Kenia ultima los preparativos de la cumbre mundial que empieza mañana con la presencia de 164 países y en la que se debatirán temas como la mortalidad materna así como algunos controvertidos, como la planificación familiar o el aborto, que han suscitado la oposición de grupos conservadores.

Durante tres días, expertos y líderes del sector privado y público se reunirán en Nairobi para “enmendar la mortalidad materna, la violencia contra las mujeres, el matrimonio infantil o la mutilación genital femenina (MGF)”, explicó hoy a la prensa el secretario de Estado keniano de Planificación, Saitoti Torome.

“Va a ser todo sobre mujeres y niñas y el derecho sobre sus cuerpos”, dijo el delegado de Dinamarca (coorganizadora de la cumbre) para la Cumbre Internacional de Población y Desarrollo (ICPD25), Ib Petersen, quien consideró que los derechos sexuales “no son solo cosa de las mujeres, sino de todos”.

Junto a Kenia y Dinamarca, el Fondo de Población de la ONU (UNFPA) organiza este evento, que tendrá lugar del 12 al 14 de noviembre en el Centro de Conferencias Internacional Kenyatta de la capital keniana para debatir y compartir propuestas que permitan acelerar la igualdad en el mundo.

La Conferencia de Nairobi es heredera de la ICPD que se celebró hace 25 años en El Cairo, donde se acordó un programa de acción contra muchas de estas lacras y fue pionera en decir que los derechos sexuales y reproductivos eran derechos humanos.

Se espera la asistencia de más de 6.000 participantes, entre los que figuran representantes gubernamentales y parlamentarios, colectivos sociales, organizaciones no gubernamentales y miembros de la sociedad civil.

La cumbre, a la que asistirán la vicepresidenta de Costa Rica, Epsy Campbell, y varios jefes de Estado y Gobierno como los presidentes de Somalia, Mohamed Farmajo; y Uganda, Yoweri Museveni, arrancará a primera hora del martes en un acto presidido por el jefe de Estado de Kenia, Uhuru Kenyatta.

CRÍTICAS DE LOS CONSERVADORES

Sobre la mesa están también otros asuntos más controvertidos como acabar con los abortos inseguros o los derechos sexuales de todas las minorías – sin referencia explícita a la homosexualidad o la transexualidad -, lo que ha provocado críticas de grupos políticos conservadores y religiosos.

“La agenda no representa la cultura y los valores africanos y va contra la ley keniana”, consideró, en declaraciones a Efe, Ann Kioko, la portavoz de CitizenGo, un lobby ultraconservador con representación en Kenia y que ha protagonizado hoy frente al Centro de Conferencias una concentración de una decena de personas con pancartas en las que se leía “El aborto mata a nuestros niños”.

Este grupo ha entregado hoy una petición al presidente keniano con 8.000 firmas de gente que está en contra de la cumbre para que mañana, en la ceremonia, deje claro que Kenia no respalda los asuntos que abordará la conferencia.

“Hemos visto el programa del evento, hemos visto los patrocinadores, hemos visto los eventos paralelos; y es todo sobre aborto, homosexualidad, sexualización de menores”, explicó Kioko.

El representante gubernamental de Kenia aclaró en la rueda de prensa que “no hay mención al aborto o a la homosexualidad”, a pesar de que hay varios eventos programados sobre el tema, y dijo que han intentando explicar a estos grupos conservadores que éstos “no son asuntos que se vayan a discutir”.

El aborto está prohibido en Kenia y penado en todos los supuestos menos cuando corre riesgo la vida de la madre, como pasa en todos los países africanos con la excepción de Sudáfrica.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 520 mujeres mueren por cada 100.000 abortos inseguros practicados en África subsahariana, un porcentaje superior a cualquier otra región del mundo en un problema donde los datos muchas veces son inferiores a la realidad.

“Muchas mujeres en Kenia y en muchos otros países africanos no mueren porque no tengan el derecho de procurarse un aborto, mueren por las nefastas condiciones de los centros de salud”, justificó el secretario de Estado.

Desde el UNFPA, el director de Comunicación y Asociaciones Estratégicas, Arthur Erken, ha insistido en la importancia de las cuestiones que se debaten: “la posibilidad de controlar tu cuerpo y tu propia fertilidad, la seguridad de que puedes mantener un embarazado en buenas condiciones, seguramente traiga la libertad de la que proceden el resto”, explicó a Efe.

“¿Dónde queda el derecho a la educación si tienes 12 años y te casan? No tiene sentido si antes no les damos a las mujeres y a las niñas la potestad sobre su propio cuerpo, y eso es por qué la agenda es tan importante”, subrayó Erken.

No es una reunión internacional al uso donde se espere la firma de un acuerdo final, ya que no es un evento intergubernamental, aunque sí se espera que los países asistentes anuncien fondos y medidas para abordar los asuntos sobre la mesa.

Además, se espera que a lo largo de la cumbre se den datos de cuánto va a costar financiar los llamados “tres ceros”: cero muertes maternas que se puedan prevenir, cero necesidades insatisfechas de planificación familiar y cero violencia de género.

POR AGENCIA EFE IRENE ESCUDERO