca el FMI, España es el Estado de la zona euro que más necesidades de financiación presenta en función de su PIB, solo superado por Italia y empatado con Bélgica. En 2018 ha refinanciado un 17% del PIB en deuda pública, por encima de los 200.000 millones. Y hace queEspaña sea muy vulnerable a las subidas de tipos.

Además, los bancos han vuelto a subir la deuda exterior, lo que revela una falta de ahorro interno. Según explican los economistas, lo ideal sería que el país generase el suficiente ahorro como para poder autofinanciarse.

FMI

En el pico de la burbuja, España pedía prestados fuera unos 100.000 millones que se dedicaban a financiar la burbuja inmobiliaria y a la expansión internacional de las grandes empresas y bancos. En aquel momento existía un gran exceso de liquidez mundial, y los inversores se peleaban por encontrar activos seguros y rentables. España y el ladrillo español parecían una buena apuesta, máxime cuando además contaba con el respaldo de la zona euro.

La deuda con el exterior se disparaba. Los bancos españoles acudían al mercado para financiarse emitiendo titulizaciones y cédulas hipotecarias. Y con ese dinero podían seguir prestando. Hasta que cambiaron las perspectivas cuando se inició la crisis. Surgen las fisuras y se percibe que esa deuda ya no tiene el respaldo europeo.

POR FORUM LIBERTAS

LA LEY ISLÁMICA ENTRA EN EUROPA A TRAVÉS DE GRECIA

¿Quieren una apuesta segura? Pues ya pueden ir apostando a que los debates en torno a las consecuencias de la presencia del Islam en Europa serán cada vez más frecuentes. Lógico, si tenemos en cuenta el número creciente de musulmanes que viven entre nosotros pero, sobre todo, debido a la propia naturaleza del Islam.

Porque el islam no es una religión, o si quieren mayor precisión, no es sólo una religión, al menos desde nuestra noción de lo que significa el hecho religioso. Para el Islam no es concebible ninguna distinción entre ámbitos religioso, político, legislativo, social…

Es por ello que el Islam implica la imposición de la ley islámica, la Sharia, allá donde tiene la suficiente fuerza para hacerlo. Es ésa la situación ideal, aquella a la que debe aspirar todo buen musulmán, en cambio, la vida en una tierra donde no se aplique la ley islámica es un mal que puede y debe ser soportado mientras no haya otra alternativa. No es pues de extrañar que, a medida que ganan en fuerza, los musulmanes intenten conseguir la aplicación de la ley islámica, inicialmente sólo para ellos, para más adelante llegar a una situación equiparable a los estados donde hoy en día se aplica la Sharia.

La cuestión ya no es un debate teórico, sino que está llegando a nuestros tribunales y ya tiene consecuencias prácticas de enorme gravedad. El pasado mes de octubre Nicolás de Cárdenas nos explicaba que  el director del Centro Europeo para la Ley y la Justicia, Gregor Puppink, alertaba de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha optado “por la concepción musulmana” de la libertad de expresión “de conformidad con la ley de la Sharia” al condenar a una mujer que, en el curso de una conferencia titulada ‘Conocimientos básicos sobre el Islam’ celebrada en Austria, aseguró sobre el matrimonio consumado de Mahoma con una niña de 9 años: “¿Cómo lo llamamos si no es pedofilia?”.

Ahora llega otra sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que hace saltar, definitivamente, todas las alarmas. Hasta el pasado 18 de diciembre el citado Tribunal consideraba que la Sharia era, por su propia naturaleza, incompatible con los valores expresados en las declaraciones de derechos humanos. Ya no es así después de que el 19 de diciembre se dictara sentencia del caso Molla Sali v. Grecia: ahora el Tribunal acepta la aplicación de la Sharia en Europa en ciertas condiciones, lamentablemente imprecisas.

Ha sido Gregor Puppink quien ha recordado que en 2003 el TEDH confirmó la disolución de un partido político islamista porque pretendía instaurar la Sharia en Turquía: los jueces de Estrasburgo concluyeron que existía “incompatibilidad de la Sharia con los principios fundamentales de la democracia” y con las normas de la Convención europea de los derechos del hombre.

Ahora el Tribunal cambia de criterio, evita esta condena de principio de la Sharia y acepta su aplicación como supletoria del derecho común griego. De hecho, la aplicación de la Sharia en Grecia tiene una larga historia: al arrebatar al Imperio otomano la Tracia occidental, Grecia siguió aplicando la Sharia a la población musulmana, algo que se recogió en los tratados de Sèvres (1920) y Lausanne (1923). De este modo, la Sharia se ha estado aplicando de modo obligatorio a los musulmanes de Tracia en materia de matrimonio, divorcio y sucesión.

Es esta aplicación contra la que una mujer griega llevó a Grecia al TEDH al verse privada de la mayor parte de la herencia de su difunto esposo al aplicarse la Sharia en contra de la voluntad de éste, que quería legarle sus bienes en aplicación del derecho común. La justicia griega anuló ese testamento sobre la base de que un matrimonio musulmán tiene la obligación de aplicar la Sharia a la herencia, lo que significa que la mayor parte de la herencia va a parar a las manos de las hermanas del difunto. El Tribunal ha condenado la aplicación forzosa de la Sharia, algo que la misma Grecia ya había anticipado cuando, a principios de este año (pendientes aún de la sentencia del TEDH) aprobó que el recurso a la Sharia fuera opcional.

Pero la sentencia no sólo descarta la obligatoriedad de la Sharia, sino que expone las condiciones para la aplicación de la Sharia en Europa. El tribunal estima que un Estado puede, si así lo desea, “crear un cuadro jurídico determinado para acordar a las minorías religiosas un estatuto especial que implique privilegios particulares”. O sea, que un Estado europeo puede conceder a su comunidad musulmana la libertad de regirse por las leyes de la Sharia sin que esto contravenga la Convención europea de derechos del hombre. ¿Bajo qué condiciones? Se habla de dos: el respeto a la voluntad de los interesados y los mucho más oscuros “intereses públicos importantes”.

En relación a la primera condición, el Tribunal habla del “derecho a la libre identificación”, esto es, nadie puede obligarme a ser considerado miembro de una comunidad determinada. Esto significaría que la Sharia sólo puede aplicarse sobre alguien si previamente lo ha aceptado. Sobre el contenido de la propia Sharia el Tribunal no emite opinión alguna, aceptando que cualquiera puede renunciar a ciertos derechos por motivos religiosos con el único límite de aquel difuso “interés público importante” que el tribunal ni define ni aclara a través de ejemplos. Eso sí, recoge la preocupación que sobre ciertos aspectos de la Sharia, especialmente sobre los relativos a las mujeres y a los niños, han expresado algunos organismos internacionales, pero sin hacer suya ninguna crítica o precaución.

No es difícil prever una creciente aplicación de la Sharia entre los musulmanes que viven en Europa y que así lo deseen (y qué difícil será, de hecho, para muchos de ellos optar por el derecho común y separarse así de su comunidad). Permítanme otra previsión: las feministas más radicales no impulsarán ni una sola protesta.

POR FORUM LIBERTAS

LA AGENDA DE GÉNERO SIGUE AVASALLANDO EL DERECHO DE LOS PADRES A DECIDIR SOBRE LA EDUCACIÓN DE SUS HIJOS

Con la excusa de “no discriminar” se pretende que los varones también pueden menstruar, lo cual es biológicamente un disparate

Montevideo Portal informa que “a los niños de la escuela primaria en Brighton, Reino Unido, se les explicará que los niños también pueden tener menstruación, para evitar incomodidades a los alumnos transgénero.”

Las escuelas de la ciudad ofrecerán asesoramiento sobre la menstruación a niños y niñas después de que la autoridad local haya ofrecido nuevas pautas para minimizar el riesgo de ofender a los alumnos transgénero, publica el periódico Evening Standard.

El Consejo de Brighton y Hove, que tiene una mayoría laborista, declaró que los maestros deberían enseñar sobre los períodos menstruales de una manera que incluya a todos los géneros. Sin embargo, dicho Consejo ha enfrentado críticas sobre las nuevas pautas que establecen que “los niños y hombres trans y las personas no binarias pueden tener períodos”.

Los lineamientos también indicaban que los dispensadores para tampones y otros productos relacionados con la menstruación deberían proporcionarse en los baños de hombres y mujeres!?

“Al alentar la educación efectiva sobre la menstruación y la pubertad, esperamos reducir el estigma y asegurarnos de que ningún niño o joven se sienta avergonzado de pedir productos de época dentro o fuera de la escuela si los necesita”, detalla el Consejo en un comunicado.

“Creemos que es importante que todos los géneros puedan aprender y hablar sobre la menstruación juntos. Nuestro enfoque reconoce el hecho de que algunas personas que tienen períodos son trans o no binarias”, concluye.

No se trata de enseñar a los varones que las mujeres tienen períodos menstruales para que las comprendan y ayuden, con lo cual estamos de acuerdo porque está dentro de la materia biología de la sexualidad,  sino otra cosa muy diferente que implica desarrollar la agenda de género: inventar ficticiamente una “menstruación virtual” en varones que se autoperciben como transgénero y quieren ser mujeres pero que JAMAS PORDRAN MENSTRUAR POR LA SENCILLA RAZÓN QUE CARECEN DE ÚTERO DE ANATOMIA Y FISIOLOGÍA FEMENINAS! Con la burda excusa de no discriminarlos les alientan la construcción de que también ellos pueden menstruar. Lo cual es macabro.

Es lo que hace siempre la ideología de género: ignora olímpicamente la realidad biológica y “construye” otra que es falsa porque se opone a la realidad. Es decir, pretende que la naturaleza se acomode a la ideología y no al revés, lo que implica un grave trastorno de pensamiento y conductual.

Lamentablemente esta agenda construida por el feminismo radical de género y los lobbys LGBTIQ, parte premeditadamente de la base de que la superestructura del pensamiento debe gobernar y hasta cambiar la objetiva naturaleza que dice que los seres humanos tienen cromosomas XX y XY y no hay nadie que nazca transgénero ni con ningún género siquiera porque todos vinimos al mundo con un sexo bien determinado: varón o mujer. Con los genitales correspondientes (salvo raros casos de hermafroditismo) al sexo cromosómico y genético determinado al momento de la concepción del óvulo por el espermatozoide que lo fecundó naturalmente dentro o artificialmente fuera del seno materno (FIV).

Todo esto es alentado desgraciadamente por ONGs y por algunos conocidos organismos internacionales en perjuicio del derecho de los padres a decidir sobre la educación de sus hijos, reconocido por las Constituciones de los Estados pero además, violando la laicidad porque los Estados no deben profesar ninguna creencia ni ideología como oficial.

“Debe respetar la laicidad consustancial al Estado, absteniéndose de imponer un credo, una filosofía o una ideología como oficial. De manera tal que, así como si en las aulas se impusiera una religión o un credo filosófico como oficiales se estaría violando la laicidad, también ello acontecerá si desde la Enseñanza se les pretendiera instruir a los niños, niñas y adolescentes que los sexos no existen, que las diferencias físicas y psíquicas entre varones y mujeres no existen, que todo es un tema cultural y que por ello lo verdadero es el género. Con las consecuencias conocidas que se derivan de ello como difundir las supuestas bondades de la homosexualidad, la bisexualidad, la transexualidad, y un largo etcétera.”(http://www.forumlibertas.com/hemeroteca/la-laicidad-incompatible-promocion-ideologia-suya/)

Los políticos y gobernantes de occidente, en general, no quieren ser “políticamente incorrectos” y entonces aun los que disienten con esta ideología no se animan a expresarlo en los Parlamentos de sus países por lo que los pocos que levantamos nuestras voces en el desierto lo seguiremos haciendo aun a costa de persecución y martirio!.

EL MATRIMONIO GARANTÍA DE LAS RELACIONES FAMILIARES

Si la familia es una institución capaz de cumplir las vitales funciones que veíamos anteriormente, es porque se fundamenta en un cimiento excepcional: sólo el pacto matrimonial es capaz de crear esos lazos familiares tan fuertes; sólo la entrega mutua incondicional y permanente de los cónyuges puede servir de base al resto de la construcción familiar. Sobre la mera relación de hecho —continuidad, no fidelidad— no puede construirse el complejo entramado familiar que coadyuva al bien común. Esta base sobre la que se sustenta la familia es tan importante, que sin matrimonio la familia no existe. Cualquier otro tipo de compromiso no tendría la fuerza suficiente como para sustentar una institución tan importante. ¿Cómo crear los vínculos de afecto y entrega sin límites que deben regir las relaciones entre todos los miembros de la familia, si ya en el pacto fundacional —unión de la pareja— ponemos límites al compromiso o ni siquiera existe compromiso? Así lo sigue entendiendo la mayoría de los españoles, cuando manifiestan en un 70% que el matrimonio es la mejor forma de unión (encuesta del CIS de fecundidad y familia en España).
Otras ventajas de la unión matrimonial como cimiento de la familia son la estabilidad económica que aporta a sus miembros y la mayor adaptación social de los hijos, concretada en su rendimiento escolar y salud psíquica. La probabilidad de violencia doméstica es muy superior entre las parejas de hecho (13%) que en los matrimonios (4%). Con respecto a los hijos, vivir con un padrastro o madrastra es el factor más frecuente de malos tratos infantiles; y la posibilidad de ser víctima de abusos sexuales es cuarenta veces superior que cuando se convive con ambos progenitores.
Por otra parte, sólo el matrimonio tiene respaldo constitucional como contrato fundacional de la familia: artículo 32.1. — El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica. Otros pactos públicos o privados podrán ser libremente establecidos entre hombre y mujer y generarán formas de convivencia distintas de la familia; pero no son un derecho constitucional. Por lo tanto, el legislador sólo deberá contemplarlos y protegerlos cuando contribuyan especialmente al bien común.
El concepto de familia podría confundirse con el concepto sociológico de convivencia, que permite una interpretación más abierta; pero el concepto de matrimonio es jurídico y está muy bien determinado: “es la forma legítima de formar una familia”. Desde el punto de vista jurídico, el matrimonio es el único pacto que determina la seguridad jurídica de las relaciones familiares. Una pareja sabe claramente cuándo está casada y cuándo no; de lo que se derivará la existencia o no de una serie de derechos y deberes recíprocos y sociales; y también el resto de la sociedad sabrá a que atenerse. Es en el caso de que sí estén casados en el que se puede hablar de la existencia de familia, conociendo todos con certeza cuáles son las relaciones jurídicas existentes entre sus miembros. Cuando no hay matrimonio, tampoco hay familia porque no existen relaciones jurídicas ni recíprocas ni frente a la sociedad. A partir de este principio, resulta más fácil entender la definición de familia propuesta al principio.
Por todo esto es muy importante que no exista ambigüedad con respecto a lo que se entiende por matrimonio y por cónyuge; y resulta una barbaridad jurídica y social admitir como matrimonio —elemento fundacional de una familia— a la unió entre dos personas del mismo sexo. Este falso progresismo social que consiste en relativizar todo, en dar todo por válido, en confundir las instituciones, únicamente lleva al caos social. Tenemos que repetir que una cosa es la permisividad y tolerancia con las actitudes privadas y otra, muy distinta, confundir las instituciones jurídicas. Este problema lo han zanjado en Estados Unidos (vanguardia del progresismo social) de una vez por todas con la “Ley de Defensa del Matrimonio”, aprobada por el Senado el 11-9-96 (con el beneplácito del entonces presidente Clinton), que dice textualmente: “…para determinar el sentido de cualquier norma, regulación o interpretación de los distintos departamentos administrativos y agencias de los EE. UU., el término matrimonio significa solamente una unión legal entre un hombre y una mujer como marido y esposa, y el término cónyuge se refiere tan sólo a una persona del sexo contrario que es marido o esposa”. Su progresismo social no les ha impedido ver que la tolerancia tiene como límite el bien común: y el matrimonio es un importante bien común actualmente necesitado de defensa.
Por otra parte, la ambigüedad introducida por las leyes de uniones de hecho de algunas Comunidades Autónomas atenta contra la seguridad jurídica, tanto de los unidos (no se sabe si han formalizado algo que no querían formalizar) como del resto de la sociedad (no sabe si de los derechos concedidos a los unidos se derivará alguna obligación en favor de ésta). Si se pretendía regular una forma de convivencia distinta del matrimonio, se debería haber hecho con la suficiente diferenciación jurídica. Si se pretendía regular una nueva forma de matrimonio, se deberían haber contemplado tanto derechos como deberes; y tanto los recíprocos entre los contratantes, como los que nazcan con el resto de la sociedad.
La realidad es que con estas Leyes únicamente se ha pretendido otorgar derechos a una situación de hecho, con el único objetivo de allegar votos o satisfacer el llamado complejo progresista del que hacen gala algunos políticos. Y la consecuencia es que homologar las parejas de hecho es discriminar a la familia: es injusto tratar igual a los distintos. Se ha reducido la familia a un mero centro de consumo con el que el único compromiso social es elevar su calidad de vida. A la inversa, cualquier tipo de convivencia que consuma es considerado familia. Es curioso que el Estado únicamente persiga la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos, cuando para muchas personas su principal y más dramático problema es la dificultad de realizar su proyecto de vida familiar: se ofrecen soluciones a los problemas económicos, mientras se ignoran —o se juega frívolamente— con los problemas sociales.
La consecuencia de esta frivolidad progresista es evidente: la fidelidad entre los menores de 30 años es del 50%; ha crecido el porcentaje de cohabitación; tenemos la más baja natalidad del mundo; el porcentaje de familias monoparentales (soltería, divorcios, viudedad) ronda el 5%; el porcentaje de niños extramatrimoniales se ha elevado al 11%; ha disminuido la nupcialidad y ésta se retrasa hasta los 27-30 años; se ha reducido drásticamente el número de familias con 5 o más miembros. La sociedad se asusta hipócritamente con estos datos, porque una sociedad con familias inestables también es inestable; pero no parece dispuesta a exigir a sus gobernantes que pongan coto a las causas.
Como decíamos al principio, el matrimonio nace con vocación vitalicia; pero desgraciadamente, en muchas ocasiones termina antes que la vida de uno de los cónyuges. Donde hay libertad humana habrá discrepancia de pareceres y planes; y en algunos casos esta discrepancia llevará a la ruptura. Pero ésta debería ser la excepción, debiendo ayudar la sociedad a llevar a término el mayor número de proyectos matrimoniales iniciados. Es obligación del Estado fortalecer en la medida de sus posibilidades —la libertad humana no puede violarse— la institución matrimonial, estableciendo una regulación de la separación matrimonial y el divorcio que persuada a los cónyuges de la ruptura, evitando la frivolidad con que

se producen muchas de ellas (desde 1982 se han producido 1,4 millones de separaciones o divorcios).
Se debe evitar que la mera existencia legal del divorcio se configure como una causa de la ruptura, al presentarse como camino fácil frente al esfuerzo necesario para superar cualquier crisis matrimonial. Por otra parte, la facilidad del divorcio introduce un elemento de desconfianza en la relación matrimonial, dificultando la entrega absoluta que es la base imprescindible de su permanencia y éxito. Se ha demostrado eficaz en este sentido establecer plazos de reflexión y reconciliación, durante los que se descubre que el remedio de la ruptura es peor que la enfermedad de la discrepancia; y a largo plazo se reconducen con éxito crisis matrimoniales que a corto —en plena confrontación— no veían salida. Por el contrario, puede constatarse que en los países europeos, cuando se ha flexibilizado la regulación del divorcio simplificado los trámites, el número de estos ha subido rápidamente.
Por otra parte, se debe fortalecer la seguridad jurídica de los cónyuges, dificultando al máximo el acceso al divorcio en contra de la voluntad de una de las partes; e incluso regulando un contrato matrimonial que no fuese nunca disoluble judicialmente sin el previo consentimiento de ambas partes. Todo ello, sin limitar la actuación de los jueces en los casos de nulidad matrimonial o de violencia doméstica física o psicológica.

IDEARIO PARTIDO FAMILIA Y VIDA

 

CUANDO EL ESTADO SE NIEGA A RECONOCER QUE LA IDEOLOGÍA DE GENERO VIOLA LA LAICIDAD ESTATAL

En mi país, Uruguay, las autoridades educativas han anunciado que “certificarán a los centros educativos que formen en perspectiva de género a niños de 0 a 3 años de edad

Lo central de lo anunciado expresa que el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) de Uruguay lanzará un sello que certificará a los centros educativos que incorporen una perspectiva de género para la formación de niños de 0 a 3 años, bajo el lema “Cuidando con igualdad”.

Así lo explicó a Efe la directora de Inmujeres, Mariella Mazzotti, quien agregó que el objetivo es que los centros de “cuidado inicial” revisen sus prácticas y capaciten a los educadores en esta temática.

Se trata de una iniciativa de Inmujeres, junto con el Ministerio de Educación y Cultura, la Secretaría Nacional de Cuidado, Uruguay Crece Contigo, el Sistema Integral de Protección a la Infancia y Adolescencia contra la Violencia y el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU).

Mazzotti explicó que será necesario “revisar” la forma en la que a los niños se les enseñan los hábitos, así como el “tipo de canciones, juegos y cartelería” que se utilizan para educarlos.

Asimismo, aseguró que también será necesario analizar cómo a los niños, dependiendo de si son varones o niñas, se les asignan determinadas tareas en los centros educativos.

Ese tipo de actividades hace que los niños vayan aprendiendo y forjando una idea de ser mujer o ser varón“, agregó la directora de Inmujeres, al tiempo que pidió inculcar en los más pequeños una idea “más abierta” sobre el género y sus roles.

Es, sin dudas, un hecho muy grave que constituye una violación de la debida laicidad estatal, por la que tanto bregó José Pedro Varela, reformador de la Escuela Pública, y sobre lo cual ya hemos escrito y publicado antes.

En ese trabajo comenzábamos diciendo:

“Nadie podrá estar en contra de la justa instrucción a los educandos y a la sociedad en general, en cuanto a la igual dignidad entre varón y mujer y a la legítima igualdad de derechos, lo que es muy distinto a lo arriba expuesto.”

“Ahora bien, cuando a nivel de la Enseñanza Pública se han introducido temas político-partidarios o religiosos proselitistas, nadie ha dudado en Uruguay en calificar esos intentos como de violación de la debida laicidad estatal. Sin embargo, parece no tenerse el mismo criterio cuando de ideología de género se trata. ¿Cuál es la razón? Porque el Estado que no sostiene religión o credo filosófico alguno no debe usar sus aulas en la Enseñanza Pública para enseñar una ideología como la de género, porque también ello viola y groseramente la laicidad.

Citemos además otra parte del artículo referido, que hace justamente a la noticia que el Estado uruguayo acaba de anunciar:

Recordemos lo que establecen las normas constitucionales del Uruguay vigentes vinculadas con este tema:

“Artículo 40.- La familia es la base de nuestra sociedad. El Estado velará por su estabilidad moral y material, para la mejor formación de los hijos dentro de la sociedad.

Artículo 41.- El cuidado y educación de los hijos para que estos alcancen su plena capacidad corporal, intelectual y social, es un deber y un derecho de los padres. Quienes tengan a su cargo numerosa prole tienen derecho a auxilios compensatorios, siempre que los necesiten.

La ley dispondrá las medidas necesarias para que la infancia y juventud sean protegidas contra el abandono corporal, intelectual o moral de sus padres o tutores, así como contra la explotación y el abuso.

Artículo 68.- Queda garantizada la libertad de enseñanza.

La ley reglamentará la intervención del Estado al solo objeto de mantener la higiene, la moralidad, la seguridad y el orden públicos.

Todo padre o tutor tiene derecho a elegir, para la enseñanza de sus hijos o pupilos, los maestros e instituciones que desee.”

De manera que resulta claro que el Estado uruguayo debe respetar y promover la familia. Debe respetar que los padres determinen que tipo de enseñanza quieren para sus hijos, por ende, también en lo afectivo-sexual.

Debe respetar la laicidad consustancial al Estado, absteniéndose de imponer un credo, una filosofía o una ideología como oficial. De manera tal que, así como si en las aulas se impusiera una religión o un credo filosófico como oficiales se estaría violando la laicidad, también ello acontecerá si desde la Enseñanza se les pretendiera instruir a los niños, niñas y adolescentes que los sexos no existen, que las diferencias físicas y psíquicas entre varones y mujeres no existen, que todo es un tema cultural y que por ello lo verdadero es el género. Con las consecuencias conocidas que se derivan de ello como difundir las supuestas bondades de la homosexualidad, la bisexualidad, la transexualidad, y un largo etcétera.

El pretendido argumento que esto es un tema de derechos humanos, y que el Estado no puede desentenderse, se desmorona muy rápidamente cuando se advierte que debe afirmarse y defenderse la igualdad de derechos entre las personas, con independencia de su sexo, como lo establece la Constitución, promoviendo a la mujer en sus legítimos derechos; pero eso no supone la necesidad ni mucho menos de tener que adoptar la ideología de género para la defensa de esa igualdad, porque termina destruyendo a la propia mujer y sus derechos!!!”

La Constitución Nacional establece en su art. 8 la igualdad ante la ley, la no discriminación, sólo debiéndose distinguir a los habitantes por sus talentos y virtudes. Y ello es con independencia de su sexo.

Estamos convencidos que el plan anunciado en la noticia del comienzo no debe llevarse a cabo por los fundamentos constitucionales que venimos de invocar.

POR FORUM LIBERTAS

 

LA FAMILIA VERTEBRA EL SISTEMA SOCIAL


La familia es la célula que vertebra todo el tejido social y, por lo tanto, resulta imprescindible. Bien es cierto que, en una sociedad libre, no se puede exigir a nadie que adopte un modo de vida concreto: la sociedad, aunque conozca sus necesidades, ha de ser tolerante con cualquier opción que no atente al bien común. Pero una cosa es la tolerancia y otra, muy distinta, es la indiferencia: la sociedad sabe qué es lo que necesita y tiene el derecho y la obligación de fomentar las actitudes que cubran dichas necesidades. Algún político lo ha explicado clarísimamente: “No atenta a la libertad de empresa, la necesidad de establecer Zonas de Urgente Reindustrialización, allí donde haga falta”. En resumen, máximo respeto hacia las opciones de vida privadas; pero potenciando aquellas que coadyuvan al bien común.
Ante el pluralismo de figuras de convivencia que se da en la actualidad, la sociedad se desconcierta y pone en duda el modelo familiar y el concepto de vida familiar. A veces, desde la vida política se promociona este pluralismo por una especie de complejo de progresía, que considera mejor todo lo que sea novedoso. Semánticamente, también provoca confusión que se denomine como familia cualquier forma de convivencia que, en muchos casos, ni siquiera es hogar (se ha llegado a hablar de familias unipersonales). También desde los medios de comunicación se aprecia una creciente hostilidad hacia el concepto de familia, porque vende más la novedad de algunos planteamientos que los modelos tradicionales. Paralelamente, han aparecido grupos de presión que tratan de obtener beneficios y privilegios que no les son propios, mientras que —hasta ahora— no han aparecido dichos grupos de presión en defensa de la familia.
Pero este panorama no puede disuadir a las autoridades de la necesidad que la sociedad tiene de fomentar la familia para asegurar su propia existencia: si la familia no lograse su supervivencia frente a otras formas de convivencia que la marginan, la propia sociedad desaparecería; la familia no sólo genera la estabilidad social, sino que sin familia simplemente no hay futuro.
Por tanto, debemos reconocer la función social que cumple la familia: cuando una familia se ocupa de sus niños, de sus enfermos o de sus mayores, no sólo genera bienestar a sus propios miembros, sino que es también fuente de estabilidad social. Sólo así la sociedad española pudo soportar el inmenso peso del elevado número de
parados que había en la década de los ochenta, y el embate del sida y la droga; y sólo así superará el esfuerzo para compensar el elevado porcentaje de ancianos que en un futuro muy próximo tendremos con respecto a la población activa. Si estas personas no hubiesen sido acogidas y mantenidas por sus familias, no habría sido posible mantener la paz social. Lo mismo ocurre con los enfermos, los discapacitados o, simplemente, con la educación de los niños preescolares.
Pero esta función social de la familia supone un peso importante para sus miembros, peso que no deben soportar sin ayuda del resto de la colectividad. La sociedad debe compartir este peso de alguna forma, además de reconocer su esfuerzo. No se puede seguir privatizando los costes derivados de la asunción de responsabilidades familiares, mientras se socializan los beneficios derivados de dichas responsabilidades. Por ejemplo, los niños de hoy serán los cotizantes que mañana mantendrán el sistema publico de Seguridad Social, del que se beneficiarán por supuesto las personas que ahora no soportan la carga de mantener y educar a esos niños. Por esto, cuando se piden ayudas para la familia no se está reclamando sino una acción de justicia social; y esta ayuda debe ser prioritaria a la ofrecida a otras formas de convivencia que no soportan un peso idéntico.
Se constata que, en nuestra incorporación a Europa, se han ido adoptando todas las medidas legislativas que perjudican a la familia (aborto, divorcio, permisividad pornográfica, regulación de uniones de hecho, etc.), mientras que no hemos adoptado ninguna de las que la benefician (ayudas, prestaciones por hijo, reducciones fiscales, etc.). España es el país de Europa que menor porcentaje del PIB dedica a ayudar a la familia (2,1% cuando la media comunitaria se sitúa en el 8,5%: ¡cuatro veces menos!); y por ello es el país del mundo con menor índice de natalidad y el que será mas viejo en el 2050. El Partido Familia y Vida cree que es el momento de modificar radicalmente esta situación; e implantar ya en España la política familiar que en Europa se viene haciendo desde hace décadas, tanto desde los partidos de la izquierda como desde los de la derecha política.
Hemos visto que, entre sus funciones, la familia es el principal creador de capital social, que es un factor imprescindible, pues sin confianza y sin cooperación un sistema social no puede sobrevivir. Por esto, no sólo es de justicia ofrecer ayuda prioritaria a la familia, sino que también se le debe reconocimiento y gratitud. Si queremos fortalecer la familia, deberemos aumentar el prestigio social de la maternidad o la paternidad; y agradecer el esfuerzo de quien renuncia a una vida social o profesional más floreciente por formar una familia mejor o más numerosa: éste es el servicio social más importante que se puede prestar actualmente en España; y debería ser compensado adecuadamente por la sociedad, además de la satisfacción personal que la formación de una familia ya lleva implícita.

IDEARIO Y PROPUESTA PROGRAMÁTICA

PARTIDO FAMILIA Y VIDA

SANTOS INOCENTES

Este concepto se perpetúa en la Historia Universal a partir del origen evangélico, que nos cuenta el evangelista Mateo en el cap. 2; cuando, nacido Jesús en Belén de Judea, vinieron de Oriente  unos magos que se presentaron en  Jerusalén diciendo: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido, pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle?”. En oyéndolo el rey Herodes, se sobresaltó y convocó a los sacerdotes y escribas, que le informaron dónde había de nacer el Cristo, en Belén.

Herodes, escondiendo sus intenciones, informó a los magos del lugar y les pidió: “Cuando lo encontréis, comunicádmelo para ir también yo a dorarle”. La estrella guió a los magos hasta el mismo portal en que estaba el Niño. Después, cuando se dispusieron a regresar, fueron avisados en sueños  que no volvieran donde Herodes, y se retiraron a su país por otro camino.

Un ángel del Señor se apareció en sueños a José  y le dijo que cogiera al niño y a su madre y huyera a Egipto, “porque Herodes  va a buscar al niño para  matarlo”.José emprende la marcha de noche y estuvo en Egipto hasta  la muerte de Herodes. Cuando Herodes vio que había sido burlado por los magos, se enfureció y envió a matar a todos los niños de Belén y toda su comarca, de dos  años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos.

Hasta aquí el relato bíblico, que  concluye con un nuevo aviso del ángel del Señor a José para que volviese a Israel, pero no a Belén sino a Galilea, a la ciudad de Nazaret. Así se cumplió el oráculo de los profetas: “Será llamado Nazareo”.

Estos primeros mártires por la causa del cristianismo  fueron llamados “Los Santos Inocentes”. La Iglesia recuerda su memoria el 28 de Diciembre. Los tiempos modernos, agnósticos,  han frivolizado este asunto trágico y las jóvenes generaciones sólo saben que es el día propicio  para reírse de las personas de buena voluntad, que por su buena fe,  no viven pendientes de sí mismos, y a los que les hacen objeto de sus burlas  o bromas pesadas, para ridiculizarlos.

La ideología imperante, siempre intenta trivializar lo más sagrado, tratando de convertir las realidades históricas, los hechos fehacientes, en cuentos chinos. Sin embargo, el concepto es muy grave porque, tras la apariencia de broma, siempre vemos el triunfo de la maldad, como la inteligencia que se burla de la bondad. Así vemos los abusos de políticos y hombres soberbios, sometiendo  a sus  dictados despóticos y arbitrarios a los inocentes  ciudadanos, obligados al cumplimiento de lo que ellos llaman cínicamente “lo políticamente correcto” y que en realidad es el tragaembudo  del “pensamiento único”, la dictadura moral del poder sobre el pueblo inerme, inocente.

Pero hoy los Santos Inocentes son también esas criaturas a las que no se les deja nacer y desde el vientre de la madre son condenados al exterminio, por razones supuestamente justificables. Y es que hoy el hombre, en su mayor grado evolutivo, pensando en un itinerario de mejora, ha llegado, en realidad, a asumir la personalidad de Dios; es decir, se ha convertido ¡en dueño de la vida y de la muerte!. Porque la eutanasia, es un eufemismo  que alude  a “quitarnos de encima a los viejos”, literalmente: “que a los viejos se les aparta, después de habernos servido bien” (como decía la canción de Serrat titulada  “A quien corresponda”).

A esta condena de la suprema soberbia humana se refiere Julián Marías, cuando en las postrimerías de su vida dijo que lo que más lamentaba de la evolución del s. XX “es que el hombre haya llegado a asumir la potestad de eliminar  a sus hijos, antes de que nazcan”. A este respecto, la corte internacional y nuestro Tribunal Constitucional  defienden los derechos del  “nasciturus”. Y es que en la ley natural y en el reino animal no vemos esta práctica sino de modo excepcional.

Por otra parte, el cristianismo considera, al revés que otras religiones orientales, con su doctrina de la reencarnación, que las almas no pasan de un cuerpo a otro sino que Dios, único dueño de la vida y de la muerte, crea un alma para cada nuevo ser, desde el momento de su concepción. Doctrina que coincide por cierto con Aristóteles, que define  al alma vital como “el primer principio de vida de los seres corpóreos”. Es decir, que la vida sobrenatural, para los que creemos que el hombre no es sólo materia mortal, sino que creemos en la trascendencia, es lo que nos espera….Porque según  Dios mismo nos lo dijo “Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra” es decir, con un alma inmortal..

Y se corrobora en numerosos pasajes, Jesús nos  habla  de esta “vida eterna”, ultraterrena: en San Juan,  cap. 12 versículo 25; en San Juan cap.6; vers:47; en San Mateo cap. 24. Versículos 31 a 46, como recompensa a “los limpios de corazón”, que oyen la palabra del Señor y la cumplen: (“Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino, preparado para vosotros desde la creación del mundo”) Y concluye San Mateo: “E irán estos a un castigo eterno y los justos a una “vida eterna” (Vers. 46).

POR EUSEBIO MURILLO (BARCELONA)